|
América Latina durante la bipolaridad
Isaac Bigio
En la época que se dio la guerra fría (1948-91) los EEUU desarrollaron la idea de que todos los países americanos que estaban al sur de su frontera (especialmente los de lengua oficial española, portugués o francesa) eran agrupados bajo el membrete de “América Latina”. Esta, a su vez, era considerada como el “patio trasero” de América (nombre de todo un continente que, no obstante, quedaba reducido a la potencia que ocupaba menos de un cuarto de su territorio: los EEUU).
Para Washington la América Latina era la parte menos desarrollada de su hemisferio que estaba destinada a seguir al hermano mayor. La Organización de Estados Americanos (OEA) vigilaba dicho rol y aisló a la nación que no obedeció a dicha autoridad (Cuba castrista).
En los 1980s cuando Washington y Londres lanzan una ofensiva mundial para privatizar empresas y liberalizar las economías y regímenes políticos, la cual termina por lograr derrumbar al bloque soviético, América Latina siguió dicha ruta.
En 1989 cae el muro de Berlín y luego, como dominós, se desploman todos los regímenes de partido único comunista en Europa oriental. En 1991 cae el partido comunista soviético y se desintegra la Unión Soviética en 15 repúblicas pro-mercado.
Este es el momento en el cual EEUU entra a su cenit como la única potencia global. Esto se traduce en que Washington se auto-erige como el policía global que tiene derecho a atacar cualquier país que ésta considere ‘paria’, empezando por Iraq en 1991 (y luego en el 2003).
|