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Etiquetas:   Buñuelos de viento   -   Sección:   Opinión

Televisiones de extrema derecha

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
viernes, 11 de febrero de 2011, 07:50 h (CET)
Conste que esta noche no pensaba escribir pero he leído mil veces y otras mil he visto lo de "las cadenas de extrema derecha" que ha soltado el futuro candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno. ¡Extrema derecha! Se entiende que va por Intereconomía, no sé si fundamental o únicamente.

Desde la Guerra Civil que nos marcó para cientos de años España tiene el complejo de la extrema derecha, cualquier opinión queda automáticamente descalificada, por brillante que hipotéticamente pudiera ser, si alguien dice que es de extrema derecha. Proscrito socialmente, caiga sobre dicho opinador la ignominia.

Si algún varón hubiera enviado los correos-e de la subdirectora de Formación y Educación Vial de la DGT le habría caído el sambenito de machista y fascista. Pero como era una señora (¿era eso una señora?) y del PSOE... se cesa al funcionario sin adscripción política. Si Rajoy amenaza, que es sólo una amenaza que nunca cumplirá, con suspender la ley del aborto, enseguida sale una ministra a calificarle de extrema derecha. Ay, si algún personaje de la farándula tuviera la extrema idea de defender alguna dictadura de derechas... De fascista antediluviano y cavernícola no habrían bajado los recuerdos que le enviarían desde las filas socialprogresistas. Ni pensar si expresara, digamos, una leve esperanza en la existencia de Dios.

Meapilas, rata de sacristía y troglodita pedófilo serían sólo un liviano comienzo.

El PSOE aprovecha el filón del miedo a la extrema derecha. Atiza el miedo a la extrema derecha. Y España calla y escucha atentamente el oráculo socialista por si acaso. ¿Pero cuántos votos tienen los partidos de ultraderecha cada vez que nos ponen ante las urnas? El PP tiembla cada vez que le nombran la ultraderecha. Rajoy presume de que va a ganar las próximas elecciones porque no se deja arrastrar por compañeros y tertulianos de extrema derecha... Se puede ser de cualquier cosa pero no, ay, de extrema derecha, es como nombrarte los muertos. Parece que España se estremeciera ante el paso de legiones de miles de ultraderechistas que surgen del suelo cada vez que das una patada a una piedra. Luces la bandera de España y eres de ultraderecha. Porque España no tiene bandera, usa en préstamo la de la selección de fútbol, ésa que orgullosamente lucen los forofos cada vez que ganan un partido. Pero si no hay partido y llevas la banderita eres de ultraderecha por cataplines. ¿Saben ustedes si pasa algo semejante en Francia, Italia, Portugal, Rusia, Estados Unidos, Chile o Canadá? ¿Y enRuanda, Indonesia, Vietnam, Egipto, Túnez o el antiguo Congo Belga? Españatiene un complejo ¿quién la desacomplejará?

Castañetean los dientes de Juan Español cada vez que le dicen que es de ultraderecha. Tabú, pecado nefando, prohibido, maldita sea la ultraderecha.

Mejor, islamista. Pero... ah, lo que "viste" ser de ultraizquierda..., lo que se puede presumir si eres de ultraizquierda... Si eres de ultraizquierda puedes ir por la calle sacando pecho, con la barbilla bien alta, con flores cayéndote desde los balcones, despreciando a miles de señoras de buen ver y mejor palpar que se te tiran en brazos... porque eres de ultraizquierda...

¿No acaba Fernando Trueba de decir ayer mismo que para él todas las dictaduras son de derechas? ¿No besan algunos artistazos españoles como Víctor Manuel o Güili Toledo cada huella de los pies de Fidel Castro? Aunque luego vayamos a parir a EE UU. ¿Conoce usted a alguien que se atreva a decir que Públiko es un periódico deleznable por ser de extrema izquierda? ¿A alguien se le ocurre descalificar a Roures como personaje de extrema izquierda? No, hombre, no. Ser radical -radikal- de izquierdas, anticatólico y multimillonario trotskista es una combinación de buen gusto, estilo y savoir être.

España no ha vencido todavía sus traumas de la posguerra. Es llamativo el sentimiento de culpabilidad que tiene por haber ganado la guerra civil –los que la ganaran- sin tenerlo por haber quemado conventos y fusilado curas.

Los que lo hicieran. Mientras la sociedad española tenga miedo a que la llamen ultraderechista pero no importe que la llamen ultraizquierdista es que tiene un complejo problema. Que llamen al psiquiatra.

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