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Etiquetas:   Reportaje   -   Sección:  

La carpa se quedó pequeña

Teresa Berengueras y Rafa Esteve-Casanova
Teresa Berengueras
@berealsina
lunes, 6 de diciembre de 2010, 12:29 h (CET)
Desde este jueves por la noche sesenta kilómetros de calles de Barcelona lucen unas espectaculares luces navideñas que con su fulgor intentan alegrar la vida de los barceloneses y sus visitantes en estos días festivos y paliar los nocivos efectos que la actual coyuntura económica nos ha traído. “Más luces y más ilusión” fueron las palabras del alcalde Jordi Hereu cuando en el conocido Passeig de Gràcia inauguró, pasando de tienda en tienda, la primera edición de The Shopping Night, una iniciativa privada que intenta que la conocida arteria barcelonesa y, especialmente, sus tiendas sea conocida en todo el mundo. Si el éxito de esta “nit de compres”, nos gusta más este nombre que el elegido por los organizadores, se tiene que medir por el número de asistentes hemos de proclamar a los cuatro vientos que el evento contó con todas las bendiciones del público ya que en la noche del jueves cerca de cinco mil barceloneses estaban paseando por la conocida avenida, entraban y salían de las tiendas que mantuvieron sus puertas abiertas hasta la medianoche y el ambiente festivo se palpaba en el ambiente. No sólo se celebraba el inicio del alumbrado navideño sino que por primera vez Barcelona se unía a las más importantes capitales mundiales para mantener abiertas hasta la medianoche las puertas de muchas de las tiendas más representativas de la ciudad.




Harley customizada por Custo frente a la Casa Batlló.


Grupos de jóvenes y adolescentes iban de un lugar a otro del Passeig de Gràcia en esa celebración colectiva que supone una salida nocturna fuera de lo habitual, iban desde la puerta del Hotel Mandarín Oriental donde se formaron largas colas para probar la escudella que servía Carmen Ruscalleda hasta la fachada de la modernista Casa Batlló donde podían admirar la Harley Davidson “customizada”, como no podía ser de otra manera, por Custo Dalmau que justo allí había instalado una tienda, sólo hasta el 11 de este mes, en la que poder comprar sus pasadas creaciones ahora ya con el marchamo del “vintage”, y desde allí trasladarse a admirar el David vestido con un pijama de lycra creación del artista dEMO e instalado por Missoni que terminará sus días en el MOMA neoyorquino mientras en un corto paseo por la misma avenida podían acercarse hasta la gaudiniana Pedrera donde el valenciano Mariscal exponía una antología de sus creaciones. Una parada en cualquiera de las tiendas abiertas o en las carpas, más bien igloos y no sólo por el frío reinante, servía para atemperar la gélida noche con una copa de cava, vino o cerveza y algún que otro canapé. También cabía la alternativa de acercarse hasta la esquina cercana de la calle Diputaciò al Tapas-24 donde Carles Abellán servía tapas de callos aunque, a pesar de que la nota oficial decía que estarían hasta las doce de la noche, cuando nosotros llegamos pasadas las diez ya estaban retirando el tenderete seguramente por una falta de coordinación de los organizadores.

La noche estuvo plagada de sorpresas y ésta no fue la única. A la prensa se nos había citado a las 19,30 para recoger las acreditaciones y en el espacio habilitado para ello se nos informó que las mismas no existían, un simple pasaporte que nos dieron serviría para entrar en todos los sitios, luego eso no fue así y en algún sitio, como el Hotel Mandarín, tuvimos problemas para entrar por el férreo control que tenían sobre el acceso los “gorilas” correspondientes. Hubo más descoordinaciones pero de eso hablaremos al final. Al fin y al cabo la noche fue un éxito, todavía no sabemos el impacto económico que tuvieron las ventas, tal vez, seguro, nunca lo sabremos pero los organizadores estaban exultantes de contentos ya que lo que querían era dar a conocer el Passeig de Gràcia y sus tiendas. Ahora tendremos que esperar los impactos que la noticia tiene en la prensa internacional ya que el hecho de bautizar en inglés esta “nit de compres” es lo que buscaba, de momento no vimos más extranjeros que algún grupo de chicas con los ojos rasgados, siempre hay japonesas en Barcelona, algunas árabes con su correspondiente pañuelo tapándoles el cabello y los “gorilas” procedentes de países del Este que blindaban las puertas en la carpa de Harper’s Bazaar y el Mandarín Oriental.




Malena Costa vestida de Pronovias.




David de Missoni.


Alma y Malena, primera parada
Con nuestra “acreditación” en el bolsillo todavía era pronto para entrar en TCN y ver la colección de piezas de ALMA que esa noche presentaban así como para escuchar a los seis músicos de jazz que a la puerta del establecimiento amenizaron la noche desde las 20’00 horas hasta la medianoche, Totón Comella, diseñadora estrella desde hace años, premiaba a las 200 primeras visitas de esa noche tan especial con un pulsera de Rabat. Allí el ambiente se caldeó en un abrir y cerrar de ojos y las pulseras en un pim, pam, pum, pasaron a manos de los compradores.

El alcalde Hereu desde la tienda de TCN situada casi al comienzo o final, según se mire, de la festiva avenida daba la noche por inaugurada, Hereu, alcalde amable directo y esperanzador dijo que estaba contento de vivir una noche como aquella que ya le parecía un éxito tan sólo con ver el ambiente que se respiraba en la calle. Entró en cada unas de las tiendas y habló con todo el mundo, una labor encomiable de la primera autoridad municipal. Con el frío pegado a nuestras narices nos dispusimos, una vez más, a cruzar calles y subir y bajar aceras para acercarnos a los puntos de atención que teníamos marcados en nuestro “Pasaporte” mientras las narices se nos helaban, los pies nos pedían auxilio y los guantes y gorros no mermaban el frío reinante en una de las noches más gélidas del año.

Entramos en Pronovias donde nos habían citado para que en esta “nit” conociéramos su colección de vestidos de fiesta 2011. La madrina del acto era la modelo mallorquina Malena Costa, una joven de preciosos y chispeantes ojos negros, de afilada cintura, de sonrisa relajada y directa en el trato, Malena es la actual novia de Puyol, defensa del Barça, la cita pues era un acicate para los informadores, ansiábamos hablar con esta chica más que de modelos de su reciente relación con el jugador.




Carles Puyol y el joyero Rabat.


Pronovias, un sueño
Malena estuvo acompañada por Susana Gallardo, la mujer del dueño de Pronovias (ignoramos por qué Palatchi, su esposo, faltó en tan señalada noche) y por Manuel Mota director creativo de la firma que vestía un traje de Etro y una camisa en la que llevaba los dibujados tirantes. Malena se exhibió con un vestido más parecido al de una novia que para ir a una fiesta, el modelo, espectacular, llevaba una falda cuajada de plumas de avestruz y en el cuerpo del mismo aplicaciones brillantes, escote en uve que dejaban al aire la feliz “poitrine” de la joven de 21 años. Malena nos dijo que está pasando por unos de los momentos más felices de su vida y que para ella posar para Pronovias: “Es un sueño, pues sus vestidos son preciosos y me siento como una princesita.” Al preguntarle si pensaba ya en boda aseguró:”Siempre sueñas en casarte un día, a lo grande, al lado de los tuyos, es una ilusión, yo también pienso que un día me casaré pero ahora no pienso en ello, quizá es demasiado inmediato, pero eso nunca se puede decir. Las cosas pasan cuando pasan”.

Malena explicó que en realidad se llama María Magdalena: “Pero a mi me gusta más que me llamen Malena”, asimismo dijo que su familia vive en las Illes Balears y que por su trabajo está ya acostumbrada a ir de una parte a otra pero que ahora en está encantada de vivir en Barcelona: “Y me gusta mucho” apostilló. También dijo que hacia años que había empezado en el mundo de la moda y que trabaja desde ya hace tiempo, estuvo en la edición televisiva sobre modelos en el año 2006 y desde entonces no ha parado, ha trabajado en Miami y hace poco desestimó ir a Nueva York, las modelos que más admira son las grandes y aspira algún día a desfilar para Victoria’s Secret.

Aunque no quería hablar de su vida privada, su agente la vigilaba de cerca para que no comentara una realidad que está en la calle, afirmó que había estado en el Camp Nou la noche del 5-0 y que después lo había celebrado con su novio Puyol y que era del Barça aunque de momento no era socia. Aseguró ser una chica positiva que siempre ve el lado bueno de las cosas pues lo otro hay que dejarlo pasar, que las próximas Navidades aún no sabe como las pasará: “Pero seguro que al lado de las personas que quiero, mi familia, mis amigos y muy feliz, porque soy muy feliz”. Al preguntarle si Puyol es un hombre cariñoso aseguró con una amplia sonrisa: “Sí, es el mejor en todo, en todo” Y se fue. En el piso de arriba se podían tomar tapas de cocina japonesa y beber Gin tonic de Citadelle y Fever Tree, lo aconsejamos, fue le primer trago de la noche, ya nos hacia mucha falta.

Una carpa atiborrada
Frente al Bulevard Rosa la revista Harper’s Bazaar había instalado su carpa, el gabinete de prensa de la organización nos había informado que a la altura del Passeig de Gràcia 55 habría una carpa de la citada revista de moda y tendencias y una jaima, cuando llegamos vimos que la jaima no estaba y la carpa consistía en dos especies de igloos separados unidos por un pasillo al que tan sólo servía de protección el manto de estrellas suerte que no llovió porque de ser así andar por la zona desprotegida hubiera sido aún más insoportable y eso lo decimos porque en las cuatro veces que durante la noche cruzamos ese trozo de espacio deambular por él era muy difícil ante la aglomeración de público que se produjo.

A eso de las 21’00 horas pudimos ver lo que allí se cocía, un poco de todo, a la entrada tres zonas de Photo call cada una promocionando sus productos y el resto del espacio habilitado para bebidas y canapés, también había una zona habilitada para maquillar a todo aquel que pasara y quisiera mejorar su aspecto en esa noche brillante. Nosotros gracias a Eva Hernández de Piazza Comunicación pudimos conocer de primera mano los nuevos colores de Sensilis y los materiales para maquillarse sin parecer Frankenstein, la empresa de cosmética figuraba como uno de los sponsors de la noche. Durante la misma cuatro expertas maquilladoras hicieron su trabajo. Eva nos habló de la nueva línea de Sensilis que sirve para mejorar el descolgamiento de la cara y para fortalecer el cutis y los músculos de la misma, una línea nueva, es muy eficaz y nos facilitó una crema para la noche a fin de probar el producto y saber de lo que nos estaba hablando.

Creíamos que en esa carpa Harper’s Bazaar aglutinaría a modelos y fotógrafos para realizar alguna de sus sesiones de trabajo que luego quedara plasmada en las páginas de la revista, de hecho nos cruzamos con el editor y la directora de Harper’s, la exótica y divertida Melania Pan, pero no, andábamos equivocados, este igloo particular sirvió para acoger a los llamados a la gloria, no todo el mundo tenía el paso abierto a esa zona ya que era necesario el “pasaporte” de la noche, pudimos saludar a Borís Izaguirre que había llegado a Barcelona, antes su casa, desde Madrid y decía a diestro y siniestro: “!es magnífico¡ ¡OH¡ si todo es fantástico¡”, hablamos con nuestra amiga la princesa Beatriz de Orleans que siempre acude cuando se la llama y estaba fascinada por lo que vivía: “Estoy contenta de que en Barcelona, ciudad que adoro, ¡por fin hayan tenido una iniciativa de este tipo¡, ¡es genial¡ y este año ya es un éxito, pues para el próximo preparaos”. Beatriz también nos habló del spa con el que ahora está muy comprometida situado en Alicante: “Estar unos días allí te renueva, te quita estrés y es un regalo para la vida”.

Perritos calientes y cerveza
La directora de Suárez no paraba de saludar a tantos amigos y conocidos: “Esta noche no vendemos, hemos centrado nuestros esfuerzos en vivir la fiesta y abrir las puertas a todo el mundo, pero para comprar joyas hay que tener tiempo y el tiempo de hoy es para charlar y para encontrarse unos con otros”. En la tienda un carrito con perritos calientes y cerveza animaba la velada, así como también la música del Dj Homolaka. Al final de la misma habían contabilizado la visita de 984 personas, ante nuestro asombro por el resultado tan exacto Verónica nos explicó: “En la puerta durante todo el rato ha habido una persona que se ha encargado de contabilizar mediante un aparato las personas que nos han venido a ver”. Verónica se mostraba muy satisfecha y aseguraba sin ninguna duda que la próxima edición ya está en marcha.

La amplia y minimalista tienda de Lacoste acogía a sus compradores con tranquilidad y estaban maravillados al ver la gente que bullía por la arteria: “Es lo nunca visto, nosotros jamás habíamos visto tanta gente por aquí ni en los días de bonanza económica, no sabemos cómo va a ser a nivel de caja, pero sólo con este ambiente ya volvemos a abrir el próximo año”. En el fondo de la tienda cava, y para picar jamón del de verdad, nos sentamos en uno de sus mullidos sillones y hojeamos una revista de Harper’s situada al lado de La Vanguardia en cuya portada se leía la noticia de que Zapatero había puesto a la venta la gestión del aeropuerto de El Prat, esa noche esta decisión del Gobierno central quedaba relegada a un segundo plano mientras nuestro cansancio iba en aumento. Mientras unos se probaban pantalones, otros compraban camisas a rayas para esta temporada y otros jerseys con el logotipo de la marca, un cocodrilo que brilla más que el sol después de años centenarios.

Lluis Juste de Nin esperanzado en repetir
Al lado nos detuvimos en la tienda de Armand Basi, coqueta, recogida, en sus escaparates algunos de los modelos que luego hemos visto llevar a Letizia, al entrar topamos con Lluis Juste de Nín, dueño de la misma quien nos explicó que viendo como andaba la noche estaba esperanzado en repetir, con él estaba su consuegro, Josep María Cullell, el que fuera conseller de la Generalitat de Catalunya en tiempos de Pujol,

Entramos en la tienda y no se podía dar un paso, compradores y gente que lo celebraba con cava, allí hablamos con Neus, la mujer de Lluis, que aprovechando la noche había comprado un regalo para una amiga suya, con ella, la señora Cullell, las dos contentas y admiradas de que en esa noche en la calle no sólo hubiera gente que anduviera muy bien vestido sino mucha mezcla, incluso de aquellos que para patear la noche usan zapatillas.

Deambulando por la amplia avenida encontramos a muchos conocidos, periodistas, fotógrafos, estilistas, dependientas, estudiantes, amigos de amigos, hijos de amigos, un frenesí de saludos y la pregunta tópica de la noche “¿El próximo año lo volverán a hacer?”, nos lo decían como si nosotros poseyéramos la respuesta del millón de euros, la gente llevaba globos de Desigual y a ante su puerta una cola impresionante esperaba poder entrar, y mucha gente , la mayoría con bolsas de Custo, bolsas grandes de colores vivos como sus modelos. El diseñador estuvo toda la noche activo de arriba abajo del Passeig de Gràcia, en la carpa estuvo con el alcalde Hereu, se hizo fotos y en la casa Batlló, un edificio de Gaudí apreciado en todo el mundo, tenía su sede donde estará hasta el día once para vender sus modelos de temporadas anteriores a precios muy asequibles, la cola era una locura, desde la misma llamamos a grito pelado a Alex Estil-les, el hombre que se encarga de las relaciones de Custo con la prensa y que fue el ideólogo que le aconsejó coger la maleta con sus camisetas y presentarse en la Fashion Week de Nueva York: “Si triunfas allí, lo harás en todo el mundo, si no es así ya nos volvemos a casa”. Y triunfó, la otra noche era tanto el desvarío que nuestras voces se ahogaron y nos quedamos en la calle, era nuestro destino, la calle, desde luego donde había todo el sabor y el calor de la fiesta. Como reclamo ante la puerta de la casa Batlló estaba la moto Harley “customizada” por el diseñador y que será subastada para obras benéficas.

Los exquisitos joyeros de Rabat
Los más exquisitos, los más atentos, fueron los de la joyería Rabat, tienen dos tiendas en la artería festiva, llegamos y las puertas se abrieron automáticamente, saludos, besos, agradecimiento por haberles visitado, en sus vitrinas todas esas piezas que nos hacen felices aunque tan sólo sea verlas, son preciosas, diferentes y relucen, esmeraldas, brillantes, topacios, madreperlas y piedras de colores que montadas en oro blanco o amarillo hacen suspirar, había champagne y algo para picar servido por camareros enguantados en blanco, en la tienda situada en la parte baja del Passeig de Gràcia no cabía una aguja y en la sita en la parte más alta de la avenida tampoco, fue allí donde apareció Puyol, el defensa barcelonista que siendo imagen de una colección de coloridos relojes quiso estar presente en la noche de fiesta.

Puyol fue recibido con una salva de aplausos por parte de todos aquellos que se hallaban en la tienda y recibido por el dueño y su esposa. Puyol es un hombre cercano, sencillo, directo y sonriente, su mirada es apacible y se le nota que ahora está mejor que hace tres meses. Estuvo poco rato ya que es norma que los jugadores del Barça no anden de fiesta es fiesta aunque hayan marcado un hito y aunque sean los mejores. Nosotros, que somos bien pensados, creímos que a la salida de Rabat Puyol se pasaría por la tienda de Pronovias para recoger a Malena. La pareja, que tiene dos trabajos bien distintos, como por arte de magia se vio unida por una “nit de compres” donde los dos habían coincidido trabajando.




el cheff Carles Abellán con un amigo.


Sin callos y con desmayo
Nuestros estómagos reclamaban aunque fuera un bocata tomado con un poco de tranquilidad, fuimos a la calle Diputació donde delante de la tienda de Adolfo Domínguez el chef Carlos Abellán servía callos, eran las 22’30 horas, cuando llegamos sólo quedaba un tabla de madera y dos trabajadores que estaban “cerrando”, nos dijeron que a ellos les habían dicho que debían estar allí desde las 20’00 hasta las 22’00 horas, les enseñamos el programa oficial donde ponía que estarían hasta la medianoche y se quedaron atónitos: “Pues no sabemos, nosotros hemos hecho lo que nos han dicho….Si queréis hablar con Carles está en “Tapas 24”, bajamos los cuatro peldaños del establecimiento, propiedad del conocido chef, lleno a rebosar y nos encontramos a Carles hablando con un amigo y saboreando una copa de vino tinto: “Acabo de entrar y aún no sé si estoy trabajando o no” debajo de su abrigo y de la bufando se advertía la chaquetilla de chef. Carles había dado callos, todo el mundo hablaba de lo buenos que estaban, acabaron de servirlos antes de la hora establecida en el programa de la organización, tal vez por un error de la misma y nosotros sin callos, con hambre, con cansancio y con frío seguimos hacia el Hotel Mandarín Oriental donde una cola considerable nos alertaba de que nuestro sino seria tener dificultades para entrar.

Una credencial, por favor
En la recién inaugurada Tiffany todo el mundo parecía buscar en su repleto interior el halo distinguido de esa prostituta de “Desayuno con Diamantes”. Le preguntamos al portero del Mandarín si podíamos pasar por nuestra condición de periodistas en horario laboral y queríamos saber lo que se estaba cociendo dentro de ese lujoso hotel. Un hombre joven, guantes de lana y casquete a juego, nos negó el acceso, luego, ante nuestra insistencia, lo pensó y en tono imperativo nos pidió nuestros carnets, le enseñamos el “pasaporte” de esa noche con el que la organización nos había asegurado tendríamos francas todas las puertas para poder trabajar, no le servía (llegado este punto nos sentimos un poco parias, ese hotel y ese lujo internacional exigen, desde luego, toda clase de medidas de seguridad y no íbamos llamar a María Reig, la propietaria, para que nos dejaran entrar pues sabíamos que estaba saludando a alguno de sus amigos en un paseo por las diversas tiendas), dispuestos a volver por donde habíamos venido llegó una persona conocida de los medios en Barcelona y nos hizo entrar con él, “gracias, guapo, te debemos una”.

En el bar del Mandarín Oriental saludamos a amigos y conocidos, nos dejamos caer en una butaca sin aliento, allí ni canapés ni copa, faltaba aún para la medianoche y los churros y el chocolate lo servían en el restaurante que hay en el bajo del hotel y que lleva Jean Luc Figueras, sin casi poder hablar con Jose María Peiró, que tiene tienda de novias en Passeig de Gràcia con Diagonal, aún pudimos preguntarle el motivo de su no participación en la apertura nocturna de ese día pero nos quedamos sin saber si había sido por el montante económico que cada tienda aportaba o porque él, como es nuevo en la zona, no tuvo tiempo de organizar nada y por eso prefirió dejar sus puertas cerradas. En la barra los cocteleras iban de cráneo, junto a nosotros en un sofá estaba la sugerente actriz Natasha Yarovenko que recientemente ha protagonizado la portada dorada del Elle quien nos presentó a su novio. Tomamos energía y volvimos a la calle, al salir y en la misma puerta del hotel a nuestra espalda alguien gritaba: “Todo está cerrado, dentro no cabe nadie más, lo sentimos no podemos permitir que sigan en la cola pues en el interior ya no pueda entrar nadie más”. Eran las 23’15 horas.

