 Y encima, viene el Madrid
Daniel Lázaro
El conjunto dirigido por José Antonio Camacho está en plena caída libre hacia los puestos de descenso y el calendario no ha querido otra cosa que traer al Real Madrid a Pamplona. El futuro es muy negro para un Osasuna que lleva ocho jornadas consecutivas sin ganar y casi un año sin sumar tres puntos fuera de casa. Aunque de esto último ya tendremos tiempo de escribir la próxima semana, cuando se pasen los 365 días.
El equipo madrileño, obligado a ganar para seguir la estela del Barcelona, visitará este domingo el Reyno de Navarra, feudo donde solamente los blaugranas han vencido esta temporada. Osasuna se crece siempre con la visita de los blancos, y ese es el único resquicio de esperanza que queda entre la afición, porque son pocos los que todavía confían en este cuerpo técnico y en esta directiva.
Los iraníes, lesionados
En el aspecto más deportivo, en Pamplona se había recibido con ilusión la eliminación de Irán en los cuartos de final de la Copa Asiática, pero nada más lejos de la realidad. El jueves regresaron Masoud y Nekounam a los entrenamientos, pero no entrenaron. Ambos llegan lesionados y previsiblemente se verán apartados del partido del domingo. Se unen así a Rúper y Cejudo, que continúan con su recuperación.
No todo es malo para Osasuna, pues el del domingo podría significar el regreso de dos hombres clave al once, Monreal y Pandiani. El puesto de lateral izquierdo le está suponiendo un verdadero dolor de cabeza a Camacho y, aunque no esté al 100%, el jugador navarro podría ser de la partida. La participación del uruguayo, eterno lesionado durante esta temporada, podría ser la conexión perfecta entre el centro del campo y Carlos Aranda.
De peores se ha salido
Los escasos 18 puntos que han llevado a Osasuna a esta situación –aunque todavía con tres equipos por debajo– no son la peor cifra de los navarros a estas alturas de temporada. Hay que recordar que, hace dos años, en la primera temporada de José Antonio Camacho al frente del equipo, el conjunto rojillo cerraba la clasificación con tan solo 14 puntos. La suerte salvó por aquel entonces a Osasuna, que ganó a Barcelona y Real Madrid cuando estos no se jugaban nada.
El calendario de este año no es muy parecido, y tendrá que llegar antes la reacción osasunista para evitar el descenso a Segunda División. Empezando por los dos partidos consecutivos en el Reyno de Navarra, ante Real Madrid y Mallorca.
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