Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La curiosidad, ya se sabe...

Marino Iglesias (Gijón)
Redacción
martes, 21 de diciembre de 2010, 11:20 h (CET)
La curiosidad y espichar el contenedor de la rabia para no reventar.

La curiosidad me la ha despertado el hecho de que no me hayan publicado la última, en aquel momento, que escribí, una carta que además tenía yo sumo interés en ver publicada, pues serviría como rectificación para un error que al publicarla en otro diario han cometido y que me ha dejado un mal sabor de boca que no consigo quitarme, ya que la permanencia en Google de la susodicha con el error de marras, hace permanente el mal sabor, de ahí que vuelva a intentarlo aquí. Escribía yo refiriéndome al pueblo: … “se resigna a padecer el constante vapuleo a que se ve sometido por una incontable caterva de indeseables a los que, ¡increíblemente! mantiene, ¡y a los que va a seguir manteniendo de forma vitalicia! pues, naturalmente, el recochineo es total, estos propios vivos no sólo están facultados para fijarse la asignación dineraria a percibir de La Administración (eufemismo de El contribuyente) mientras ejercen de termita en los cimientos de España, sino la que han de percibir hasta el día de su muerte. ¡Y que nadie se manifieste en contra de semejante aberración! Porque, inmediatamente, se convertirá en un denostado fascista, entre otras lindezas.

Mas en fin, que como éste no es el medio para escribir un tratado filosófico que determine la calificación del español (antiespañol) común, que, por lo demás, no sería aceptado al provenir de un descalificado, y autodeclarado, “fascista”, que sigan gritando esos malditos, ¡y que mal rayo me parta, pues en concluyendo esta carta, no pagarán caros sus gritos!”

Eso es lo que escribí, y lo publicado apareció con una inexactitud u omisión, como se prefiera: fascista, sin las comillas que lo encerraban y que, evidentemente, cambian absolutamente el sentido del vocablo.

Ojalá en esta ocasión pueda ver éste publicado tal cual, o, de no ser así, agradecería tuvieran la gentileza de aclararme el veto.

Gracias.

Noticias relacionadas

En busca del bien común

D. Martínez, Burgos

La Diagonal, inutilizable

M. Llopis, Barcelona

Su misión somos todos

P. Piqueras, Girona

Problemática implantación del Artículo 155

J. Cruz, Málaga

El cuidado de la casa común

J. Domingo, Girona
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris