Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   A sangre fr a  

A o 1 de la era del talante

Jess Nieto Jurado
Redacción
viernes, 14 de enero de 2005, 23:21 h (CET)
Una vez que el estmago y la cabeza, dos caballos que caminan al un sono conducidos por el mismo auriga, han reposado la fatiga de la opulencia navidea, y hastiado el cuerpo de cigalas baratas y sidra asturiana de la Espa a plural, el columnista se encuentra ante un complejo panorama informativo, ante el que se hace especialmente necesaria una profundizacin ir nica y custica, para desgajar, una vez puestos los Quevedos, el intr ngulis del ao 1 de le era del talante en estos pagos hisp nicos.

Para empezar, el vientre diverso de esta nacin diversa, digiere o se indigesta a partes iguales ante el men confeccionado por uno de los nuevos restauradores de la cocina poltica vasca, el chef Ibarretxe, que fruto de su amplio conocimiento de los resortes pol ticos, ha dado un paso ms en su leg timo reclamo de la autonoma vasca, entre la oposici n de los hooligans de Gnova y la difusa oposici n socialista, mediatizada en su gran mayora por Maragall y el tripartito catal n.
Y ante este panorama, sorprende la preocupacin del resto de la piel de toro por la resoluci n del futuro de Euskadi, fruto de la decisin de un partido, el PNV de aquellos Aguirre y Arzalluz por defender un programa nacionalista, mientras el resto de regiones de un pa s europeo, moderno y mediterrneo olvidaba su historia, sus costumbres, sus ra ces y su literatura para embrutecerse delante del televisor, en esas mismas tardes en que los vascos excavaban el antiqusimo recuerdo de los lares vizca nos.

Sin embargo, el resto de formaciones polticas, auspiciadas en principio por todos los espa oles, omiten el auxilio a los espaoles de C diz, que cada maana, y lo permita o no la autoridad competente, defienden con chamuscados neum ticos y arcaicos tirachinas el futuro de sus hijos y de toda una baha gaditana, que bajo rosas o gaviotas, no tienen m s futuro que la final chirigotera del Falla o las aspiraciones del Cdiz en el feudo del Carranza.

Y mientras los obstinados vascones, donostiarras y vizca nos, y en menor medidad alaveses pugnan por segregarse de la Espaa plural y del talante, los descendientes de Moctezuma y los hijos de la extinta patria sovi tica arriban a nuestras inexistentes fronteras, anhelando no ms banderas que una vida mejor, en este soleado rinc n de la Vieja Europa, que debate en este annus horribilis que comienza, la ratificacin de una continental Carta Magna, injusta en pos del omnipresente capital.

Todo esto, en un cervantino a o, en el que un vascongado a lomos de un plan independentista, se dedica a recorrer el mundo desfaciendo entuertos y auxiliando al menesteroso.

Noticias relacionadas

Vacía hipercominicación

Los estultos charlatanes anegan lo verdaderamente importante en sus infumables peroratas

Íñigo Errejón y El Topo

Lo de La Sexta Noche a palo seco tiene su telenguendengue

Os equivocáis

Me había prometido a mí mismo no nombrar al partido político que parece ser que lo está petando

Obligaciones colectivas

Universalizar la educación tiene que ser la mayor de las prioridades

Investigadores

No, los investigadores a los que me refiero, no se dedican a buscar las miserias de los demás
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris