Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Ser o no ser  

Una historia de amor

Manuel Alcántara
Redacción
sábado, 19 de febrero de 2005, 01:05 h (CET)
Ya lo sabía, allá por el primer tercio del siglo XVII, Juan de Tassis y Peralta, segundo conde de Villamediana: «Amor no es voluntad, sino destino». La misma idea reaparece en Antonio Machado: «Nadie elige su amor». Me acuerdo de estos versos no porque yo siempre me acuerde de algún verso, sino por el fatal enlace que acaba de anunciarse entre Carlos de Inglaterra y Camila Parker, la rubia equina. Hubo un tiempo en el que él estuvo a punto de decir eso de «¿mi reino por un caballo!», pero se demuestra que siempre estuvo enamorado de ella, incluso cuando llevó al altar a la lánguida Lady Di. Hay monógamos que se avienen a amar a la misma persona en otros cuerpos y el príncipe, que es todo oídos, sólo la escucha a ella desde hace treinta años.

Blanca y radiante irá la novia, que es divorciada y tiene hijos mayorcitos, el día 8 de abril. Camila es bisnieta de una amante de Eduardo VII y eso siempre es un aval, pero lo importante es que, aunque no hayan sido fieles, han sido siempre leales el uno al otro. Una bella y larga historia de amor la que va a bendecir el primado de la iglesia anglicana, que como es natural está dispuesto a bendecir todo lo que convenga. El castillo de Windsor, que no sé si tiene campanas, las echará todas al vuelo y las revistas de papel couché harán su agosto en primavera. Todos contentos. Ella llegará a ser su esposa y él llegará a ser su 'tampax'.

Dicen que los británicos han aceptado con toda normalidad que la terca pareja legalice su situación. Es la tópica flema británica, sólo desmentida por los hinchas de sus equipos de fútbol, pero hay allí gentes que creen que algunas conductas palaciegas son una fábrica de republicanos. Quizá lo de menos es que opinen que la nobleza no obliga ya a nadie, sino que obliga sólo a soportar los caprichos de los nobles: lo que les molestaba es que Camila recibiera una abultada cantidad de los fondos públicos asignados a Carlos. Y eso se regularizará ahora. Así que todos contentos y que siga la representación de la obra.

Noticias relacionadas

Alborotos en los estadios

Las personas deben ser recreadas de malas a buenas

Todos mienten

“No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy” Abraham Lincoln

¿Es usted uno que se extenúa trabajando gratis para Hacienda?

Muchos ciudadanos caen en la gran trampa preparada por la Hacienda Pública para convertir su trabajo del ciudadano en un medio fácil para llenar las arcas estatales

Indigestemos a la maquinaria neoliberalista capitalista

La irracional necesidad de acaparamiento nos sumerge en una carrera agotadora sin sentido”

Sin miedo a nada

“No hay mayor bienestar que gozar de un sano equilibrio interno, que me facilite poder dormir con entereza y despertarme con quietud”.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris