|
Estado de alarma general
Ángel Ruiz Cediel
Estado de alarma generalCumplidos los inútiles objetivos de perpetrar un flagrante atropello contra los derechos civiles y convertir la ley y la Constitución en papel mojado con el Estado de Alarma decretado por el PSOE porque le salió de los ovarios, éste ha sido retirado y la cosa sigue igual… o peor. Peor, sí, porque el Estado de Alarma es ya general en toda España, pues que el PSOE está decidido a implantar la Dictadura a como dé lugar, así tenga que descuartizar España, que es lo que está haciendo, y no sólo en lo económico. Por lo pronto, además de tratar a los terroristas como excelentes buenos chicos, condonarles sus sangres y liberarlos como si tal cosa mientras cata el Faisán, la señá Pajín se cisca con sus enormes talentos posteriores en los derechos constitucionales de todos los españoles no sólo forzando a que el acusado (justa o injustamente) demuestre inocencia –animalada dictatorial donde las haya que deja al Estado de Derecho ubicado en lo más siniestro de la cloaca-, sino que es capaz de multar a alguien por llamar feo a otro (¿tal vez a ella?) con la miajica de medio millón de euros. ¡Y olé, morena!
El PSOE es un prodigio de humor… feo y negro. Por suerte no conozco a nadie que sea del PSOE, pero palabra que si lo conociera dejaría al instante de ser considerado mi amigo: no quiero a gente de tal catadura cerca. Este infausto partido nos está devolviendo a las alcantarillas de nuestros más siniestro pasados, Dictadura e Inquisición incluidas. Pero lo verdaderamente pavoroso es que no hay rebeldía social frete a este atropello, quién sabe si porque los opinadores a sueldo del Régimen Sociópata están haciendo a las mil maravillas su trabajo de sicarios. Demostrado está que nos han quebrado como potencia económica, que se han cargado el Estado del Bienestar, que han producido cinco millones de desempleados, que han vulnerado todos los derechos de los trabajadores trayendo bajo cuerda a tantos inmigrantes como parados hay (con la subsecuente bajada de salarios y pérdida de derechos), que la corrupción galopa sin freno en todos y cada uno de los ámbitos políticos y dependientes, que se pacta con terroristas en algo que tal vez un día sepamos que es colaboración con banda armada, que está dividiendo España y enfrentando mediante el odio a los españoles, que nos ha instalado de pleno derecho en el Tercer Mundo y que ha conculcado todos los derechos civiles constitucionales implantando además la censura y la delación por el artículo 33… y aquí no pasa nada. Por mucho menos en otros países han ardido las calles y se ha generado una situación que ha obligado a esconderse en oscuras madrigueras a sus gobernantes, pero aquí parece que los chemistrails, o las drogas, o las videoconsolas, o las hipotecas o los contratos basura, o la precariedad del empleo, o todo ello junto, han narcotizado y encadenado a la sociedad, convirtiéndonos a todos en tontos sin capacidad de reacción o nada más que en esclavos. ¿Qué se necesita para que este país despierte y vea que la Dictadura ha regresado son su mano negra y sus pánicos, que ha vuelto la ignominia y la censura y que las libertades han sido convertidas en cadenas?...: ¿tal vez muertos en las aceras?..., ¿quizás pistoleros en los ayuntamientos?..., ¿a lo mejor niños con la cara estigmatizada por el hambre?... Bueno, pues ya lo tenemos... o lo vamos a tener muy en breve.
De facto España está intervenida, decía el otro día ese nefando caballerete que es el señor Aznar, y añadía que sólo falta que lo esté de derecho (por esa nefanda UE que en su agenda escolar ha marcado todas las fiestas religiosas... menos las cristianas, para el que no sepa de dónde soplan los vientos). Y tiene razón Aznar, pero lo mismo se puede decir de la Dictadura. De facto vivimos ya en una Dictadura, y de facto tenemos un gobierno que considera que puede legislar cualquier atropello y un Ministro del Interior que da miedo, mucho, pero que muchísimo miedo con esa mirada aviesa tan característicamente suya y esa apariencia de que guarda en su memoria una lista de quienes deben ser… apartados de la sociedad, digamos. Tétrico, rencoroso, vengativo, preámbulo de la noche más negra y más trágica, que con sus peores augurios se abalanza sobre nuestra tierra… si es que no hacemos algo rápido y expedito. El Estado de Alarma general ya no puede ser mayor: sólo falta la chispa que dé inicio a la fiesta para que el paisaje infecte con hedor a sentina de la muerte y la venganza. De no hacer todo lo necesario cada ciudadano para detener esta pavorosa deriva, no estará legitimado mañana para lamentarse de los inmensos males que se avecinan. El horror y las lágrimas, con su sangriento puño y su rosa enlodada, está llamando a todas nuestras puertas. Están advertidos. Estamos advertidos. Y los hay que vamos a hacer frente a esto, ¡palabra! Es imprescindible, por nuestra libertad y la de nuestros hijos, detener al PSOE ya.
|