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La limitación de la velocidad y el ahorro energético
Mario López
El Gobierno de Rodríguez Zapatero está tomando medidas para el ahorro energético, cosa que está bien. Cualquier medida que se tome en esta dirección, por escaso impacto que tenga, siempre irá en beneficio de la economía del país y, consecuentemente, debería de ser apoyada por toda la ciudadanía. Sin embargo, hay voces discrepantes. Hay quien dice que el Gobierno no es quién para decirle al ciudadano en qué ha de ahorrar.
Pues ahí se equivoca. Es un mandato constitucional que obliga a las administraciones públicas y a todos los poderes del Estado impulsar políticas orientadas al interés general, limitando, si es preciso, el consumo particular de cada ciudadano; y el ahorro energético, así como la reducción de la dependencia energética, benefician al interés general. Como decía un anuncio de televisión hace unas décadas: "aunque tú puedas pagarlo, España no puede".
Los políticos, los periodistas y la ciudadanía en general, deberían estar mínimamente instruidos en microeconomía para entender bien estos dos conceptos: Los Bienes Públicos y los Recursos Comunes . El hecho de que uno pueda gastar la gasolina que quiera no significa que deba hacerlo y, ni muchos menos, que el Estado se lo consienta. porque la gasolina no es ni un Bien Público ni un Recurso Común.
El consumo de petróleo afecta a la economía de todo el país, no sólo a la de un ciudadano en particular, así que todos hemos de ajustar nuestro consumo privado a las necesidades del país, al interés general, tal y como establezcan los poderes públicos. Otra cosa bien distinta es si, además, el Gobierno debería emprender otras acciones para minimizar nuestra dependencia energética, abaratar los recursos energéticos, etc. Sin duda, pero esa es otra cuestión. En este país estamos muy acostumbrados a irnos por peteneras cada vez que se aborda un asunto.
El día que nuestros representantes políticos y los profesionales de los medios de comunicación se decidan a entrar en cada asunto sin caer en la lamentable tentación de sacar a colación cualquier otro que permita desviar la atención del personal, habremos dado un paso de gigante, a menos, en civismo. Y ahora de lo que se ha hablado es de levantar el pie del acelerador. Pues hagámoslo y. después, entremos en otros asuntos.
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