Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

No tengo ni idea

Marino Iglesias (Gijón)
Redacción
viernes, 18 de febrero de 2011, 15:53 h (CET)
Que no tengo ni idea de lo que voy a escribir es lo que quiero decir. No lo he dicho en el título porque me ha parecido muy largo como tal.

¿Y cómo es entonces que estoy escribiendo?

Pajín. Veo, oigo o leo algo de esta mujer, lo mismo me ocurre con Zapatero, Blanco, Bono, Chaves y un larguísimo etc., y me pongo fúrico, y sé que no debo castigarme a mí mismo destrozando el televisor, el monitor del PC, o cualquier otro elemento que en ese momento sea el soporte de tan indeseables personajes, de ahí que elija la escritura como forma de desahogo.

En esta ocasión ha sido la Pajín soltando lo que le es propio acerca de que Rajoy no hacía la cama, rara vez cocinaba… Y sobre sus palabras su foto, la de Pajín, se entiende. Horrible.

¡Ahora se me viene a la cabeza! Dios.

Sí señor, como un rayo me acaba de asaltar la idea de Dios. Porque, como no creyente, suelo preguntarme ¿cómo es posible que alguien pueda creer en la existencia de un ser omnipotente, de suprema bondad y sabiduría que no gobierna el mundo mejor de lo que Zapatero gobierna España? Y fíjate tú, a mis años, en este instante me llega, de manera fulminante, alguna aclaración al respecto.

Es posible que, admitiendo la existencia de Dios, Éste se haya dicho: voy a crear el hombre – Él, faltaría más, tenía su propia concepción de la igualdad y bajo ese único vocablo dio por nombrados a macho y hembra de la misma especie -, pues bien, decía yo que Dios, quizá, se dijo: voy a crear al hombre y, para que mi obra no se anticipe a mí, lo voy a hacer con la concepción de un demócrata, no voy a imponerle decisión alguna, le otorgaré plena libertad para que él proceda según su libre albedrío.

Así lo hizo. Y cuando vio cómo el hombre – se entiende que Pajín, Aído, en fin, la mujer, está incluida en “el hombre” – discurría por la vida, no sé qué tipo de cagamentos proferirá Dios, pero alguno bien gordo soltó antes de concluir: ¡Qué va! Bichos tan retorcidos no pueden pasar de rositas por su existencia terrena.

Fue cuando decidió ser tan demócrata con la naturaleza como con el hombre y otorgarle también a ésta el libre albedrío, de ahí los terremotos, tsunamis, etc., y que entre los humanos pudieran medrar personajes de la catadura de los que me trajeron hoy a escribir.

Desde luego todo esto no me hace más creyente, ni me hace comprender cómo se puede adorar a quien teniendo plenos poderes para hacer y deshacer ¡con todo lo habido y por haber! permite el sufrimiento de tantos inocentes y buenas gentes y no les corta las patas a tantos y tantos indecentes; aunque sí podría tomarlo como referencia para entender mejor eso de que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, pues de quien permite tamañas atrocidades no pueden salir más que quienes son capaces de ejecutar todas las que están a su alcance.

Noticias relacionadas

En la cumbre de la ONU sobre cambio climático, la juventud es la que indica el camino

Este encuentro se llama “COP24”

Se acumulan los problemas ¿quién los resolverá?

Hemos pasado en cuarenta años de una hermosa esperanza a una angustiosa desazón

Doctrina Estrada: paradigma eclipsado del siglo XXI

​Tal como se esperaba, el 1 de diciembre, tomo posesión de su cargo el nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO)

Hundertwasser. El hacedor de paraísos irracionales

Se cumplen noventa años del nacimiento del gran artista Friedrich Hundertwasser

El catálogo de promesas incumplidas

J. García
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris