Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   A sangre fr a   -   Sección:   Opinión

A o 1 de la era del talante

Jess Nieto Jurado
Redacción
viernes, 14 de enero de 2005, 23:21 h (CET)
Una vez que el estmago y la cabeza, dos caballos que caminan al un sono conducidos por el mismo auriga, han reposado la fatiga de la opulencia navidea, y hastiado el cuerpo de cigalas baratas y sidra asturiana de la Espa a plural, el columnista se encuentra ante un complejo panorama informativo, ante el que se hace especialmente necesaria una profundizacin ir nica y custica, para desgajar, una vez puestos los Quevedos, el intr ngulis del ao 1 de le era del talante en estos pagos hisp nicos.

Para empezar, el vientre diverso de esta nacin diversa, digiere o se indigesta a partes iguales ante el men confeccionado por uno de los nuevos restauradores de la cocina poltica vasca, el chef Ibarretxe, que fruto de su amplio conocimiento de los resortes pol ticos, ha dado un paso ms en su leg timo reclamo de la autonoma vasca, entre la oposici n de los hooligans de Gnova y la difusa oposici n socialista, mediatizada en su gran mayora por Maragall y el tripartito catal n.
Y ante este panorama, sorprende la preocupacin del resto de la piel de toro por la resoluci n del futuro de Euskadi, fruto de la decisin de un partido, el PNV de aquellos Aguirre y Arzalluz por defender un programa nacionalista, mientras el resto de regiones de un pa s europeo, moderno y mediterrneo olvidaba su historia, sus costumbres, sus ra ces y su literatura para embrutecerse delante del televisor, en esas mismas tardes en que los vascos excavaban el antiqusimo recuerdo de los lares vizca nos.

Sin embargo, el resto de formaciones polticas, auspiciadas en principio por todos los espa oles, omiten el auxilio a los espaoles de C diz, que cada maana, y lo permita o no la autoridad competente, defienden con chamuscados neum ticos y arcaicos tirachinas el futuro de sus hijos y de toda una baha gaditana, que bajo rosas o gaviotas, no tienen m s futuro que la final chirigotera del Falla o las aspiraciones del Cdiz en el feudo del Carranza.

Y mientras los obstinados vascones, donostiarras y vizca nos, y en menor medidad alaveses pugnan por segregarse de la Espaa plural y del talante, los descendientes de Moctezuma y los hijos de la extinta patria sovi tica arriban a nuestras inexistentes fronteras, anhelando no ms banderas que una vida mejor, en este soleado rinc n de la Vieja Europa, que debate en este annus horribilis que comienza, la ratificacin de una continental Carta Magna, injusta en pos del omnipresente capital.

Todo esto, en un cervantino a o, en el que un vascongado a lomos de un plan independentista, se dedica a recorrer el mundo desfaciendo entuertos y auxiliando al menesteroso.

Noticias relacionadas

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal

Los ejes sobre los que Hitler construyó el Nazismo

La historia que sigue después es conocida, y sin embargo sus promesas nunca fueron cumplidas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris