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La enésima derrota de Sinde
Almudena Negro
La historia política de Ángeles González-Sinde, mentiras y gordas, se escribe a golpe de fracaso. A las derrotas judiciales, empeñadas Sus Señorías en dar sistemáticamente la razón a los internautas en sus litigios contra entidades de gestión de derechos de autor como la odiada SGAE, se sumó en fechas recientes el liberticidio perpetrado por PP, PSOE y CiU conocido como “Ley Sinde”, cuyo resultado es la desafección de parte del electorado, que un estudio del PSOE llega a cifrar entre la izquierda en casi medio millón de votos, hacia la clase política.
Sobre todo del electorado más tecnológico, que no siempre es el más joven por mucho que los del off line, que son los que pretenden someter la red a concesión administrativa porque no quieren que nada escape a su control, no se enteren.
Para colmo de desdichas de la señora con intereses económicos en un gremio al que ella misma otorga cuestionadas y millonarias subvenciones -sólo por eso González-Sinde no sería ministra en ningún país medianamente serio-, se empeñó la mediocre cineasta en defender el canon digital, aprobado antes de su llegada al ministerio pero defendido por ella con el ardor que se pueden imaginar.
Ayer, en una histórica sentencia que viene a sumarse a la recientemente dictada por los tribunales europeos declarando ilegal, por indiscriminado, el canon digital para empresas, autónomos y administraciones, la sala de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional anulaba la normativa del año 2008. Un golpe en toda regla a las entidades de gestión de derechos de autor. Victoria que ayer celebraban los internautas. Un éxito que la ciudadanía debería apuntar en el haber de la Asociación de Internautas que preside Víctor Domingo, años batallando sin cesar en defensa de la libertad en la red. Y fuera de ella, porque al fin y al cabo red y sociedad, internauta y ciudadano, es lo mismo.
Si Ángeles González-Sinde tuviera vergüenza hoy mismo presentaba su dimisión. Pero precisamente es por ello que no tengo ninguna duda de que se quedará sentada en la poltrona. Es la marca del desprestigiado gobierno ZP.
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