 Tras trescientos y pico días…
Daniel Lázaro
Como si de un gancho comercial se tratara, Osasuna ha dejado en 399 la cifra de días consecutivos sin conocer la victoria lejos del Reyno de Navarra. No son cuatrocientos, solamente trescientos y pico… ¿no?
Al fin llegó lo que toda una afición llevaba esperando desde hace trece meses. Tan difícil no debía ser ganar un partido fuera de casa, aunque bien es cierto que con la actitud anterior parecía misión imposible. Entrenador nuevo no garantiza victoria segura, pero sí otorga al plantel una nueva vitalidad que se transforma en ganas de jugar bien, o al menos de luchar. Los jugadores, que no han cambiado ni son mejores que antes, quieren demostrar sus dotes delante del nuevo técnico. De momento funciona.
Han sido 21 partidos de penurias rojillas a lo largo de todo el país. 21 partidos lejos de Pamplona los que han pasado entre el 31 de enero de 2010 y el 6 de marzo de 2011, con un bagaje totalmente desolador de 19 derrotas y 2 empates. ¿Para olvidar? Ahora sí, aunque será complicado, porque ya todos habíamos memorizado la fecha de la última victoria en El Madrigal. Será positivo olvidar, pues significará que Mendilibar ha dado con la tecla.
Y ahora toca cumplir el casa y sumar dos victorias consecutivas en liga, evidentemente algo que tampoco se recuerda por estos lares. Curiosamente ese partido de Vila-real fue partícipe de esa última ‘gesta’. Era el tercer triunfo consecutivo y en la siguiente jornada se produciría el cuarto ante el Tenerife. En esta ocasión es el turno del Racing, otro rival directo de los rojillos. No es mal momento para repetir.
Y para hacerlo, habrá que marcar sin los delanteros habituales, pues Pandiani sigue con molestias en su pierna derecha y Aranda es baja durante el próximo mes. La responsabilidad pasará a las botas de Leka (746 minutos, 1 gol) y de Kike Sola (121 minutos, ningún gol). El serbio reconoció haber perdido su oportunidad ante el Deportivo, mientras el canterano no realizó un mal partido en Málaga. ¿Quién será el elegido? Solamente José Luis lo sabe.
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