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El bautizo de menores es una ilegalidad
Mario López
¿A qué años puede votar un ciudadano? ¿Valdría el consentimiento de sus padres para que un menor pudiera votar? No. Entonces, ¿cómo es posible que el Estado consienta en que unos adultos incluyan en una secta religiosa a alguien que acaba de salir del vientre de su madre?
El bautizo de menores de edad es una ilegalidad brutal que atenta directamente contra el interés general (habida cuenta de que los privilegios de la iglesia se sostienen por mor de los ciudadanos bautizados) y atenta directamente, también, contra los derechos más elementales del menor, pues se le condena a pertenecer a una secta que él no ha elegido, contraviniendo su derecho constitucional a profesar la fe que mejor le convenga, y no pudiendo evitar ser la posible víctima de cualquier acción violenta producida por motivos religiosos. Insisto, el bautizo a menores es un atropello, una iniquidad, un atentado contra el orden constitucional y los derechos humanos. No puede seguir seguir un día más amparado por la ley.
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