Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Etiquetas:   El Legado de Olimpia  

Madres del mundo, ¡cuidado con Arsène!

Roberto Carrera
Roberto Carrera Hernández
@r0bert0carrera
jueves, 24 de febrero de 2011, 03:19 h (CET)
Parece ser que, por segundo año consecutivo, la llegada de Cesc Fábregas al Camp Nou podría sufrir un retraso de fechas. El medio catalán ha vuelto a lesionarse, y en espera de un diagnóstico más específico, la posibilidad de verlo trotar por la hierba del fortín blaugrana se reduce por momentos.




Toral sigue el camino de Fábregas y Mérida en La Masía londinense (Agencias)

El morbo es evidente. El regreso de Cesc es casi un asunto de estado en Can Barça, y los innumerables intentos por devolverlo a casa han convertido su traspaso en un culebrón de final impredecible. Nunca ha salido tan caro repatriar a un hijo, y la operación ha calado tanto en Inglaterra que se han apresurado a continuar la provechosa dinámica.

Al igual que a Fábregas, el Arsenal de Arsène Wenger se ha llevado a la joven promesa Jon Toral, que después de su formación en La Masía, embarcará rumbo a Londres para unirse al club anglosajón. La posibilidad de subir al primer equipo en un par de temporadas (y un buen número de ceros a la derecha), han desequilibrado la balanza y provocado un nuevo asalto a la cantera con más renombre de la actualidad.

No gusta, pero así está el mercado. El mosqueo en Barcelona es notable, pero basta mirar el ombligo propio para reconocer una práctica extendida. Los grandes clubes son expertos en expoliar los jugadores de mayor proyección a los equipos más humildes. A su favor está el entregar una carrera deportiva de prestigio a las estrellas imberbes, además de un buen pellizco a sus entidades de origen si el invento cuaja.

En el caso de Toral o Fran Mérida (otro músico de la misma orquesta), el problema viene en que el club que cede no precisa de pellizco alguno. Sobre todo, cuando sabe que la limosna no le servirá ni para pagarles las botas en caso de recompra en el futuro. Es frustrante criar futbolísticamente a un jugador para que, en el último momento, cualquier francés medio avispado recoja los frutos. Pero tampoco se puede ignorar el riesgo que toma el Arsenal.

Los contratos a los adolescentes ya no son de supervivencia, y nadie les asegura que el costoso experimento vaya a funcionar (de hecho, son ya seis los años sin conseguir título alguno, Cesc incluido). El Barcelona tiene la fortuna de conocer antes y con más exactitud a sus chicos, por lo que cualquier fuga está injustificada si la apuesta por el jugador va en serio. Ello no impide pensar sobre la necesidad de blindar las canteras cuando la formación se ha extendido en el tiempo. Pero mientras el juego mantenga las reglas, o te arriesgas a que te roben tus propias joyas, o haces como 'Flo' y te las compras pulidas. Cantera o cartera. Y visto lo visto, la respuesta parece sencilla.

Noticias relacionadas

El lado golpista del Frente Guasu

Los seguidores del cura papá Fernando Lugo acusan de golpistas a varios entes, empresas y medios con los cuales siguen vinculados

Telecinco condenada por el Tribunal Supremo por realizar publicidad encubierta

Clemente Ferrer

Empecemos a soñar con Madrid 2020

Los votantes del COI tienen un sentimiento de deuda con la candidatura española

Se acabó la Liga escocesa

Habrá que acostumbrarse a ver como el dueto Madrid-Barcelona, nuevamente, lucha por ganar la próxima Liga, mientras que los demás juegan y pelean por la “otra liga”

¿Cristiano o Messi? Y tú ¿De quién eres?

María Xosé Martínez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris