Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Cine
Etiquetas:   Crítica de cine  

'La casa de las dagas voladoras', de Zhang Yimou

Marcos Méndez Sanguos
Marcos Méndez
lunes, 21 de marzo de 2005, 04:01 h (CET)
Si alguien se siente atraído por las imágenes promocionales (en revistas o diarios) de La Casa de las Dagas Voladoras -no hace falta el tráiler- es porque también intuyó algo parecido hace un año, en el estreno de Hero, y probablemente sintió por primera vez esa sensación de atracción con Tigre y Dragón, la película de Ang Lee que puso las bases (y algo más, porque todavía no ha sido superada) de esta nueva forma de hacer cine marcada por un combate danzado, más coreográfico que físico, más poético que visceral, en permanente contacto con una naturaleza impecable y enmarcado en un entorno de leyendas olvidadas y atemporales para el público occidental. Lo que quiero decir es que Zhang Yimou vuelve a repetir la fórmula que tan buenos resultados le dio con su anterior trabajo (al menos entonces, porque visto lo visto Hero ya no está para revisiones) fundamentalmente en el terreno de la preciosista dirección artística, cargando al film de una (ya visitada) belleza plástica a veces deliciosa pero, a la larga, tremendamente cansina.

La película se ambienta a finales del siglo X, en una etapa de decadencia de la Dinastía Tang en la China feudal de la Edad Media. Una organización, La Casa de las Dagas Voladoras, lucha a favor de los pobres contra el emperador y sus (innumerables) hombres. En este marco de secesión se abre camino Mei (Zhang Ziyi), una muchacha ciega que lucha en el bando rebelde, y que junto a Jin (Takeshi Kaneshiro) logra escapar de los soldados de la corte una y otra vez. Tampoco puedo contar mucho más a riesgo de despedazar las múltiples sorpresas argumentales que propone Yimou a lo largo de los alargados 119 minutos que dura La Casa de las Dagas Voladoras; sólo comentar que se trata de una historia de amor a tres bandas, y que nuevamente la traición juega un papel importante en el devenir de los personajes.

Por lo demás tenemos un sinfín de luchas con dagas, espadas, arcos o a base de bambú, siempre dentro de una coreografía agradable a la vista, pero que debe buena parte de sus ideas formales a Matrix y Tigre y Dragón, adoptando siempre más de lo que desprende. La película se queda entonces entre la imagen contemplativa y lírica de la poesía de esa Edad de Oro de los Tang y el tedio de la repetición continua de lo mismo con ínfimas variantes. No salimos muy contentos, pero sabíamos de antemano lo que nos esperaba.

Noticias relacionadas

La Muestra de Cine de Lanzarote clausuró su octava edición con casi 1.700 asistentes

'La imagen que te faltaba', de Donal Foreman, obtuvo el Premio a Mejor Película, tras una innovadora deliberación pública

La película 'Le temps des égarés' de Virginie Sauveur gana el Premio a Mejor Película en el Zoom Festival

Attila Szász obtiene el Premio a Mejor Dirección por 'Örök tél'

Steve McQueen presenta en la Academia su última película, 'Viudas'

Con Viola Davis, Cynthia Erivo, Michelle Rodríguez y Elizabeth Debicki

El cineasta Jörg Schmidt-Reitwein recibirá el Premio Honorífico en la Muestra de Cine de Lanzarote

Del 22 de noviembre al 1 de diciembre se podrán ver 24 películas repartidas en cuatro secciones

'El desentierro', de Nacho Ruipérez, triunfa en los Premios del Audiovisual Valenciano

Obtiene seis galardones, entre ellos el de ‘Mejor película’ y ‘Mejor director’
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris