Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   -   Sección:   Opinión

Ao nuevo, vida nueva

Emilio Ruiz
Redacción
jueves, 27 de enero de 2005, 22:19 h (CET)
El autor considera que existen razones suficientes para votar a favor el Tratado Constitucional de la UE, dada la importancia de las cuestiones que Espa a debe negociar: De momento, el futuro de su agricultura y el erizado problema del protocolo de Kioto.

SIN pena ni gloria, el ao 2005 va a ser el ltimo hito de la crisis de la agricultura tradicional espaola. Algo que se ven a gestando, por lo menos, desde los aos sesenta y siguientes. El constante vaiv n de las condiciones que la sustentaban: descenso de la poblacin activa agr cola, tanto o ms que la diversificaci n de la demanda o el alza de los salarios. Como consecuencia de todo este cmulo de dificultades, sin apenas renovaci n alguna, era de todo punto imposible pretender su compatibilidad con el crecimiento de los sectores industrial y de servicios. El resultado de la carencia de una poltica agr cola adecuada no fue otro que el de los progresivos dficits de la Balanza Comercial Agraria y el encarecimiento de los bienes procedentes del campo, en la obtenci n de fuertes excedentes, para al final desembocar en el estancamiento de la produccin del sector agrario, con aumentos tan solo del 3,6%.

Por supuesto, no todas las regiones participaron de igual modo de la carencia de una pol tica agraria adecuada a las circunstancias. Castilla, entonces todava Castilla la Vieja, a trancas y a barrancas, pretend a su industrializacin haciendo caso omiso de su punto de partida. Y aunque hoy ha conseguido sacar un pie de las alforjas, todav a tiene a sus espaldas el lastre de una leccin mal aprendida: de que no puede haber una industrializaci n sin una economa agr cola activa y viable. Ahora bien, lo que no supimos hacer nosotros, por negligencia o pasividad, nos viene dado desde Bruselas de una forma inexcusable. Las reformas que se avecinan, la reforma de la Organizacin Com n de Mercado, abarcar al az car y a la remolacha y, a no tardar, a las frutas y hortalizas, y luego al vino. Lo que quiere decir que en los prximos a os se disear una nueva estrategia comunitaria de desarrollo rural.

De momento, en los prximos meses, se iniciar el proceso para asignar el nmero de derechos que le corresponda a cada agricultor y, de acuerdo con ese n mero, recibir un pago nico. En la liquidacin del a o 2004, el agricultor ha percibido, por ejemplo, una cantidad de euros por hectrea por retirada voluntaria, la misma cantidad por retirada libre y por superficie declarada, conforme al rendimiento tonelada/hect rea segn la zona donde se encuentre la explotaci n. Pero, qu debemos entender por el n mero de derechos a pago nico? En estos momentos las ayudas al ganado bovino ya se rigen por esta normativa. Lo de menos es el n mero de vacas, lo que cuenta es el nmero de derechos. Lo mismo que el ganado ovino, las ovejas no reciben ninguna ayuda, sino que est n registradas en la cartilla ganadera. Nada debe extraarnos que, paralelamente a las transacciones de ganado, se mercadee con los derechos. En el caso del ganado bovino, un derecho se cotiza m s alto que la propia vaca, y un rebao de ovejas sin cartilla ganadera no tiene ning n valor. Y, por supuesto, los derechos estn sujetos al IVA. Surge de este modo un nuevo instrumento regulador. El Sistema de Informaci n Geogrfica de la PAC (SIGPAC) que ser el elemento clave para identificar las parcelas en el momento de solicitar las ayudas.

Adems, y como consecuencia del desacoplamiento, las ayudas hasta ahora en vigor sufrir n un recorte de hasta el 10% y entrar paralelamente la modulaci n del 3%, y en el ao 2006 el porcentaje subir hasta el 4%, y puede llegar al 5% en el ao 2007. El SIGPAC para la concesi n de los derechos tendr en cuenta el periodo de referencia de los a os 2000, 2001 y 2002, tal y como se hace con el ganado bovino.

Y, hablando de derechos, qu son los CERS? Alejados de nuestro entorno tenemos que instalarnos en el Protocolo de Kioto, que obliga a las empresas, no a todas, sino a las contaminantes, a reducir sus emisiones de CO2. Esta poltica encaminada sobre todo a cumplir con el Panel de Cambio Clim tico de la ONU supone la creacin de los Certificados de Reducci n de Emisiones (CERS). Y aqu es donde entra a funcionar el Mercado Internacional de los derechos, los 'bonos verdes' de Kirchner y las inversiones en Brasil, en Colombia, en Per o en Chile por parte de Endesa. Todo esta poltica de expansi n no deja de contribuir a que los datos del PIB en Iberoamrica hayan sido muy positivos, especialmente en los pa ses citados ms arriba. Entretanto, la econom a espaola se tiene que conformar con el 2,6% interanual, gracias a la demanda interna.

Acompa ando a estos indudables avances tecnolgicos, se abre de par en par, delante de nosotros, el nuevo Tratado Constitucional Europeo. Sin entrar a discutir si es mejor o peor que el anterior, el Tratado de Niza, lo que no es cuestionable es dudar de la necesidad de poner en manos del Consejo Europeo el suficiente poder para la toma de decisiones en una Europa ampliada. Espa a parte con un poder de voto del 8%, algo superior al peso relativo de su poblacin de 40 millones de habitantes. Si Espa a se queda con el 6,6% de intencin de voto, ser a ms que leg timo, ya que de este modo se acerca y aun rebasa el criterio de proporcionalidad. Despus, la capacidad negociadora de cada miembro, en uni n de otros, podr alcanzar una coalici n para imponer criterios particulares.

Huelga insistir en que Espaa tiene por delante mucho que negociar. De momento, el futuro de su agricultura y de su ganader a y, por supuesto, el erizado problema del Protocolo de Kioto. Por lo tanto, creo que estas razones y otras son ms que suficientes, dado adem s el alto grado de permisibilidad, para votar favorablemente el Tratado Constitucional.

Noticias relacionadas

Thanksgiving’s day

El Black Friday será una marabunta de compradores compulsivos de unas rebajas que no tengo yo muy claro que sean tales

El otro 20N

En la actualidad sigue el mismo partido y otros que mantienen el ideario antidemocrático y fascista

Estrasburgo y la exhumación de Franco. Torra y sus ínfulas

Socialistas y soberanistas catalanes quieren morder un hueso demasiado grande para sus quijadas

En cada niño nace un trozo de cielo

Un privilegio en el ocaso de nuestros andares y una gracia

Por fin

Ya era hora. Por fin han valorado el buen hacer de los malagueños
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris