Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Disyuntiva   -   Sección:   Opinión

Impresiones artísticas contradictorias

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
viernes, 18 de febrero de 2011, 23:00 h (CET)
Constituimos una contradicción permanente, baste la consideración de ese fondo subconsciente que cada uno remueve en su interior; de él surgen impulsos que no solemos manejar con soltura, con ellos los razonamientos sirven de poco. Estas y otras circunstancias nos hacen dar muchos BANDAZOS. Se aprecian muy bien dichas características cuando nos acercamos a una realidad concreta, se trate de una actividad previa o de obras realizadas por personas alejadas de nosotros; hasta se aprecia en las discusiones sobre un planteamiento. La complejidad se enseñorea pronto de los razonamientos empleados; tantos puntos de vista, particularidades de todo género, no podían condensarse en un matiz aislado. Por estas acciones somos dirigidos al encuentro de implicaciones diferentes. Hablamos de pros y contras, con disquisiciones que suelen quedar incompletas.

Desde las perspectivas citadas curioseamos por el campo de las pretendidas obras de arte, la inaugurada exposición de ARCO es un buen escaparate. El resultado amplia el grupo de contradicciones. Sin duda las del observador serán notorias, derivadas de los comentarios anteriores. Las obras ofrecen pocas veces una sola expresión, multiplican los matices, están abiertas a múltiples valoraciones. Los conocimientos del artista son complejos, sometidos también a sus circunstancias intrincadas. Por lo tanto, abocamos a una serie de manifestaciones centradas en un denominador común, su gran componente de INDETERMINADICIÓN, no se acaba de agarrar el conjunto completo. Las ataduras firmes de los significados se deshilachan al menor tirón. Sobre todo por la abundancia de factores confluyentes en la modulación del fenómeno. Cada vez creo menos en las conducciones desarrolladas a expensas de la obra de arte; no es raro, más bien al contrario, que se basen en aspectos nada artísticos, bien sean intereses personales, políticas, falacias encubiertas, tácticas para adsorber el dinero público, movidas turísticas, que ensombrecen la claridad del evento que supone la obra en sí. Se alcanza un momento cumbre. ¿Qué se muestra y qué se percibe?

Una evidencia se manifiesta, ponerle puertas al núcleo artístico, ni parece saludable ni parece posible. Los códigos ejercen de apisonadoras castrantes. Las definiciones son visiones parciales. Quizá por eso se establece eso de que “todo tiene su arte”, si yo pongo una cantimplora colgada de la lámpara o el Ayuntamiento sitúa una bañera en el jardín de la plaza principal. Los atributos de las formas elaboradas comienzan a sumarse, las valoraciones se mezclarán en una amalgama que comprenderá el cero absoluto esperpéntico junto a los rasgos considerados como artísticos. Hemos topado con el asunto de la MEDICIÓN. ¿Hacia dónde dirigimos la mirada? ¿Confiaremos en la calibración efectuada? Una pizca de valor alcanzará críticas lisonjeras si los observadores le son propicios. Concluiremos que si todo es arte, también el panorama de las opiniones es inmenso. ¿Se inclinará la balanza? En la trama social la presentación oscila, desde el artista al observador concreto, con muchas vibraciones.

¿De cuántas dimensiones se compone una obra de arte? No es cuestión de una cualidad concreta, ni de mediciones ni dineros ni fama, ni de los premios recibidos; sin embargo, tiene algo en común con cada faceta de la existencia. Si prestamos atención a las PEQUEÑECES practicadas en las ocupaciones habituales, se comprenderá mejor que el arte puede reinar en las actividades aparentemente sencillas. La atención de los padres a los pequeños detalles con respecto a los hijos exige dotes imaginativas de gran calado, recursos estéticos, solidaridad, educación, en una creatividad reiterada. ¿Negaremos a estas alturas el arte que se precisa para el buen quehacer diario? Cada día nos enseña nuevas realidades de estas minucias estupendas. Resulta chocante, cuando no alarmante, la indiferencia mostrada hacia las pequeñas maravillas, mientras las adhesiones se encaminan hacia los grandes montajes. Pocas veces se justifica esa distorsión.

A veces las actitudes creativas se basan sobre todo en el aprendizaje de unas técnicas que se llegan a dominar con esmero. El uso de los objetos elaborados -instrumentales, decoraciones, labores profesionales, maquinarias, estructuras- ocupa preferentemente su panorámica expresiva. Ese dominio técnico se refleja muy bien en la labor de los ARTESANOS tomada en un sentido amplio, sus diferentes manifestaciones son ilimitadas en la práctica. ¿Hata que punto son artistas? ¿Mera labor rutinaria? En cada ejemplo se modifican las circunstancias. También su valoración registra niveles contradictorios, si hablamos de remuneraciones o si nos fijamos en los rasgos cualitativos del trabajo efectuado. En la amplia gama hay muestras casi mágicas junto a realizaciones deleznables. Por fortuna no se trata de un campo cerrado por reglas rígidas, la diversidad de sus facetas obliga a la apertura de miras. Consideraremos aparte el tipo de apreciación que le hagamos, dinero, satisfacción, belleza, utilidad…

Más allá de las técnicas, sobrepasando las intenciones, con la modestia de saber observar las esencias; algunas personas dotadas de una fina sensibilidad se encuentran con el hallazgo de un súbito resplandor. La GENIALIDAD de ese arte circula por caminos insondables, no se adjudican por decreto ni por dinero, se enciende la luz de improviso sin seguridades. Nos pone en comunicación con algo extraño; extraña por la misma naturaleza del hallazgo, que supera las formas habituales. A su vera brotan dos ramificaciones significativas, que le exigen al genio dos cualidades. La capacidad para la detección y la capacidad para comunicarnos lo percibido a los menos afortunados. A que parece fácil una vez obtenido el resultado. Queda patente que no es suficiente la sorpresa escueta, de un orinal en medio de la sala o de una bañera en el jardín de la plaza mayor. La genialidad profundiza en el sentido del universo humano.

El sedimento de buenas captaciones le confiere a ciertas obras ese carácter sublime añorado por autores y observadores. Aún así, el paso del tiempo, la evolución de las mentalidades, proyectan sus influencias sin pausa. Resulta muy complicada la persistencia reluciente de toda la expresividad de una obra genial. ¿Cuáles son los factores que la mantienen viva? Por eso, cuando acontece, pasamos a considerarlas como integrantes del verdadero arte CLÁSICO, han reunido las cualidades imperecederas en una suma aproximativa hacia la perfección. A la vez, esa perduración no equivale a la atención prestada a esas cualidades en cada periodo historico. La sensibilidad sufre atrofias y perezas, los pretendidos avances son retrógrados al menor descuido.

El denominado interés del público discurre por caminos tortuosos, se promocionan con él los altos cargos, se habla del arte local por su atributo geográfico casi exclusivo, los amiguismos dirigen las subvenciones, siempre hay quienes pretenden mostrarnos lo que es conveniente en el arte a través de campañas y exposiciones adobadas a sus intereses. Entramos en una fase de PROSPECCIÓN personal, que trata de alcanzar la comunicación directa con la expresión artística; auténticas perforaciones en busca de los mencionados hallazgos.

Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XII)

A ellos (a los miembros del Opus Dei) no se les "ofrece", sino que se les obliga a tener esa dirección espiritual

La ministra de Justicia cree en milagros

¿Novata o inexperta?

Víctimas sin voz

Nos merecemos otros cuidados y otros líderes

Tempus fugit a toda leche

En la época del “tuit”, todo es breve y rápido

¿Concertinas o más policías y guardias civiles heridos, señor Marlaska?

No estamos convencidos de que un juez considerado “progresista” sea lo que mejor conviene a España como ministro de Interior
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris