Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Que Hotel - Hoteles baratos
Diario Siglo XXI Sueldos Públicos El Viajero Magazine Tienda Diseño Grupo viernes, 25 de mayo de 2012. Actualizado 19:59 h. Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Portada | Opinión | España | Mundo | Economía | Televisión | Cine | Música | Tecnología | Libros | Medios | Moda | Salud | Sexo | Ciencia | Gastronomía | Toros |
Deportes    Londres 2012    Fútbol    Baloncesto    Motor  |  Última Hora  |  Videos  |  Entrevistas  |  Infográficos  |  El Tiempo    ●    Concurso fotográfico
    
Tags: Opinión · The Washington Post Writers Group · E. J. Dionne
La cámara de los docentes


E. J. Dionne


E. J. Dionne E. J. Dionne
viernes, 7 de enero de 2011, 10:55
Comentar


WASHINGTON - Edmund Burke, uno de los conservadores más destacados de la historia, advertía de que las abstracciones son el enemigo de una administración pública responsable.

"Nunca me gobierno, ningún hombre racional se gobernó nunca, a través de abstracciones y generalizaciones", escribió Burke. "El estadista difiere del catedrático de universidad; el segundo sólo tiene una visión genérica de la sociedad; el primero, el hombre de estado, tiene un buen número de circunstancias que maridar con esas ideas genéricas".

Por desgracia para todos nosotros y para el conservadurismo estadounidense en particular, la nueva mayoría Republicana que toma el control de la Cámara el miércoles está embarcada en un experimento de administración pública mediante generalizaciones. Muchos entre sus filas se enorgullecen de ser empresarios prácticos, pero se portan igual que docentes cautivados por unas cuantas ideas emocionantes.

Su retórica está desprovista casi por completo de diálogo relativo a solucionar problemas prácticos -- como mejorar nuestra sanidad, nuestra educación o nuestro sistema de transporte, o cómo crear más empleo para la clase media.

En lugar de eso, oímos hablar de cosas que no podemos tocar ni ver ni sentir, y de principios muy generalistas desvinculados de su impacto en la vida cotidiana.

Su pasión no es hacia lo que la administración debería o no debería hacer, sino por "la administración limitada" como imperativo moral. Durante la campaña, pusieron sobre la mesa una buena batería de 100.000 millones de dólares en recortes del gasto público de los que ahora se distancian. Es mucho más fácil dejar caer una cifra elevada que describir las reducciones de las partidas para préstamos estudiantiles, infraestructuras, parques nacionales o investigación médica.

Los Republicanos prometieron "derogar y reemplazar" la reforma sanitaria del Presidente Obama, pero lo único que está previsto es la derogación. No brindan alternativa ninguna.

Una dirección que prometió un trámite abierto da portazo despóticamente a cualquier enmienda a su anteproyecto de derogación. A la mayoría de los estadounidenses les gusta la prohibición en la nueva ley de la discriminación en la cobertura de aquellos con enfermedades contraídas con anterioridad a la contratación del seguro y las secciones que permiten a los tutores incorporar a los menores a su seguro hasta que cumplen los 26 años. Pero no habrá votaciones de esas secciones del código porque dedicar atención a esas "circunstancias" inconvenientes que discute Burke desviaría la atención del gran espantapájaros abstracto del "Obamacare".

No tiene nada de malo dar lectura a nuestra Constitución como parte del debut del nuevo Congreso. Es una buena Constitución. Pero observe que los conservadores preferirían declarar "inconstitucionales" varias iniciativas de izquierdas -- en abstracto de nuevo -- antes que decir abiertamente si están a favor o en contra de la ley de salario mínimo o las leyes medioambientales, del programa Medicaid o de un montón de iniciativas más que nunca se pasaron por la cabeza de aquellos que redactaron nuestro estatuto fundacional. Los artífices de la Constitución tampoco se anticiparon a Facebook.

Ni a esa otra abstracción perenne, "la excesiva regulación", más fácil de atacar que concretar el régimen que limpiaría nuestro aire o nuestra agua o que hará más transparentes nuestras transacciones financieras.

Los inteligentes legisladores saben que los seres humanos a veces van al mínimo esfuerzo. Se acuerdan de lo que dijo James Madison, otro héroe conservador, en el Documento Federalista 51: "Si los hombres fueran ángeles, no haría falta ningún gobierno". Como Madison era consciente, los hombres no son ángeles, pero los docentes del Congreso parecen convencidos de que otra gran abstracción, "el libre mercado", puede obviar la necesidad de marcos de regulación caóticos y complejos.

Escuchamos mucho debate en torno a la forma en que Obama y los Demócratas deberían de comunicarse con una cámara Republicana y las consolidadas filas Republicanas del Senado. La tarea principal debería ser una campaña implacable por alejar el debate de la opinión pública del abstracto en favor de lo concreto: de la doctrina de la solución de problemas; del "gobierno limitado" a los detalles concretos de lo que hace el gobierno; de los "recortes presupuestarios" al impacto de las reducciones sobre los programas reales.

Y paradójicamente, dado que Obama es realmente ex profesor, podría estar especialmente preparado para descubrir el farol del nuevo estamento docente del Congreso. Él conoce mejor que la mayoría los peligros planteados por una excesiva devoción a la abstracción.

Pero los medios también tienen una responsabilidad. Si el periodismo en democracia puede hablar de todo, va siendo hora de bajar a la tierra la ambiciosa retórica de los políticos y pedirles detalles de la forma en que sus ideas se traducen en políticas que afectan a seres humanos reales.

Puede ser más fácil pronunciar discursos vaporosos sobre "libertad" y "libre iniciativa" que desempeñar el trabajo sucio de examinar presupuestos, reglamentos, programas y repercusiones económicas. Pero los periodistas ciertamente quieren ser algo más que taquígrafos.

Michael Oakeshott, otro gran filósofo conservador, afirmaba: "Es el sello de todo discurso inteligente abordar algo en particular". Alentemos a los nuevos docentes que nos van a gobernar a entrar en los detalles y no sólo en sus sueños ideológicos.

© 2011, The Washington Post Writers Group

Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Autoscout24 to go. Aplicación gratis
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
 

Quiénes somos  |   Qué somos  |   Contacto  |   Publicidad  |   Aviso Legal  |   Creative Commons  |   Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  

Cursos · Máster

  |  

Comprar naranjas online
© Diario SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris