Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

El escalón

Juan de Dios Villanueva
Redacción
jueves, 10 de febrero de 2005, 04:08 h (CET)
En un mundo que se pretende global existe una realidad brutal que escalona a unos seres humanos con respecto a los otros. Llegada es la hora de que la justicia común, la que se aplica a toda la población occidental llegue al resto. Podemos alcanzar los avances más increíbles pero ninguno será efectivo mientras el último habitante de este planeta no pueda beneficiarse de ellos con las mismas garantías como el primero. La globalización para ser real y creíble ha de ser general. Mientras esto no ocurra sólo será considerada como un instrumento más al servicio de los ricos, de los poderosos, que es lo que está ocurriendo ahora.

No se precisa ir muy lejos para encontrar la terrible desigualdad, la injusticia más absurda en los tiempos que corren. No ha mucho la prensa mundial lanzaba a los vientos fotografías que recogían el proceso electoral en Afganistán. Colas de hombres y de mujeres aguardaban en las puertas de los colegios para depositar su voto. Se había conseguido la normalidad. Los guardias, ametralladoras en ristre, vigilaban la escrupulosidad del proceso, justamente junto a las mujeres, quienes, por cierto, todas estaban cubiertas con los burkas. Ellos, desde la otra fila, sonreían rostros al aire. Todos votaban, pero la injusticia aún se luce por fuera. Esta semana hemos contemplado las imágenes del proceso de votación en Irak, donde las mujeres prefieren salir a la calle, si no con la abaya, sí al menos con el velo, pero no sólo como elemento cultural o religioso, además como instrumento de protección ante los deseos que se pueden despertar en los machos al verles los rostros a las mujeres. En los países árabes la ley no equipara aún a la mujer con el hombre. Las leyes, el pensamiento, las costumbres árabes no reconocen la dignidad de la mujer como persona. Ella necesita de los permisos masculinos para todo, sus derechos no existen. Mientras que aquí, en occidente, la lucha por la igualdad parte desde un Estado de Derecho las mujeres árabes parten desde un Estado que no les reconoce nada, y así han de luchar por su legitimidad, siendo consideradas las feministas como extranjeras dentro de sus propios territorios.

El Mediterráneo es un telón que divide los países del norte de los del sur. Éstos, desde su autoritarismo, buscan una cooperación económica, pero rechazan la cooperación ideológica o de derechos humanos. Las mujeres del Norte de África insisten a los políticos europeos para que también luchen por los derechos de las personas además de los económicos.

Pero este telón que es el Mediterráneo también separa otro problema cada día más evidente, el racismo que existe desde el Norte hacia el Sur. La guerra de los americanos en Irak ha venido a inocular una nueva situación en este cuadro, y así ha generado el odio, odio desde el Sur hacia Occidente, odio contra la política americana y todo lo que la ampara. Éste es parte del legado que Bush ha dejado hasta el momento. Se precisa ya una actuación eficaz basada en la solidaridad y en la exigencia del cumplimiento con las leyes más básicas que deben imperar en el mundo, para continuar avanzando en pro de la justicia, pero para toda la ciudadanía, no sólo para aquellos que pueden pagársela desde los conceptos del primer mundo. Ahí al lado, un poco más al sur, comienza el escalón. La paz no consiste solamente en la no existencia de guerra. Una vez conformada de manera poderosa la Unión Europea habrá de comenzar otro paso fundamental, el eliminar este escalón, cada vez más alto, que se está elevando entre ambas partes del mundo, y que, además, nos coge tan cerca.

Noticias relacionadas

El Satélite Mohammed 6 B levanta vuelo

La nación marroquí sigue su firme camino hacia la modernidad asimilando los avances tecnológicos del mundo

Sánchez a tumba abierta intentando darle el vuelco a España

La influencia de Pablo Iglesias y la necesidad de dar apoyo a los soberanistas, le impulsan a entrar a saco con el modelo de Estado de España

Celestina o “el Tinder” prerrenacentista

Una remozada “Celestina” resucita en la magnífica adaptación de la productora Un Pingüino

Donde se habla de encuestas sorpresivas y de otros temas

“Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.” Diego de Saavedra Fajardo

Wittgenstein

​Una de las afirmaciones hechas por las personas que apoyaron la "I Carrera contra el suicidio" se refería a que quieren que este tipo de muerte deje de ser un tabú y que pase a ser estudiado con detalle para poder evitar fallecimientos por esta causa.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris