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Primavera mortal
Luis del Palacio
Los medios de comunicación tendríamos el deber de denunciar hasta la saciedad la hipocresía de los políticos, convirtiéndonos en su obsesión, en la mosca c... que les impida sestear en la poltrona desde la que lanzan sus proclamas, arengan a las masas y declaran las guerras. Deberíamos cansarlos, hostigarlos, marearlos a preguntas.
¿Cómo es posible que el mundo asista impasible a otro acto de agresión de “los aliados” a un estado soberano? ¿Cómo es posible que traten de convencernos ahora de que lo de Irak fue un error y esto no; de que el Pacto de las Azores fue perverso y el engendro que ha surgido de las lúcidas cabezas de Obama, Sarkozy y Cameron, con el beneplácito de otros como Berlusconi y Zapatero, es algo deseable?
Nadie duda de la vesania de Gadafi – esa especie de “máscara de la muerte roja-, que ha venido saliéndose con la suya (léase, esquilmar a su pueblo y producir centenares de víctimas a través de acciones terroristas) desde hace más de cuarenta años. Pero ha sido con el visto bueno de los que ahora se rasgan las vestiduras y deciden representar el papel de “poli bueno”. Si no fuera porque hablamos de la vida de millones de personas, podría considerarse como algo reiterativo y tedioso. Sin embargo, no hay que caer en esa tentación. Es preciso poner a los políticos contra las cuerdas; ya que sentarlos en el banquillo resulta casi imposible, sobre todo cuando han estado del lado de “los buenos” (¿Quién se acuerda ahora de Clinton, que ordenó bombardear una inofensiva fábrica de productos farmacéuticos en Sudán, a raíz del atentado de Al Qaeda en Nairobi (Agosto de 1998); o de Javier Solana cuando autorizó el bombardeo nocturno de Sarajevo, en el que perecieron centenares de inocentes?)
Ayer, en el programa “Los Desayunos” de RTVE, la Secretaria de Política Internacional del partido del Gobierno, Elena Valenciano, otra destacada mendicante intelectual de la directiva del PSOE, dijo textualmente: “La intervención militar en Libia persigue proteger desde el cielo (sic) a los rebeldes frente a Gadafi” Es increíble: Parece como si el Partido Socialista, opuesto a la guerra de Irak por considerarla ilegal (como si hubiera laguna que no lo fuera), anhelara formar parte de una especie de “alianza arcangélica” que “desde el cielo” protegiera a la población civil al tiempo que la masacrara.
Nadie, que yo sepa, proclama que la legalidad se convierte en lo contrario, cuando no pasa la prueba de la verdad. A estas alturas resulta evidente que ese Consejo de Seguridad de una ONU decrépita, no tiene capacidad moral alguna para ordenar ataques so pretexto de expulsar a un tirano y liberar a un pueblo. Todo eso es mentira y hay que decirlo; como también que los bombardeos selectivos producen numerosas víctimas entre los civiles. Si EEUU ha afirmado que el objetivo no es aniquilar a Gadafi, entonces habría que preguntarse: ¿Cuál es el verdadero objetivo de este nuevo “Apocalypse now” que han dado en llamar “Odisea del Amanecer”?
Traten de responder ustedes; yo, de momento, me confieso incapaz de resolver el acertijo.
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