 Dudas para elegir a once
Daniel Lázaro
Año nuevo, y todo sigue igual en un Osasuna que va camino de récord en sus partidos fuera del Reyno de Navarra. Con la derrota merecida en Sevilla, y si no lo remedia en los próximos quince días en Vila-real y Almería, los navarros alcanzarán la escalofriante cifra, y muy preocupante al mismo tiempo, de 1 año sin ganar a domicilio. Ahí es nada.
Por tanto, no cabe duda de que Osasuna está poco menos que obligado a vencer en los encuentros de casa. De momento se ha cumplido esta máxima y por ello el equipo está fuera del descenso. El domingo visita Pamplona un Getafe que está cuajando un gran juego y que se encuentra ante las puertas de la próxima edición de la Europa League, aunque llega decepcionado por la eliminación copera que le trajeron los Reyes Magos. Este será el punto flaco que deberá atacar Osasuna… o morirá en el intento.
El caso es que Camacho no lo va a tener nada fácil en este mes de enero. Las lesiones de Rúper, Calleja y Monreal y las ausencias de Nekounam y Masoud por la disputa de la Copa Asiática hacen muy complicado crear una alineación en Osasuna. Con la recuperación de Camuñas y Pandiani se aclara un poquito el panorama, pero las dudas siguen intactas en los laterales y en el centro del campo. Un verdadero dilema, justo cuando llegan rivales de la zona alta de la tabla, como Getafe, Villarreal y Real Madrid.
Y no hay más problemas en la confección del once ‘rojillo’ porque el Atlético de Madrid no está dispuesto a pagar los 7 millones de euros que pide Izco por Juanfran. El fichaje del alicantino por el club del Manzanares se ha enfriado muchísimo, y eso que gana Osasuna, que podría quedarse en cuadro por la banda derecha si se confirmase la salida.
Y por acabar con algo de números –algo que no le viene demasiado bien a Osasuna–, los navarros deberían sumar 4 puntos en los dos encuentros que restan de la primera vuelta para lograr la proyección de los ansiados 42 al final del curso. La premisa es clara: ganar o ganar al Getafe y al menos empatar ante el “submarino amarillo”. Sea como fuere, todo pasa por empezar a jugar en equipo. Ya veremos si se cumple.
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