Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Lencería fina  

080, Negro Superlativo

Teresa Berengueras
Teresa Berengueras
@berealsina
sábado, 5 de febrero de 2011, 23:22 h (CET)
Hemos asistido esta semana a la séptima edición de la 080 Barcelona Fashion, una pasarela que en sus inicios estaba dirigida a los diseñadores emergentes pero que con la evolución del tiempo y a criterio de los que mandan en el Gobierno catalán se convirtió en pasarela para diseñadores independientes. ¿Cómo ese cambio?, claro, concreto y sencillo, la 080 surgió del deseo de que los diseñadores que empezaban en Catalunya y tenían posibilidades de ocupar un lugar en el mundo del diseño para luego formar una pequeña empresa y poder lanzarla al mundo este trampolín les sirviera para darse a conocer y luego ir a París y desde allí al resto del orbe.

Esta era la idea proveniente del Gobierno del tripartito después del cese de la pasarela Gaudí conocida durante años y respetada a pesar de sus innumerables fallos. Recordemos que de Gaudí salieron despedidos todos los diseñadores conocidos de la industria catalana, unos con más calado industrial, otros con más mano en el diseño y otros con gran creatividad y pocos apoyos económicos, en la pasarela Gaudí había de todo, como en botica, pero al menos tenían sitio todos los que estaban.

Llegó el nuevo Gobierno y como era soberano gracias a los votos de los ciudadanos creyeron que lo mejor era empezar de cero. Crearon la pasarela 080 con mucho ímpetu, con grandes proyectos que empezaban en Barcelona para llegar a Paris y desde allí a triunfar en el resto del mundo. Nadie nos ha facilitado datos de los emergentes que han triunfado desde el salto de París al mundo, es cierto que hemos visto crecer a diseñadores que demostraron talento y valía y que siguen desfilando en la 080 como Josep Abril, Miriam Ponsa, Txell Miras y otros, éstos ya tienen sus propios diseños que se venden ya en tiendas propias ya en tiendas multimarca, en Catalunya, en el Estado Español y en el extranjero como en el caso de Txell Miras.

Estos diseñadores que empezaron su camino en la 080 ahora, ya en la séptima edición, no pueden, no sería de recibo ni para ellos ni para nadie, seguir pasando sus piezas como emergentes, y por ello la 080 ha tenido que trocar su nombre y en lugar de llamarla emergente ahora luce el nombre de independiente.

La pasarela 080 comenzó el pasado lunes con interrogantes desde el inicio a la finalización. El conseller de Empresa y de Ocupación, Francesc Xavier Mena, se encargó de su inauguración, todos los periodistas esperábamos sus palabras pero el conseller llegó dispuesto a hacer el discurso oficial y no dejar un minuto libre para que nadie pudiera preguntarle por algo tan fundamental como es cual va a ser la hoja de ruta del nuevo Gobierno en el tema de la moda en Catalunya.

El Conseller contestó a vuelapluma ante la evidencia de que todos los que estábamos allí queríamos saber, fue escueto en sus respuestas y no aclaró los interrogantes que se ciernen sobre la moda en Catalunya y la pasarela 080 Barcelona Fashion, afirmó: “El Gobierno de Catalunya está dispuesto a apoyar a la moda de Catalunya pues disponemos de una industria de una gran trayectoria y tenemos talento y creatividad”, y cuando marchaba acompañado de todo el séquito de personas con las que llegó a grito pelado le tuvimos que preguntar qué iba a suceder con la 080, mejor dicho y más concreto: “Conseller, ¿seguirá la 080?, con un lacónico “ja ho veurem (ya lo veremos)”, dejó el asunto zanjado.

Por tanto ante el misterio y ante las preguntas sin respuestas concretas se ha abierto la veda para elucubrar miles de propuestas, a lo mejor alguna incluso la acertamos, a mi me parece que el Gobierno actual de Catalunya tomará una determinación concreta cuando en el mes de mayo se sepa si su partido ocupa la Alcaldía de Barcelona, con la plaza Sant Jaume ocupada por ellos en los órganos máximos de poder en Catalunya y Barcelona el tema de la moda puede tomar un giro de 360 grados pues Generalitat y Ayuntamiento podrían aunar esfuerzos, especialmente en la cuenta de resultados y optar por una pasarela única en invierno y otra en verano.

Dos pasarelas en donde tendrían cabida diseñadores con nombre propio que en su día se fueron a desfilar a Madrid y también añadir a este proyecto todas aquellas empresas catalanas del sector que ocupan un lugar en el mercado de la moda . Me abstengo de dar nombres porque muchos están en nuestro pensamiento. En los tiempos que vivimos tenemos que unirnos y ser responsables y no ser tan elitistas y desear una pasarela sólo por look. No, la pasarela, como las de todo el mundo, debe tener imagen, tendencias, pero detrás deben existir empresas que funcionen con trabajadores asalariados, al fin y al cabo sin estructuras productivas no hay moda, hay globalización, producción en países con trabajadores baratos y paro para la industria de aquí.

Los que sólo piensan en la creatividad creerán que esta opción es un sacrilegio, quizá, pero Custo nunca hubiera triunfado en Nueva York sin una empresa detrás, sin unos empleados y sin generar empleo. Valentino es muy probable que venda pocos vestidos pero tiene una empresa de accesorios, de fragancias, de maquillajes, etc. etc. que tiene trabajando a muchas personas, es una empresa de moda y vive, muy probablemente, de todo menos de sus vestidos tan bien cosidos, tan únicos y tan evanescentes para este verano, y aunque la mayor parte de la producción de ambos esté establecida en otros países siguen manteniendo tanto en Italia como en Catalunya sus centros neurálgicos. Y sin embargo los que saben de moda y sólo se mueven en ese mundo le consideran uno de los grandes, porque lo es, pero lo es también porque forma parte de la industrial textil.

El sector textil de Catalunya representa el 4’6% del Producto Interior Bruto, el 7’5% de la ocupación, el textil catalán en el contexto español supone en 41% de la fabricación y el 37% de las exportaciones, estos datos indican que el Gobierno, sea el que sea y tenga el dinero que tenga, no lo puede pasar por alto, es una realidad, es una forma de dar trabajo ahora que tanta falta nos hace.

En esta edición la pasarela 080 ha aprovechado la carpa de la Word Trade Race instalada en el Passeig Joan de Borbó, al lado del mar, una carpa de forma abovedada y oscura, muy oscura, sin luz casi en su interior, todo negro, tan negro como que las escaleras de acceso a las gradas para ver los desfiles no estaban señaladas y el primer día me dí un golpe que aún luce en mi pierna izquierda, un moratón sin importancia, vivimos hacinados estos días haciendo nuestro trabajo o éramos muchos, la organización ha dicho que había acreditados 573 periodistas de 226 medios o bien la carpa era demasiado pequeña.

La pasarela consistía en una estructura metálica, con muchas escaleras y tubos de ventilación industrial, todo oscuro, las y los modelos bajaban y subían por las mismas, para ellas los zapatos de tacón de aguja en ese andamiaje fueron sus peores aliados, las pobres hicieron de tripas corazón y realizaron su trabajo con pericia, las vimos, como siempre, extremadamente delgadas, excepto Malena Costa, la sonriente novia del futbolista azulgrana Carles Puyol que a mi manera de ver tiene bien puestas las curvas para que todas las demás lucieran como ella.

De esta pasarela me sorprendieron un par de apuestas, por su excentricidad y fuera de contexto, Celia Vela exhibió un desfile con un barroquismo trasnochado y un romanticismo poco apto para lo que nos toca vivir y luego Boris Shipper y Tomás Pedrosa estilizaban a la mujer con sus propuestas al tiempo que a una modelo semidesnuda, situada en medio de la pasarela, uno de ellos la vestía y desvestía de forma natural, pero al final la enconsertaba hasta casi impedirle respirar, vamos, primero libertad total, luego el castigo mortal al no poder respirar.

Y para no entrar a hablar de todas las colecciones diré que el color predominante era el negro, sobre negro o muy oscuro, prendas amplias, tejidos tecnológicos, plastificados y arrugados, jerséis de punto grueso para los hombres, muy artesanales y de gran calidad y los acabados todos deshilachados. Una pasarela con más de lo mismo y con el negro como punto de partida y final, quizá por falta de creatividad, no por tendencia, la tendencia hoy en todo el mundo es la vuelta del color. Incluso en el color de la carpa se equivocaron, todo oscuro, sin puntos de luz para ver el final del túnel. Quizá esto resume con amplitud el futuro de la 080 Barcelona Fashion, negro, muy negro. Que llegue el punto de luz y si estábamos al lado del mar, tan nuestro, ¿por qué no aprovechar? Negro, todo negro, una lástima, una realidad.

Noticias relacionadas

El título de los padres de Felipe VI

Don Juan Carlos y Doña Sofía son reyes honoríficos

Viva La France

Han pasado siglos desde que Joseph Rouget de Lisle creará el himno de La Marsellesa que para el batallón

Dejémonos amar

Nuestra gran asignatura pendiente, es no haber aprendido a querer, queriéndonos

Chomsky y el sueño americano

Chomsky es uno de los grandes filósofos en activo con análisis muy precisos sobre la realidad económica y social

La sombra de la corrupción

Todos sabemos que muchos interinos entraron de forma digital y llevan años trabajando en la administración
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris