Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

El “ilustre” protagonista de Paracuellos del Jarama

Miguel Massanet
Miguel Massanet
lunes, 6 de diciembre de 2010, 09:54 h (CET)
Hace seis siglos, el poeta C. de Castillejos dejó para la posteridad el siguiente verso que me permito reproducir, no por sentirme especialmente poético, sino por observarme irritado y belicoso ante ciertos acontecimientos que se están produciendo en nuestro país y que la medida del grado de degradación al que hemos llegado, bajo la tutela del partido socialista español. La cita es la siguiente: “Manos se besan a veces/ que deberían ser cortadas”. Y el tema tiene tanta enjundia que me voy a permitir recordar a todos los que se sienten escandalizados porque, en el año 1936, algunos oficiales del Ejército español, dijeran “basta” y se levantaran en armas contra la podredumbre moral y ética del gobierno de la II República –que no de la institución republicana, con la que comparto muchas de sus propuestas –, para evitar que España acabara siendo el nido de crímenes, atentados, violaciones, robos a mano armada y privación de los derechos individuales de los ciudadanos, en manos de sindicatos radicales y belicosos y de gobiernos títere, que no se atrevían a actuar para imponer la sensatez y el orden. Y, puesto que parece que ha vuelto a sonar el nombre del señor Carrillo, que se intenta o se ha consumado la atrocidad, la majadería y la mentecatez de nombrar a este personaje hijo adoptivo, rectifico, “hijo predilecto” de Jijón; no me va a quedar más remedio que recordarles a aquellos que han tenido tan “genial” idea, cuales son los antecedentes de este “caballero” y cuales fueron algunas de sus andanzas en la tan cacareada y mal interpretada, por los descendientes de las hordas comunitas, Guerra Civil española.

Comencemos por su participación en el primer ataque serio que sufrió la II República, precisamente el 5 de octubre de 1.934, cuando el gabinete revolucionario formado por Largo Caballero, Santiago Carrillo, como jefe de las juventudes (socialistas) y otros representantes de la UGT y el PSOE; decidieron lanzar la “huelga revolucionaria” que precedió a la revolución de Asturias, País Vasco, Catalunya y otras provincias. ¡Contra el gobierno de la CEDA, legalmente refrendado por las urnas! ¿Cómo van a justificar esta traición, y las subsiguientes rebeliones contra la legalidad y el orden establecido, estos seudo historiadores, que tanto cargan las tintas cuando reprochan el alzamiento del 18 de Julio de 1936, contra el simulacro de República, la llamada del Frente Popular? Allí fueron asesinadas por los revolucionarios, aparte de las bajas ocasionadas al Ejército que acudió a sofocar la rebelión (256 muertos y 639 heridos) 200 víctimas entre la población civil, entre las cuales se encontraban 34 sacerdotes. No olvidemos que el señor Santiago Carrillo sólo tenía 19 años, lo que no le impidió ejercer un poder que, por supuesto, lo dirigió a secundar los anhelos del señor Largo Caballero que consistían en extender la revolución por toda España, especialmente por Madrid, para hacerse con el poder y establecer la tan manida “dictadura del proletariado”.

Sin embargo esta faceta de la historia del señor Carrillo sólo fue un aperitivo, un anticipo de lo que este sujeto sería capaz de llevar a cabo cuando, en 1936, se produjo el Levantamiento Nacional del 18 de Julio. Centrémonos en los sucesos que tuvieron lugar en Madrid los días 6, 7 y 8 de noviembre (1936) cuando tuvieron lugar las grandes matanzas de Paracuellos del Jarama y Torrejón. La excusa: eliminar la quinta columna nacional que presuntamente existía en Madrid. El día 5 de noviembre Carrillo informa a sus compañeros de su ingreso en el PC. El Gobierno, ante la amenaza de las fuerzas que han puesto sitio a Madrid, se traslada a Valencia. La orden de Castro Delgado, jefe del Quinto Regimiento a Victorio Vidali (sic): “Comienza la masacre, sin piedad, la Quinta Columna de la que habló Mola debe ser destruida antes de que comience a moverse, ¡no te importe equivocarte!”. A Carrillo se le entrega la Consejería de Orden Público de Madrid; en el “consejillo” que se funda se establece que, las órdenes de “puesta el libertad” en realidad son órdenes de “ejecuciones” A las diez de la mañana del día 7 los presos seleccionados de la Cárcel Modelo, atados de manos, suben a los autobuses de setenta en setenta,.La primera expedición se detiene en Paracuellos y, allí mismo, son ametrallados, luego les ocurre lo mismo a los transportados en una segunda tanda, los milicianos rematan a los supervivientes con el tiro de gracia, son un total de 800. Unas horas más tarde caen otros 200. Carrillo da seguridades al cuerpo diplomático, alarmado por las noticias que les llegan de las cárceles, “no tiene noticia de lo que ocurre y que la Junta está haciendo grandes esfuerzos para proteger a los presos”. Más presos son asesinados en masa en Paracuellos y en Torrejón. El día 10 el “consejillo” decide ejecutar a 10 monjas. La Junta de Defensa de Madrid da la orden de evacuación de presos a Valencia. La Consejería de Orden público, la de Carrillo, se atribuyó la competencia sobre los presos.

En Unión Radio, Carrillo lanza un incendiario discurso contra la supuesta “quinta columna”, para sacarse de encima la vigilancia y presiones del Cuerpo Diplomático y despejar el camino para justificar proseguir con sus “eliminaciones” de los supuestos facciosos, encerrados en las cárceles. El 19 de noviembre se produce una nueva ola de sacas de las cárceles de Porlier, Ventas y San Antón.—la cifra de presos asesinados en dos meses asciende a la cifra de 2.700, “oficialmente” contabilizados; los que no figuran en las listas ya puede suponerse, dadas las circunstancias, que fueron muchos más. Sin embargo, luego se pudo demostrar que pocos fueron los evacuados a Valencia y que, entre los presos asesinados, los había no sólo civiles, infiltrados nacionales, curas y monjas, sino que también muchas personalidades republicanas, que sufrieron la misma suerte de los del bando contrario.

Pues bien, señores, al responsable de tanta bajeza, alguien que no tuvo el más mínimo escrúpulo con aquellos a los que envió al desolladero; a este pequeño émulo de Hitler, Stalin, Mao Tsé-Tung o el legendario Gengis Kan; a este comunista al que se le permitió regresar a España y circular, libremente, por el país; cuando debiera haber sido encarcelado de por vida; a este sujeto, señores, es a quien una ciudad española, Gijón, por medio de sus representantes municipales y, para más INRI, con la aprobación de estos vendidos del PP –que se han olvidado de sus deberes para con el partido, al que representan –, han premiado a un señor que no tuvo inconveniente en masacrar a miles de españoles. Para que luego vengan, los de la izquierda revanchista, y pretendan cambiarnos la historia, o darnos lecciones de ética y de sentimientos humanitarios o para quejarse del trato que recibieron aquellos que no tuvieron objeción a montar Checas, como la tristemente conocida de “ Fomento”, en la que tenía su sede el “consejillo” del señor Carrillo y en la que tuvieron lugar toda clase de torturas y crímenes contra la humanidad; algo que, sin embargo, parece que nadie quiere recordar ni darlo a conocer para que salga a la luz pública; con el fin de que sirva de lección a estas nuevas generaciones a las que se las está engañando con una falsa y distorsionada explicación de lo que fue la Guerra Civil española y de las circunstancias que llevaron, a una parte del Ejército, a levantarse contra tanta política rastrera y condescendiente con los criminales que asolaban las calles de las grandes ciudades de España y mataban, sin juicio ni defensa alguna, a aquellos a los que tenían ojeriza, fuera por odio de clase, venganza o para apropiarse de sus bienes. La verdad, señores, lo mejor que se podría hacer con semejante personaje sería hacerle purgar, el tiempo que le reste de vida, los desaguisados que cometió. Algunos nazis, con menos culpas, fueron ejecutados en Nüremberg. Pero, claro, en España, ¡la izquierda es intocable! Y… así vamos.

Noticias relacionadas

Xavier Domenech, ni una cosa ni la otra

Perfiles

Reinicio del Sporting

La plantilla del Sporting representa también a Gijón

Penumbras cuánticas

La farándula nos hipnoyiza si no prestamos atención a las conexiones perversas que subyacen

Rajoy, el francés Valls, Piqué y Cataluña

Los tres se ocuparon de ella

Leticia esclava de su imagen y aguijonazos electorales

“Con los reyes quienes gobiernan son las mujeres y con las reinas son los hombres los gobernantes” Duquesa de Borgoña
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris