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El portazo de Álvarez Cascos
Mario López
Francisco Álvarez Cascos, miembro destacado de la vieja guardia del PP, peso pesado del ala más conservadora del partido, acérrimo partidario del presidente de la FAES, ha decidido abandonar el barco popular e iniciar una nueva singladura al frente de un nuevo pabellón del que aún desconocemos su divisa. Supongo que este paso lo habrá meditado bien y consultado con sus fieles. Nuestro mítico héroe de Perejil, José María Aznar-López y Gómez-Acedo, el lugarteniente de éste en la legendaria conquista de la roca, Federico Trillo-Figueroa y Martínez-Conde, la liberala lideresa, Esperanza Fuencisla Aguirre Gil de Biedma condesa consorte de Murillo, todos ellos supongo que fueron reunidos en cónclave y consultados por el ingeniero de caminos asturiano antes de proceder como lo ha hecho; pues es fama reconocida mundialmente de los ingenieros de caminos que sopesan las cosas como calculan una catenaria: con gran rigor. Llegados a este punto, a uno le da por pensar que este puede ser el inicio de la demolición del PP, y la consiguiente refundación de la derecha nacional. Un gallego contra un asturiano, y eso que siempre se ha dicho que gallegos y asturianos son primos hermanos; claro, que también es verdad que las luchas más cruentas se libran entre los miembros de una misma familia, no hay más que recordar las guerras carlistas que ensombrecieron la convivencia de los españoles durante todo el siglo XIX.
El caso es que tenemos ya a un Mariano Rajoy consolidado como líder indiscutible del todavía PP y un Francisco Álvarez Cascos al frente de un nuevo proyecto; nuevo proyecto, que dicho sea de paso, más parece el rescate del antiguo y primigenio proyecto conservador de su fundador, el chulo de Palomares. Estas próximas elecciones autonómicas prometen mucho más de lo que cabía esperar hace un par de días. Si la pólvora de Álvarez Cascos se extiende por toda la geografía española, el espectáculo está servido. La expectación por conocer el nombre y divisa del nuevo partido conservador es enorme.
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