Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Televisión y Medios

Etiquetas:   Crítica de televisión   -   Sección:   Televisión y Medios

Aída

Javier Esparza
Redacción
lunes, 7 de marzo de 2005, 00:01 h (CET)
La serie que protagoniza Carmen Machi en la noche dominical de Telecinco, 'Aída', se ha convertido en la estrella incontestable del fin de semana: obtiene cifras superiores a los 5,5 millones de espectadores (esta semana, casi 5,8 millones), nadie puede igualar su cuota de pantalla en su franja horaria (la última: 30,2%), se ha cobrado ya la vida de un rival ('Lobos', en Antena 3: una lástima) y supera con creces los registros de su predecesora y 'madre', 'Siete vidas'. Un éxito redondo. Y ello a pesar de que la historia que cuenta, en el fondo y en la forma, es de una acritud lacerante. ¿Por qué tiene éxito 'Aída'? Probablemente, porque hace expreso y patente algo que la mayoría vivimos como oculto y latente. Uno contempla cómo se desarrollan los diálogos de 'Aída' y percibe algo extraño, insólito: es como si los personajes vaciaran completamente su interior -incluidas todas las basuras que se acumulan ahí dentro-.

Usted habrá visto en los tebeos, esos 'bocadillos' como nubes que representan los pensamientos; no las palabras, lo que se dice, que siempre va dibujado con bocadillos bien delineados y flechas claras de correspondencia, sino aquello que uno piensa pero no diría jamás, y que por eso se señala con contornos menos nítidos. Pues bien: el guión de 'Aída' hace decir a sus personajes todo aquello que el tebeo indica como pensamientos. De ahí que los diálogos sean absurdos y bestiales de puro sincero. Si todos dijéramos lo que se nos pasa por la cabeza, la convivencia en sociedad sería inhabitable, un salvaje intercambio de exabruptos. Se trata de pensamientos que inmediatamente corregimos y enmendamos. Pero, ¿y si no lo hiciéramos? Entonces seríamos como los personajes de Aída: brutales y ruines y necios. Y nuestra vida sería tan insufrible como la que enseña esta serie de ficción. Precisamente 'Aída' juega con el truco de lo ficticio: su comicidad reside en que todo eso es imposible, nadie puede ser realmente así, y por eso nos reímos. Hipótesis aterradora: ¿Será que en el fondo nos gustaría ser así?

Noticias relacionadas

Uno de cada tres europeos prefiere consumir contenidos audiovisuales solo a través de internet

El consumo en streaming supera a las descargas de series y cine

Netflix estrena la tercera temporada de 'Las chicas del cable' el 7 de septiembre

La plataforma presenta el trailer de los nuevos episodios

Las mejores playas con Wifi para disfrutar de cine y series en la arena

El 24% de los españoles aprovecha las conexiones WiFi de los hoteles y apartamentos de vacaciones para ver ficción

Esty Quesada se une al reparto de la serie 'Vota Juan'

La primera serie propia del canal TNT ya ha comenzado su rodaje

Más de 10 millones de espectadores vieron el España-Portugal

Telecinco lidera el día seguida de Cuatro
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris