Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Estado de alarma o alarmismo provocado?

Miguel Massanet
Miguel Massanet
miércoles, 15 de diciembre de 2010, 07:54 h (CET)
El Gobierno ha dicho: “se mantiene una situación de hecho gravísima”, refiriéndose, por supuesto, al tan cacareado y manido tema de los controladores aéreos. ¿Es esta la percepción que tiene la ciudadanía? Que sepamos, la normalidad en los aeropuertos es completa, sólo hay los habituales retrasos por averías o fenómenos atmosféricos y los viajeros efectúan sus recorridos sin sobresaltos ni esperas que les impidan acudir a sus ocupaciones o lugares de turismo con plena normalidad; sin embargo, parece que nuestro Ejecutivo está situado en una especie de alarmismo perenne, una alarmismo que se esfuerza en trasmitir a la opinión pública con gran despliegue de medios, con gran incidencia mediática y con gran lujo de declaraciones por parte de sus ministros, en especial, a cargo de los señores Blanco y Rubalcaba. Es más, si nos atenemos a los hechos, veremos que, la actividad de los fiscales, ha sido tan vertiginosa para intentar encausar a los culpables del plante, que sólo se entiende si, detrás de todo ello, está la mano negra del Gobierno que esperaba la ocasión de tirárseles a la yugular.

Por poco que nos paremos a reflexionar sobre el tema, y apartemos de nuestra mente las primeras impresiones, causadas por los nubarrones que la histeria de los primeros momentos, la imagen de los 300.000 viajeros colapsados en los aeropuertos y el espacio aéreo nacional cerrado ( por cierto que fue AENA la que parece que decidió cerrarlo) y las cifras que, rápidamente, circularon por todos los medios informativos sobre el coste que tal descabellada acción iba a comportar para el turismo en general; llegaremos a la conclusión de que, si los controladores cometieron una gran estupidez, propia de niños mimados, y se olvidaron de utilizar los medios que la legislación laboral arbitra para usar el mecanismo de la huelga legal, lo que le hubiera dado una dimensión distinta al tema, impidiendo al Gobierno acudir a una medida tan excepcional, como fue la aplicación de Estado de Alarma; simplemente, estableciendo unos servicios mínimos que, aplicados con rigor y siguiendo a raja tabla el reglamento de seguridad aérea, es muy probable que hubieran causado unos efectos similares a los que, su impericia legal y su precipitación irracional, les llevó a ocasionar en todos los aeropuertos nacionales y en parte de los extranjeros. El Gobierno no se quedó corto en su reacción, probablemente meditada de antemano, utilizando el medio más espectacular e insólito de todos los que tenía en sus manos para atajar el conflicto que le causaron los controladores, declarar “el estado de alarma”.

En efecto, si nos tomamos la molestia de observar la situación de España, durante todo este tiempo que la ciudadanía ha estado pendiente del tema de los controladores; nos daremos cuenta de que, al Gobierno del señor ZP, le ha venido de perillas que una parte de la ciudadanía, la que comúnmente está pendiente de las correrías de la Belén Esteban o de los espectáculos de la Lady Gaga; en lugar de fijarse en la peligrosa y nada esperanzadora situación a la que nos ha llevado la nefasta gestión de ZP y de su vicepresidenta, la señora Salgado, cuando hemos vuelto al centro del huracán y la desconfianza de los inversores ha llevado de nuevo a que, para colocar nuestra deuda pública, al Tesoro le haya costado un 40% más y todavía no haya conseguido vender más que 2.513 millones de euros de los 3.000 millones a los que aspiraba. Por otra parte, nuestra prima de riesgo con respecto al bono alemán ha alcanzado los 260 puntos básicos y la rentabilidad de nuestra deuda roza los máximos al llegar al tipo del 5’57%. Tampoco parece que la confianza en nuestros bancos, por mucho que doña Elena Salgado presuma de lo contrario, que haya mejorado, cuando la cuota de morosidad, especialmente de los pagos procedentes de la actividad inmobiliaria, ronda por cotas de más del 5%. Según UBS, para elevar la cobertura de los créditos problemáticos al 50% la banca requeriría 60.000 millones de euros adicionales.

Dependemos de que el BCE nos siga comprando nuestra deuda y, a la vez, tenemos la espada de Damocles de nuestra vecina Portugal, que está pendiente de un hilo y, por añadidura, resulta que nuestra banca tiene adquiridos más de 73.000 millones de su deuda pública, lo que acaba de situar a nuestro sector bancario sobre el filo de la navaja. Por si faltara poco se acercan nuevos vencimientos de la deuda privada emitida por determinadas entidades financieras en momentos en los que Moody’s desconfía de su solvencia. Un panorama nada alentador y que, sin duda, ha hecho reaccionar al PSOE que, por lo visto, ha decidido retirar del primer plano al señor Zapatero y ha puesto en primera fila al versátil señor Blanco y al rasputinesco, avezado y fontanero para todo, señor Alfredo Rubalcaba que, desde que le han dado bula para actuar a su aire, ya nos ha dado muestras de cómo se las gasta; con una táctica burda pero efectiva, consistente de darle la culpa al PP de todo lo que funciona mal en España; olvidándose, intencionadamente, de que los socialistas llevan casi ocho años dirigiendo este país, sin que se haya podido comprobar que sus métodos hayan servido para otra cosa que para hundir a un país que, cuando lo recogieron estaba floreciente, con 5 millones menos de parados que cuando lo recibió el señor Aznar del señor Gonzáles. Por ejemplo, cuesta aceptar que el señor Blanco culpe al gobierno de Aznar de los abusos de los controladores cuando, desde que gobierna el PSOE, estos señores han pasado a percibir unas remuneraciones que son el doble de las que cobraban entonces. También nos tendrían que explicar porqué, si tan grande era el problema, no decidieron empezar a formar más controladores para que pudieran sustituir a aquellos que se hacían fuertes amparándose en su carácter de insustituibles.

Tampoco ha explicado el Gobierno el motivo de que, el Decreto que aprobaron el viernes anterior al plante de los controladores, fuera, precisamente, dos días antes de un puente de 4 días, y la señora Chacón ya hubiera puesto en estado de alerta al Ejército, en previsión de lo que ya se esperaba que iba a ocurrir. Ahora, aprovechándose de la oportunidad de mantener en estado de Alarma – no olvidemos que se trata de una medida excepcional, que no se había utilizado en ninguna ocasión desde que tenemos democracia y que sólo está prevista para hacer frente a situaciones incontrolables por otros medios, que representen un grave trastorno para los ciudadanos y que no se puede aplicar como una simple medida preventiva – tanto el señor Blanco como el señor Rubalcaba, se han lanzado a una campaña de acoso, insultos y descalificaciones contra el PP, utilizando términos gruesos como “sabotaje”, “desafío en toda regla contra la soberanía nacional” ¿acaso no es mayor el desafío que, la aprobación del Estatuto Catalán, ha significado para tal soberanía?, o ¿ que me dirán de los referendos independentistas celebrados en Catalunya? o ¿ no es un desafío contra la soberanía tratar con terroristas de espaldas al Estado de Derecho, ofreciéndoles parte de España? ¿Qué calificación se les puede dar a los improperios del señor Zarrías, que sigue en su puesto, cuando achacó al PP la culpabilidad por la actitud de los controladores?

En realidad, no creo que pueda existir algo peor para España, y esto lo deberían saber tanto Blanco como Rubalcaba, que un gobierno que, por su mala gestión, por su empecinamiento en el error, por su incapacidad para tomar las medidas adecuadas y por su evidente sectarismo y incompetencia, haya conseguido que, en lugar del pleno empleo que prometieron al principio de su mandato, en estos momentos haya 4.600.000 trabajadores en nuestro país que no tienen trabajo. ¡Esto si es un atentado a la patria!

Noticias relacionadas

El buen pastor

Una persona si no es guiada por el Buen Pastor está expuesta a ser absorbida por un extremismo ideológico

Puigdemont no cede

La carta de Puigdemont a Rajoy es más de lo mismo

Puigdemont ignora el ultimátum del Gobierno

¿A qué viene este plazo extra, hasta el jueves? y ¿a qué se refiere Soraya Sáez con sus últimas declaraciones sobre la aplicación de la norma máxima?

702218-3

El apoyo de relevantes intelectuales a la causa independentista ha sido una de las cuestiones que han salido a la palestra

San Isidro, la gallina y Puigdemont

“San Isidro Labrador, pájaro que nunca anida, no le pegues más al niño, que ya ha aparecido el peine”
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris