 Mendilibar regala ilusión
Daniel Lázaro
Pachi Izco llevaba varias semanas queriendo hacerlo, pero tuvo que ser la derrota en San Sebastián, que colocó a Osasuna por primera vez en puestos de descenso, la que fulminara a José Antonio Camacho. Ganar al Real Madrid le dio un par de semanas más de trabajo al de Cieza, pero simplemente eso. Mendilibar ya le está sustituyendo en Tajonar y los jugadores no parecen descontentos. En eso, Osasuna ya gana con el fichaje del vasco.
Era un secreto a voces: Camacho tenía los días contados en Pamplona. El murciano apenas había logrado conectar con la afición, había perdido la confianza de su plantilla y los resultados también habían puesto a la prensa local en su contra. La gota que colmó el vaso fue escucharle decir el pasado domingo que no se iba a plantear ningún cambio en los partidos de fuera de casa, pese a llevar casi 13 meses sin ganar lejos del Reyno de Navarra. Sin embargo, él parecía sorprendido al enterarse de su destitución.
Camacho salvó los muebles del Osasuna de Ziganda dos temporadas atrás, y ahora debe ser Mendilibar el que salve a un equipo rojillo que marcha camino de Segunda. En los últimos once encuentros ligueros, Osasuna solamente ha vencido en uno, ante el Real Madrid, y ello le ha llevado a caer a posiciones de descenso por primera vez en la temporada. Un duro varapalo, y quizá el momento idóneo para que los jugadores se pongan las pilas –ante los blancos demostraron que si juegan al 100% pueden ganar a cualquiera– y saquen las castañas del fuego junto al técnico vizcaíno.
Los primeros entrenamientos de Mendilibar han causado sensación en Pamplona, tanto a jugadores y cuerpo técnico, como a la prensa y la afición. Las diferencias son abismales en las formas de entrenar: los jugadores acaban exhaustos pero con una sonrisa en la boca. Mendilibar corrige en todo momento el más mínimo error de sus nuevos jugadores, sabedor de que cualquier error puede tirar por la borda el trabajo de toda una semana. Como él mismo dijo en su presentación, si al equipo no le meten goles, bastará con uno para sumar los tres puntos.
Ilusión y esperanza es lo que ha traído el fichaje de José Luis Mendilibar en Pamplona. Ahora es el turno de los jugadores, que deben de dar el 100% en cada uno de los partidos restantes, y de la afición osasunista, que debe olvidar el pasado y animar como antaño. La filosofía del “Yo no bajo” debe volver al Reyno de Navarra. Para empezar, el próximo domingo ante el Espanyol.
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