Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

Del estado de alarma educativo y otras cuestiones

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
viernes, 10 de diciembre de 2010, 07:53 h (CET)
España no ha mejorado la calamidad educativa que impuso en los años ochenta por la vía de la LODE el PSOE de Felipe González. Rubalcaba en el ajo, claro. ¡Qué boda sin la tía Juana! Pues bien, hace mucho que es conocido el desastre. Por sus resultados. Pero ha dado igual. Lo primero que hizo el sectario Rodríguez Zapatero nada más acceder a la Moncloa fue derogar esa tímida reforma educativa del PP llamada LOCE.

Lo de la “calidad” no se lleva en Ferraz. Y como muestra ahí tienen a Leire Pajín, que nombra a quien le sale de… Pues bien, en 2010 estamos peor que hace diez años, aunque algo mejor que hace cuatro. Así comienza el informe PISA 2010, en donde España queda, como viene siendo habitual, como Cagancho en Almagro. En matemáticas, ciencias y, lo peor, comprensión lectora, indicador del analfabetismo funcional, España se vuelve a lucir.

Da lo mismo. Mañana saldrán los sindicatos diciendo que hacen falta más medios, o sea pasta del contribuyente; los socialistas de todos los partidos defenderán su mayor crimen moral y nadie planteará que lo que ha fracasado estrepitosamente es la escuela comprensiva. Que nos conocemos. Y mientras nadie se plantea realmente dar la vuelta completa a nuestro birrioso sistema educativo, varias generaciones de jóvenes han sido condenadas a trabajar como mano de obra no cualificada y a vivir frustradas el resto de su vida. Y de la frustración al resentimiento, raíz del antiliberalismo, un paso. Objetivo conseguido y viva el colectivismo.

Más sucede que la caída del Estado del Bienestar, o lo que es lo mismo, del bienestar del Estado, podría terminar con tan grande logro progresista. Logro que no consisten en enseñar a pensar a los niños, sino en fabricar votantes y liquidar los valores y principios que dieron origen a las sociedades abiertas. A occidente. El cheque escolar ya implementado en Suecia está a la vuelta de la esquina. Como el copago sanitario. Sencillamente porque se acabó la pasta ajena. Se la han gastado en embajadas catalanas, subvenciones ridículas, oenegés amigas, compra de voluntades varias y demás zarandajas. Es el precio de construir 17 estaditos o republiquetas con sus 17 parlamentos y sus cientos de ministerios, coches oficiales, asesores, funcionarios y enchufados. Entre otras minudencias. Pese a todo o quizá debido a ello puede que haya aún esperanza.

Eso sí, no será porque así lo desea la casta política, cada día más casta y menos política. Esos están a lo suyo. A militarizar civiles, a la memoria histérica y a tratar vanamente de garantizarse el pesebre a costa del contribuyente. Empiezan a ser cada vez más evidentes los síntomas de inminente descomposición y colapso no sólo del gobierno, sino de todo el sistema. El alucinante estado de alarma en que nos encontramos ante la incapacidad del gobierno de llevar a buen puerto el diálogo social con los controladores es claro síntoma de ello.

Noticias relacionadas

Miquel Iceta, el Travolta de la rosa

Perfiles

¿Hasta dónde llega el cáncer separatista dentro de España?

No nos creamos que el proyecto del separatismo catalán se reduce a Cataluña

La difusión de Norberto Gil es bienvenida

Ya lo decía el famoso arquitecto La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de la felicidad

Palestina y la "banalización de la maldad" por parte de Israel

¿Hacia un régimen teocrático-militar en Israel?

España se romperá... o no

El pueblo se ha despertado. Los españoles no están dominados
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris