Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   A sangre fría   -   Sección:   Opinión

Madrid eterna en la plural Espaa

Jes s Nieto Jurado
Redacción
viernes, 21 de enero de 2005, 22:19 h (CET)
nicamente es necesaria una visin retrospectiva a nuestro longevo pasado, para percatarnos, realizando un sano ejercicio de perspectiva hist rica, que las naciones, independientemente del potencial que demostrasen en el campo de batalla, son entes condenados a pasar, y como Jorge Manrique , debemos interrogarnos acerca del Ubi Sunt?? de aquellas potencias que como el Imperio Romano o el Austrohngaro, se ven relegadas al ostracismo en el negro lodazal del pasado, fragu ndose su auge y decadencia en el lento pero imperecedero fuego de la historia.

Por ello, sorprende la crispada actitud de los polticos, bien de la Espa a eterna o de las histricas nacionalidades en defender ajadas banderas, no viendo m s all que los confines del terru o, condenando al hombre al enfrentamiento y a la divisin.

Como dice la copla, que sab as sentencias esconde, N es eterno, y pese a que pudiera parecer catastrofista en mi desconozco si sano juicio, e independientemente de planes soberanistas, nadie, ni incluso el ퟍ펓Altsimo, puede prometernos que Espa a exista siempre.

La Roma imperial, Cartago o el Imperio Austrohngaro, no son m s que sombras pasadas mientras que Viena o Roma permanecen eternas en el corazn del viajero, al igual que eterna, sople por donde sople el viento de la historia, es la villa a la que dedico mi columna de hoy: Madrid.
Desde muy j ven, y como buen nio de provincias, me hab a sentido atrado por Madrid, so ando con pasear despreocupado entre el bullicio de nen y musicales de la Gran V a, reflexionar sobre lo humano y lo divino con Larra en el Paseo del Prado, o gozar con el deleite de los altos cielos velazqueos en los crep sculos matritenses, baados de ureos fuegos en los tejados del Madrid de los Austrias.

Como madrileo de adopci n, y frreo defensor de los encantos de la Villa y Corte, me siento profundamente obligado a defender, a capa y espada, como los bravucones del Siglo de Oro, a la que fue capital del orbe, que desde que dej de ser poblachn manchego regado por un inmundo Manzanares de irregular cauce, ha experimentado, con sangre y fuego, y en primera persona los desprop sitos de sus gobernantes, Austrias, Borbones o Gallardones, y de una historia, que soplasen por donde soplasen los vientos, meseteos o del fr o Guadarrama, ha sido una infiel amante.

Aunque el 11 de Marzo haya supuesto un verdadero trauma a los madrileos, no supone ms que una grave herida en la piel de la bella dama madrile a, curtida en los viles lances a los que la esquiva historia le ha enfrentado, y de los que siempre ha salido victoriosa, sea el villano marroqu, franc s o ferrolano, porque como grit una brava vizca na, Madrid no pasar.

Hoy, igual que ayer y como siempre, Madrid para los de allende el Tajo y el Guadarrama, no representa m s que la encarnacin urbana de un sentimiento centralista, iniciado por los borbones y llevado a su m ximo apogeo por Franco, un sentimiento, que desgraciadamente ha ido diluyndose por los aluviones de solidaridad que mi ciudad recibi tras el zarpazo terrorista, y la posterior gestin gubernativa.

La eterna m rtir, la centralizada capital del sempiterno reino de Espaa, siempre permanecer en mi corazn, aunque Euskadi, Catalu a, Espaa o Extremadura desaparezcan en el globalizado mundo que, por ventura o desdicha, nos ha tocado vivir.

Noticias relacionadas

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo

La revolución del afecto como primer efecto conciliador

Nuestro agobiante desconsuelo sólo se cura con un infinito consuelo, el del amor de amar amor correspondido, pues siempre es preferible quererse que ahorcarse

¿Qué se trae P. Sánchez con Cataluña?

Se dice que hay ocasiones en la que los árboles no nos dejan ver el bosque

¿Nuestros gobernantes nos sirven o les servimos?

Buscar la justicia, la paz y la concordia no estoy seguro de que sea al principal objetivo de los gobernantes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris