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Los dirigentes del PP, maestros des suspense
Mario López
Todos los que hemos estudiado escritura de guión sabemos que el primer mandamiento del guionista es: no aburrirás. Y nuestro principal aliado para garantizar el cumplimiento de este primer mandamiento es el "suspense". El genial novelista español Eduardo Mendoza sostiene que Franz Kafka era un mal escritor, que él era el primero en reconocerlo y que, por eso, mandó que a su muerte se quemaran todos sus escritos.
Y es que una novela debe tener intriga, debe mantener en suspenso al lector hasta que la historia toca su fin.
Pero Kafka daba la solución en la primera página: "Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto" (La Metamorfosis). ¿Para que leer más? Está todo dicho y lo que no, nos lo podemos imaginar. Franz Kafka tenía ideas geniales, producía imágenes portentosas, pero no sabía de estructura narrativa; no sabía, por tanto, contar una historia. Si hubiera conocido a los actuales dirigentes del PP y su manera tan intrigante de tratar sus asuntos, Kafka hubiera sido el mejor escritor de todos los tiempos.
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