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Etiquetas:   Y digo yo...   -   Sección:   Opinión

Erase una vez

Jordi Mart nez Aznar

sábado, 15 de enero de 2005, 22:26 h (CET)
rase una vez los l deres de varios pases miembros del eje del bienᔓԬ de nombre George Bush, Tony Blair y Jos Mar a Aznar, los cuales intentaron convencer al mundo que Irak, de mano de su lder Sadam Hussein, ten a tal arsenal que poda iniciar tranquilamente una tercera guerra mundial.

Durante meses, estos tres l deres repitieron una y otra vez cual risco rallado que el seor Sadam Hussein dispon a de ese armamento o bien tena el poder para disponer de l en breve, por lo que al final la ONU dio autorizacin a varios de sus inspectores para que fueran para all a investigar el asunto.

Pasaron las semanas y los inspectores no encontraron nada. Pasaron los meses y los inspectores no encontraron nada. Pero eso no parece que no desanim a nuestros queridos l deres. De repente parecieron recordar que disponan que varios miles de soldados a los cuales deb an mantener ocupados, as que decidieron enviarlos para la zona, siguiendo aquella frase que reza cuatro ojos ven m s que dos

Las primeras semanas pareca que todo iba bien. Los soldados iban avanzando con paso firme hac a su destino. Pero esa alegra dur poco. Los nativos no parecieron entender la misin de tan esforzados profesionales. Ser quizs por los bombardeos indiscriminados sobre las m s importantes ciudades del pas? Ser a porque ms que fuerzas de liberaci n, las fuerzas aliadas parecan fuerzas de ocupaci n? O quizs ser porque los mandos liberadores parecan m s preocupados por los depsitos de petr leo que por el estado de la poblacin local?

Con el paso de los meses, lo que en un principio iba a ser un paseo como la primera guerra del Golfo, se acab convirtiendo en una segunda parte de la guerra de Vietnam, con una incursin que ya est durando demasiado tiempo y ha causado cientos de muertos y heridos sobre todo en las filas norteamericanas y un nmero indeterminado en las filas insurgentes.

Finalmente, a principios de esta semana, la Casa Blanca ha anunciado que ha abandonado la b squeda de las armas. Las preguntas son obvias: Dnde est n estas armas de destruccin masiva sobre las que tanto hablaron los tres paladines de la justicia mundial? Dnde est n las armas biolgicas de las que se supon a dispona Sadam Hussein? D nde est el resto del polvillo blanco que el secretario de estado norteamericano Collin Powell mostr en la sede de la ONU?

Otras preguntas igual de importantes seran el d nde estn Osama Bin Laden, el hombre por el cual se inici esta lucha armada o qu se ha conseguido con la invasi n de Irak y el encarcelamiento de Sadam Hussein. Segn el propio Bush, el mundo es m s seguro con Hussein en su poder. Quizs habr a que recordarle que el autor intelectual de los ataques a las Torres Gemelas, el seor Bin Laden, todav a sigue suelto en algn punto indeterminado del mundo y que ni siquiera su alta tecnolog a y sus decenas de miles de soldados desplegados en la zona han conseguido dar con l.

Pese a todo, tanto Tony Blair como George Bush han reconocido que, pese a no encontrar las famosas armas de destrucci n masiva, no se arrepienten de haber invadido Irak, porque es eso precisamente lo que fue, una invasin. Pese a que se nos hizo creer al resto del mundo que entraron al pa s en busca de Bin Laden, parece bastante claro que las verdaderas razones eran otras muy distintas. La razn? La zona irak est en los primeros lugares en reservas petrol feras del mundo. Desgraciadamente, los mandatarios norteamericanos ya no se molestan en disimularlo.

En estos momentos, lo nico que faltar a ver si finalmente podrn celebrarse las elecciones en aquel pa s, las cuales son, en teora, el 30 de enero. Mucho me temo que, a no ser que se pongan las pilas, va a resultar bastante dif cil que los comicios puedan llevarse finalmente a cabo

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