|
El percal de Tomás Gómez
Mario López
Me parece que los socialistas madrileños se han vuelto a equivocar, y me da en la nariz que su error le va a poner al PP, una vez más, los gobiernos municipal y autonómico en bandeja de plata. Antes de las primarias, mi candidato era Tomás Gómez. A fecha de hoy, me asusta. Ya, cuando se negó a facilitar el censo de afiliados a Tirnidad Jiménez, me pareció que incurría en un gesto innecesario de autoritarismo. Después vino lo de incluir en su candidatura a personas desacreditas por causas judiciales. Y ahora, ha eleborado la lista de la candidatura al ayuntamiento de Madrid sin contar con su principal candidato: Jaime Lissavetzky.
A fecha de hoy, pienso que Tomás Gómez habrá podido ser el mejor alcalde de su pueblo, pero como candidato a presidir la Comunidad de Madrid, deja mucho que desear. Para empezar, debería prácticar hábitos democráticos de los que no parece tener noticia, pero que a los electores nos gusta una barbaridad. Es una pena, pero en esta tesitura es difícil pensar que el PSOE pueda competir, con un mínimo de garantías de éxito, por el poder en Madrid. Ya voy comprendiendo por qué Zapatero se empeñó en apoyar a Trinidad Jiménez en las primarias: conocía el percal del candidato Gómez.
|