|
El regreso de los especuladores
Mario López
Nos acaban de avisar de que los especuladores han vuelto a la carga en el mercado de valores. El IBEX 35 acaba de recibir la visita de esos temibles tiburones que buscan sacar beneficio en la caída del valor bursátil en el que han invertido. Es decir, que aquello de lo que se nos habló hace algo más de un año acerca de estrechar la vigilancia sobre los mercados, evitar la participación de los especuladores y refundar el capitalismo era un brindis al sol; como tantos otros realizados para mayor gloria de la economía liberal.
Volvemos a las andadas: los ricos especulan para sacar el mayor beneficio en el plazo más corto, y ya vendrá papá Estado (el conjunto de sufridos contribuyentes) a su rescate cuando la banca esté a punto de reventar. En la naturaleza del Estado está el ir a la ayuda del pequeño emprendedor y de las familias en dificultades, no en pagar los caprichos de los que más tienen y han puesto en peligro el bienestar del conjunto de la población, jugando a la ruleta rusa con fondos públicos. Ayer mismo nos enteramos de que las administraciones madrileñas ya no van a sacar a concurso público las obras de construcción de los intercambiadores que el PP había prometido en su programa electoral. La razón: la banca ha negado el crédito a las empresas constructoras que iban a concursar. Así que hay dinero para jugar a la Bolsa, pero no para invertirlo en infraestructuras y empleo. Que se nos diga eso después de los sacrificios a los que el Gobierno ha sometido a los trabajadores y jubilados de este país, tiene delito. ¿Consentirá el soberano pueblo que su Gobierno vuelva a acudir al rescate del sistema financiero cuando éste se quede sin liquidez por culpa de las operaciones fraudulentas de los especuladores? El capitalismo lleva demasiado tiempo haciendo equilibrios en el alambre con red; una red que al conjunto de la ciudadanía le cuesta muchísimo esfuerzo mantener. El día en el que la sociedad decida quitar esa red, será el día en que hayamos superado la crisis, por defunción del capitalismo.
|