Vestidos de fiesta en Mango
Nos faltaba visitar Mango y muchas más tiendas, en Mango había cola para entrar y cola para pagar. La gente con un 25% de descuento aprovechó la noche para comprar vestidos y accesorios para ir a la nieve, para pasar este largo fin de semana, para las Navidades o para celebrar con estilo la entrada del 2011: “Estamos muy contentos-nos dijeron-esta noche es un acierto para nosotros pues no sólo participamos de un evento ciudadano y abrimos las puertas a los que todavía no conocen nuestra firma, estamos vendiendo….” La alegría se reflejaba incluso en las vendedoras que en esta noche, aunque con horas extra de trabajo, veían cómo su esfuerzo estaba compensado.

Tuvimos opción de ver la nueva colección para estas fiestas, muy estilosa, en colores burdeos, oro, plata, muy brillante, vestidos con una manga, espalda al aire, algunos escuetos cortos y minis y otros largos para estas noches festivas que se acercan, una colección muy Mango pues sus estilistas y diseñadores nos tienen acostumbrados a sorprendernos por su estilo, por su patronaje y muy especialmente por su precio, que es asequible a muchos bolsillos débiles.

Lluis Sans apuesta por repetir siguiendo con una noche con historia
Lluis Sans, unos de los promotores de la noche, se había quedado en su casa, Santa Eulalia, esa tienda de toda la vida de la vía barcelonesa, allí durante las cuatro horas del evento se congregaron 2.000 personas, Lluis Sans estaba sorprendido del éxito: “Es para todos una gran alegría” nos decía, y también : “la gente está muy contenta, todo el mundo quiere repetir, este éxito es súper positivo en todos los sentidos”, cuando le hablamos de las trabas que han sufrido para llegar a abrir esta noche es claro y conciso : “Lo que hoy hemos vivimos creo que servirá para que todo sea más fácil para una próxima edición. El alcalde Hereu está contento, también ha estado aquí Trías, líder de la oposición en el Ayuntamiento, y se ha mostrado contento, ahora con CiU en la Generalitat y con Hereu y el alcalde que venga o el mismo Hereu para una próxima ocasión no tenemos que tener ningún grupo municipal que como este año se oponga”

Lluis Sans fue más explícito: “Pero esta historia que ha empezado esta edición no puede servir sólo para abrir la tiendas y ya está, en el Passeig de Gràcia, como ha pasado esta noche se tienen que vivir muchas historias, no sirve sólo el abrir los comercios, tenemos que tener actividades paralelas, de otra manera esta noche no se comprendería y no tendría sentido”

Despedida y hasta el próximo año
Como la Cenicienta al tocar las doce en el campanario más cercano dejamos el brillo de los escaparates, los oropeles de la fiesta y perdonamos el chocolate con churros que se iba a servir en el Mandarín Oriental. Habían sido casi cinco horas de pie, pateando las aceras del Passeig de Gràcia y la experiencia había valido la pena. A pesar de algunos pequeños sinsabores, a pesar de no haber podido probar los sabrosos callos de Carles Abellan, a pesar de que no se nos diera otra credencial a la prensa que el mismo “Shopping Passaport” que a todos los compradores y a pesar de que nos hubiera gustado más que no se hubiera bautizado esta noche mágica en inglés estábamos contentos. Barcelona necesitaba un evento como éste y la entidad “Amics del Passeig de Gràcia” ha sabido llevar a buen puerto esta primera experiencia que debe dar paso a ediciones en años sucesivos en los que esperamos que la organización haga su trabajo en la mejor forma posible. Sabemos que en las primeras ocasiones siempre se cometen fallos, todos somos humanos y tal vez las prisas no son buenas consejeras, por ello hay que disculpar los pequeños errores que en esta ocasión se hayan podido cometer. Al llegar a casa y mientras para entrar en calor tomábamos algo caliente brindamos con una copa de cava por la continuidad y los futuros éxitos de noches como esta, “Una nit de compres al Passeig de Gràcia” podría ser un buen nombre para años venideros.

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