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Berzosa o la universidad de la “exelencia”
Almudena Negro
Afirmaba la gran filósofa estadounidense de origen ruso Ayn Rand, madre del objetivismo, que “el país en general es un espejo de sus universidades”. Pues bien, en Madrid fueron cinco las decenas de camisas pardas sin civilizar que entraban la semana pasada en la capilla que la antaño prestigiosa universidad Complutense tiene en la facultad de Psicología del campus de Somosaguas para montar un ofensivo numerito de circo y pisotear las creencias de los católicos que allí se encontraban rezando.
Venían todos ellos, según reivindicaron en un primero momento a través de la red y alguna largó emocionada por la hazaña a El País, de la facultad de Ciencias Políticas. Esa facultad en donde un grupúsculo minoritario pero muy radical, acostumbrado a que sus salvajadas queden impunes, impidió a Rosa Díez tomar la palabra. Ciencias Políticas. En Alemania la carrera en cuestión tiene prestigio. Va a ser que si la universidad es el espejo del país, las facultades de ciencias políticas lo son de su clase política.
Conocido el asalto, remedo de lo acontecido en la universidad de Barcelona en donde los totalitarios han conseguido mediante intimidación que se clausure la capilla, una asociación llamada Contrapoder reivindicaba la “performance simbólica”. Símbolo de tiempos pasados en que el que opinaba diferente o sencillamente profesaba la fe católica era asesinado y arrojado a las cunetas o las fosas comunes, supongo.
Que le pregunten a Santiago Carrillo, a quien incluso Paul Preston acaba de colocar ante su responsabilidad histórica. No contaban los asaltantes, que se creen con derecho a pisotear la libertad de pensamiento y creencias de los demás, sin embargo, con el código penal. En concreto con sus artículos 523 en adelante. El sindicato Manos Limpias ya ha puesto los hechos, y las fotografías y vídeos de las tontainas de las individuas que hicieron un top-less ante el altar, en conocimiento de la Justicia.
Así pues, si esta tropa liberticida debiera de asumir responsabilidades por sus acciones el mérito no será precisamente del rector de la Complutense, señor Berzosa, quien se ha limitado a abrir un expediente informativo y a declarar que es difícil identificar a las mozas por las imágenes existentes. Rector enfrentado a los estudiantes de los históricos colegios mayores, que tiene hechos unos zorros en estado de ruina, que cuando es insultado amenaza con expulsiones pero que cuando los insultados son otros silba y mira hacia otro lado. Zapaterismo en estado puro. El mismo rector que ha convertido el campus en un gran botellón. El rector de la ”exelencia” internacional.
Así titulaban el rector y sus adláteres el folleto propagandístico con el que pretendían tapar el deterioro de la universidad y que fue retirado cuando se denunció la burrada ortográfica. El rector progresista que piensa que las capillas no tienen sitio en una universidad pública. El rector de la universidad del mobiliario urbano deteriorado y la suciedad, la mierda, protagonista en cada rincón. El rector de la ceja.
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