Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Televisión y Medios
Etiquetas:   Critíca de televisión  

Telehampa

Javier Esparza
Redacción
miércoles, 16 de febrero de 2005, 01:48 h (CET)
La otra noche 'Salsa rosa' nos sirvió un excelente ejemplo de las enfermedades que sufre el género del 'telecorazón'. Primero tuvimos una larga entrevista con Lolita: una conversación estupenda, interesante, emotiva a ratos, con un invitado digno de ser escuchado y unos periodistas que, por ser profesionales experimentados, sabían qué preguntar.

Pero, inmediatamente después, pudimos asistir a una irrupción de Quico Matamoros en la que, entre otros estrépitos, y siempre a propósito de la bronca entre el protagonista y Lara Rodríguez (esa ex secretaria de Carmina Ordóñez, ya sabe usted), se nos habló de cosas insólitas: amenazas domiciliarias, intensa vida judicial, incluso el espantoso caso de una señora rapada y rociada con alcohol en signo de advertencia. La responsable última de tanto desmán sería la mentada Lara, a la que Matamoros acusa de actuar a modo de capo mafioso. En cuanto a Lara, para conocer su respuesta habrá que esperar a su comparecencia en otro programa del ramo, porque estas cosas no pasan sólo en 'Salsa rosa', sino que ya forman parte de los contenidos habituales de la 'telerrosa'. Usted se preguntará: «¿Y esto es prensa del corazón?» Exactamente ahí es donde está el problema: ¿Dónde ha llegado la 'telerrosa' para que sus personajes y sus argumentos parezcan propios de 'La huella del crimen'? Todo esto es aterrador, y no sólo por lo truculento de las historias que nos contaron, sino también porque pone en evidencia la degeneración absoluta de un género periodístico. Si cuanto dijo Matamoros es cierto, entonces es que la 'telerrosa' se ha convertido en periferia del mundo del delito; si lo que dijo es falso, también, por la vía de la calumnia. La culpable última es la tele, porque estos personajes sólo tienen existencia pública por el caso que la pantalla les hace. Por decirlo en dos palabras, el rifirrafe de Matamoros y Lara confirma que el género de la 'telerrosa' se ha acercado peligrosamente al mundo del hampa. ¿Tan difícil es hacer periodismo 'rosa ' como el de la entrevista a Lolita, y nada más? Alguien tiene que echar el freno a tanta insensatez.

Noticias relacionadas

OT Y GH VIP: dos fenómenos para jóvenes y adultos

Más del 90% de la audiencia de ambos programas usaron Youtube durante el período

'Inside No. 9' vuelve a Filmin por Navidad

La plataforma de streaming estrena episodio especial la próxima semana

Netflix renueva 'Narcos: México' por una segunda temporada

Se desconoce la fecha y si su principal protagonista seguirá en las nuevas entregas

Netflix estrenará en enero su nueva serie adolescente 'Sex Education'

Sus ocho episodios llegan a Netflix el 11 de enero

TNT España estrena su primera serie original el 25 de enero

'Vota Juan' está protagonizada por Javier Cámara y María Pujalte
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris