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14 de abril, 80 años después
Mario López
14 de abril de 2011. Vivimos en una democracia en la que lasoberanía popular ha sido secuestrada por los mercados y el soberano puebloarrojado al foso de los mercaderes. Se ha llevado a cabo una contrarreforma laboral que ha puesto a los trabajadores al borde del abismo.
El fundamentalismo católico acosa a lasociedad civil a golpe de crucifijo, manifestación callejera y querellacriminal, un día sí y otro también. Los corruptos se presentan como candidatos a las elecciones y los queosan denunciarlos son sentados en los banquillos de los acusados. El Ayuntamiento de Madrid acabapor diseñar el canal más raro y extravagante del mundo; su ribera cuadruplicalas proporciones de su rivera y sus puentes parecen robados a un río. Ya se lomanifestó la duquesa de Holland al rey de turno el día de la inauguración delpuente de Segovia: "Majestad, o sobra puente o falta río". El actual regidor ha ido más lejos. Le ha debido parecer poco puente para tan inmenso caudal yha construido una ribera que para sí la quisiera el río Nilo.
14 de abril de 1931. Vivimos el nacimiento de la II República.El destronamiento de un rey que durante 30 años hizo de su capa un sayo,causando la muerte de decenas de miles de chavales en el RIF y que hoy huye portemor a ser condenado por un crimen de lesa majestad (contra el Estado) por suresponsabilidad en el desastre de Annual, según consta en el informe Picassocuyo debate en las Cortes fue violentamente interrumpido en septiembre de 1923 porel general Primo de Rivera (mi Musolinito, que decía de él Alfonso XIII).Se va a emprender una reforma laboral que va a rescatar a la clase trabajadorade la esclavitud a la que ha sido sometida durante toda su historia. Se va a retirarel Ejército a los cuarteles y el clero a los conventos. Se va a reconocer, porprimera vez en la historia de este país, la dignidad de los ciudadanos y se va a devolver la soberanía al pueblo. La cultura, la educación y la sanidad van aser derechos inalienables de todos y cada uno de los españoles, así como la libertad de expresión, de reunión yde credo.
Quién te ha visto y quién te ve, España.
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