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Amigos íntimos
Teresa Berengueras
El pasado viernes vi DEC, programa nocturno de los viernes en Antena 3, conducido por Jaime Cantizano que cuenta como colaboradores del mismo con una importante nómina de conocidos periodistas. Debatían esa noche sobre supuestos problemas de Ortega Cano, viudo de la cantante Rocío Jurado, con el alcohol y con la familia Mohedano, es decir la familia de Rocío Jurado. Acaecía el debate por la presencia de Ortega Cano en la boda de su sobrina que tuvo lugar ese mismo viernes en la finca Yerbabuena, propiedad del torero, y en la que contrajeron matrimonio él y la tonadillera, también en el mismo escenario se casó Rocío Carrasco con Antonio David Flores y el viernes lo hizo Chayo Mohedano, hija del hermano de Rocío Jurado que durante años fue el representante de la cantante.
En DEC aseguraban que Ortega Cano, supuestamente, asistía a la boda tan sólo porque estaba amenazado por la familia de los Mohedano y que el empeño de la familia de Ortega Cano para evitar que acudiera al evento fue infructuosa sólo por el miedo que el torero les tiene a los Mohedano, entre simples insinuaciones comentaron que los Mohedano estaban dispuestos a contar historias del torero que él no quiere que se hagan públicas y que por ello acudía a la celebración incluso en detrimento de su propia salud, y todo para evitar que salgan a la luz hechos de su vida privada que tan sólo a él le conciernen.
En ningún momento del programa concretaron nombres, fechas o acontecimientos, los comentarios eran puro griterío y de ellos no se sacaba ninguna conclusión clara y concreta, hablaban sin decir nada y el televidente a la vista de lo poco claros que eran los argumentos de los periodistas podía crearse su propia conclusión, podía pensar que la historia que le estaban contando con simples suposiciones podía ser cierta, podía creer que todo era una maniobra o montaje más de este tipo de programas o podía desternillarse de risa ante los pocos argumentos que tirando la piedra y escondiendo la mano estaban presentando los colaboradores del programa para mantener en vilo a la audiencia. Diversos programas de televisión usan estas argucias para tener audiencia, de hecho creo que esa noche DEC se acercó más que nunca en share a Sálvame, su inmediato rival
Los que llevamos años en esta profesión y hemos tratado con muchos personajes conocidos o menos conocidos, del mundo del espectáculo o de la política entre otros, conocemos muchas historias, tenemos datos de hechos que les han ocurrido, cuestiones concretas de su vida, sabemos de sus amistades privadas o no tanto, de amores y desamores, de amantes, de enfermedades reales e irreales, de amores inventados, de maternidades que fueron y otras que no fueron pero pudieron ser, conocemos muchas circunstancias, todas con muchos datos, de momentos de sus vidas que para el gran público pueden ser apetitosos de conocer pero todos ellos pertenecen a su privacidad y no deben hacerse públicos sin previo consentimiento del personaje.
Si una persona es lesbiana u homosexual, ha sido amante de, o sigue siendo amante de, es madre pero no lo es, es hija pero, sin saberlo, no lo es son cuestiones que pertenecen a su vida privada. Hubo momentos en los que salir del armario era imposible, a los homosexuales y a las lesbianas les perseguían y la sociedad y el sistema político español de aquellos momentos les metía en la cárcel, después avanzaron los tiempos y ya se hablaba de este tema pero todavía con suma prudencia, hoy, por fortuna, los gais y lesbianas lideran algunas actividades, son reconocidos socialmente e incluso, me atrevo a decir, en alguna profesión son un lobby de presión.
Muchos frikis por un puñado de euros acuden a diversos programas para contar sus amores sean reales o inventados, hablan de su vida y los que les preguntan se creen con todo el derecho a ser irreverentes y faltarles al respeto con el argumento de que acuden cobrando a contar sus miserias, y entonces el plató televisivo se convierte en la arena del circo romano donde los colaboradores despellejan al personaje mientras le gritan de todo menos bonito. Al fin y al cabo ha acudido voluntariamente a exponer su vida y ello, creen, les da derecho a vejarlo en todo momento. La verdad es que muchos de los que acuden a los platós para dar tres cuartos de su vida al pregonero saben perfectamente a lo que se exponen, pero el dinero y las ganas de fama son muy golosos.
Estos grotescos personajes se convierten en material de televisión antes de volver a ser unos perfectos desconocidos o convertirse en juguetes rotos, quienes dirigen estos programas tan agresivos argumentan que eso es lo que la gente demanda, la gente lo quiere y les da audiencia y ésta atrae los necesarios y suculentos ingresos publicitarios. Ese es su argumento para crear estos programas, es su base, son sus formas y esa es su línea editorial. No vende una entrevista con un personaje popular por su trabajo, se venden sus miserias, sus interioridades, a destajo y sin educación. Siempre he creído que con humor y educación se puede hablar de todos los temas. Tuve un profesor de sociología que afirmaba que hablar con la gente era bueno aunque fuera en un ascensor comentando la meteorología del día “Es un nexo para empezar a hablar, a lo mejor desde ese momento alguien puede enhebrar una conversación interesante”.
Nunca debemos huir de la buen comunicación entre las personas, escribo “buena comunicación” yo siempre entendí que discutir es muy sano, pero hay que saber discutir y para ello hay que saber escuchar, la otra noche los de DEC, a los que últimamente se les ve muy nerviosos y rabiosos, ignoro por qué, gritaban , se señalaban con el dedo unos a otros, y quedaba todo tan feo y tan poco televisivo, ¡tan monas y bien vestidas ellas y señalando con el dedo¡.
Se trataba, claro está, de poner a los pies de los caballos a Rosa de Benito, colaboradora de “Sálvame”, según ellos personaje inapropiado, y ahí también me apunto, que día sí y otro también aviva el encono y la mala uva entre las familias para seguir ella haciendo caja y calentando silla en un programa de televisión. Deplorable, en eso estoy de acuerdo, Rosa de Benito, la que fuera cuñada de Rocío Jurado y su peluquera en vida, no tiene el menor reparo en hablar mal de quién sea, con enjundia, como si ella fuera la que más sabe, todo por haber peinado durante años a “la más grande”.
Claro está que si Ortega Cano está manipulado, como insinuaban claramente esa noche en DEC, ya es mayor de edad para saber lo que tiene qué hacer, si es una persona buena, lo aseguraban a diestro y siniestro, y está manejado por esa familia sólo para evitar que expliquen su verdad, una verdad que según los periodistas de DEC casi a gritos hacían pública, es tan sólo Ortega Cano a sus 57 años ya muy vividos quien tiene derecho a hacerla pública y no porque alguien le obligue a hacerlo , ni la familia de la que fue su mujer ni ningún periodista que lo haya vivido.
Repito, si los periodistas, sabedores de tantas y tantas historias, todas verdaderas, incluso de personajes muy conocidos que viven de ellas, hablásemos, muchos castillos caerían de su pedestal sencilla y llanamente por datos que manejemos, todo reales, pero como pertenecen a su vida privada, nuestra deontología profesional nos impide hablar de ellos aunque nos muramos de hambre.
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