La última edición del Festival de Cine de San Sebastián inauguró su sesión oficial con la película Chloe, un thriller erótico protagonizado por Julianne More, Liam Neeson y Amanda Seyfried y dirigida por Atom Egoyan. Ahora llega a las pantallas este film en el que un clásico triangulo amoroso hace aflorar las pasiones más ocultas de los personajes protagonistas. Atom Egoyan es el cineasta de las emociones y los personajes de sus películas suelen estar marcados por las ausencias.
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El director de cine, Atom Egoyan.
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El cine de este director canadiense, nacido en El Cairo y de origen armenio exige un esfuerzo por parte del espectador y lo primero que le planteamos al reunirnos con él en los cines Verdi de Barcelona es si su deseo es hacer pensar a la gente cuando ven alguna de sus películas.
Cuando haces películas que tratan de la complejidad del mundo es una condición sine quanon que con ellas hagas pensar a la gente. Por mi manera de ser siempre quiero ir más allá y, de alguna manera, pienso que el público también quiere hacer lo mismo, esto es peligroso porque a veces hago películas que a primera vista es difícil que el espectador comprenda pero esta compleja sicología es una textura que forma parte de mi y con la que me siento bien.
Nos gustaría conocer que le dice la gente cuando le habla en la calle
Muchas veces me preguntan acerca de las películas y veo que en ocasiones la interpretación que la gente hace de mis películas es mucho más compleja de lo que yo pensaba.
Chloe narra la historia de una pareja acomodada en la que la mujer, celosa en extremo, conoce a una prostituta de lujo y la contrata para que se convierta en la amante de su marido. Al final el problema afecta a toda la familia.
En principio el problema principal podría ser entre la madre y el hijo pero a la hora de montar la película me di cuenta que tampoco debía ser este el tema principal. Para mi trabajar el montaje de las películas es siempre imprescindible aunque muchas veces las decisiones se toman en el transcurso del rodaje, considero fundamental tanto el montaje final de la película como el uso de la música.
Ya hemos dicho que aunque de nacionalidad canadiense su origen es armenio. Atom Egoyan rodó en el año 2002 la película “Ararat” que recrea en imágenes el genocidio armenio a manos de Turquía entre los años 1915 y 1917. Quisiéramos saber si con el rodaje de esta película reivindicaba sus orígenes y si necesitaba filmar la historia que cuenta en “Ararat”.
Evidentemente necesitaba hurgar en mis orígenes, anoche me sucedió una anécdota paseando por Madrid, se me acercó una joven preguntándome alguna cosa en inglés, era una muchacha turca, le hablé del tema de Armenia y me di cuenta que aquella chica, igual que muchos jóvenes, era totalmente desconocedora del tema, un tema que yo y muchos armenios llevamos pesadamente sobre nuestras espaldas. Es en situaciones como ésta cuando te das cuenta que para mucha gente joven aquellos hechos no existen y piensas en cómo hay que abordarlos.
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Cartel de Film Chloe.
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Por lo que nos cuenta se siente armenio.
Me siento muy armenio pero también hay cosas que me cuestiono del pueblo armenio, cosas que otros armenios ni tan siquiera ponen en cuestión. Me pregunto cómo puedo establecer un intercambio con alguien cuando a mi se me ha dicho, y se que es verdad, que no podemos olvidar porque si olvidamos desapareceremos como pueblo. Me siento armenio en el sentido que quiero y tengo que recordar a Armenia pero por otra parte pienso qué es lo que pasa con tanta gente para la que no existimos ni nos reconocen, muchos armenio tuvieron problemas con “Ararat” porque es un film que lleva a preguntas muy incomodas, nosotros estamos tan consumidos con nuestra historia mientras que otra gente no lo está.
Ha trabajado con grandes estrellas, como ahora Julianne More, sabemos de algunos directores que en Hollywood se quejan de algunas actrices que a causa del uso excesivo del botox se han quedado sin expresión en el rostro aunque la expresión de una actriz también esté en los ojos, las manos y la voz. ¿Se ha encontrado alguna vez ante esta situación?
Es un problema este abuso del botox, la suerte que he tenido es que More no ha recurrido a ello porque otras actrices que me propusieron, no os daré nombres, tenían un rostro con el que era imposible filmar primeros planos. Es una cosa absolutamente antinatural trabajar en el cine con alguien que carece de expresión.
Nuestro tiempo se ha terminado y lo último que comentamos con Atom es su doble nominación al Oscar en 1997 por su película “El dulce porvenir”, sonriendo nos dice “aquel año ganó “Titanic”