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Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

Ponerse en su 'skin'

Ruth Marcus
Ruth Marcus
jueves, 10 de febrero de 2011, 08:07 h (CET)
WASHINGTON - Los padres estadounidenses están en deuda con la responsabilidad social de la cadena MTV de Viacom por su serie de anuncios de interés público que ilustran los riesgos del consumo de drogas, el abuso del alcohol y la actividad sexual fuera de una relación. Conocidos por lo demás como "Skins", se trata del remake que hace la cadena del cable de una serie británica acerca de un grupo de adolescentes que practican todo lo anterior.

El título del programa, como lo describe David Carr en el New York Times, "se deriva del papel de fumar que se utiliza para liar los porros que acompañan al vodka con el que pasar las pirulas que llegan con los rollos de una noche".

Los dibujos animados de "Dora la Exploradora" precisamente no es.

El Consejo de Padres Preocupados por los Contenidos Televisivos ha advertido a los tutores contra "Skins" como "el programa más peligroso colado nunca a tus hijos".

Dado que el programa cuenta con un reparto adolescente de verdad (de hasta 15 años de edad) en lugar de adultos que interpretan a adolescentes, y dado que contiene ciertas escenas de sexo explícito y desnudez (en el tercer episodio, un actor de 17 años aparece mostrado de espaldas corriendo desnudo calle abajo), el colectivo ha solicitado al Departamento de Justicia una investigación para determinar si vulnera las leyes de pornografía infantil. A raíz de la polémica, Taco Bell, General Motors, Subway y Foot Locker retiraron sus anuncios.

Como madre de dos adolescentes, comparto la preocupación del Consejo por el insidioso impacto del estupro de la cultura popular. En la era de Nicole Snooki, la mala conducta se vuelve algo relativo.

Que las menores de la educación intermedia practican el sexo oral con los chicos de la educación intermedia no es ningún mito urbano -- es la siniestra realidad de los barrios residenciales. Lo que se considera baile está más próximo a los juegos eróticos en los que un miembro de la pareja se frota contra el otro; en el Instituto South Burlington de Vermont el mes pasado, cancelaron el Baile de Invierno a causa en parte de la mala venta de entradas provocada por la prohibición del "frotamiento". Si los chavales de instituto no beben en las fiestas, llegan cocidos a ellas ya.

Y no me llevo a engaño con la pureza del móvil de la MTV al poner "Skins". La cadena emite "Skins" a las 10, poniéndole la calificación TV-MA que significa que no es apto para menores de 17 años, y afirma que el programa "está diseñado específicamente para ser seguido por adultos".

Si a usted le parece que eso es una prohibición más que un incentivo, es que no tienen hijos adolescentes o que nunca ha visto uno. Si piensa que la MTV no lo sabe es que se ha liado unos cuantos por su cuenta. "Lo que 'Skins' ofrece son chavales", decía el creador de la serie a AdWeek. "Eso es lo que ofrece a los anunciantes". Desde luego que sí. Según Nielsen, 1,2 millones de los 3 millones de espectadores de la emisión del episodio piloto tenían menos de 18 años.

Este dato demográfico es importante. "Los adultos jóvenes de entre 15 y 17 años son consumidores emocionalmente inquietos y extremadamente impresionables", dice la MTV a los anunciantes. "Ya es hora de influir en sus gustos".

Lo cual es el motivo de encontrarme, de forma bastante inesperada, en el bando pro-"Skins" tras soportar cuatro desagradables semanas de seguir el programa. O por lo menos de no irrumpir en la sede de Viacom junto al Consejo de Padres. El programa es mucho más espeluznante y explícito - mucho más - que su competencia de programas de adolescentes. Pero las vidas de los adolescentes de las series como "Gossip Girl" en CW parecen glamorosas y emocionantes; la serie retrata "la escandalosa vida de la élite de Manhattan", como dice la narradora anónima al principio de cada episodio.

Por el contrario, los chavales de "Skins" parecen tristes, solitarios y alterados, cada uno a su característica manera. Cadie es una adicta a las pastillas y el popper con una planta de psiquiatras ineptos expendedores de recetas para ella sola y unos padres demasiado absortos para dedicarle alguna atención más allá de sugerirle que se tome sus pastillas. Chris es un adicto a las mezclas de pastillas - ha tomado sobredosis de Erectagra - cuya madre le abandona con una nota escrita a mano y 1.000 dólares en metálico dentro de un sobre.

Logran hacer que las relaciones sexuales parezcan un ritual aburrido de intercambio -- un intercambio de sexo por pastillas se arregla para ingeniar una pérdida de la virginidad -- y las drogas y el alcohol parecen, bueno, drogas y alcohol, desagradablemente desorientadores y propensos a inducir el vómito.

Los padres están ausentes o son inductores margarita en mano -- suficiente para hacer que tus hijos te aprecien. En teoría, de todas formas. No hay nada en las vidas de estos personajes que los adolescentes quieran emular - o, si lo hacen, es que ya tenían un montón de problemas antes.

"Todo el mundo te va a decepcionar, Cadie", le dice un competente psiquiatra. "No lo harán a propósito, pero lo harán. Las drogas no van a cambiar esto".

Para ser el programa más peligroso de la televisión emitido nunca, no es mal mensaje que transmitir. Mi hija de 16 años dentro de poco declara aburrido "Skins" tras ver un episodio, pero yo le pediría aguantar un poco más.

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