|
Lo que queda por venir
Mario López
Bush y Aznar abandonaron el poder por iniciativa propia, pero sus respectivos sucesores perdieron las elecciones a causa de la herencia dejada por ellos. La ilegal invasión de Irak y la infame mascarada que tejieron en torno a ella dieron la victoria electoral a sus adversarios políticos. Obama y Zapatero viven sus peores momentos por culpa de la crisis económica y la mala gestión que, hasta el momento, están haciendo de ella. Obama acaba de perder el Congreso de Representantes, unos cuantos senadores y otros tantos gobernadores; Zapatero está a punto de enfrentarse a las elecciones municipales y autonómicas. Aunque estos comicios deberían servir sólo para valorar el trabajo de alcaldes y presidentes autonómicos, a nadie se les escapa que el electorado va a tener muy presente en su voto al presidente de Gobierno.
Cabría pensar que Bush y Aznar fueron unos malhechores que recibieron su justo castigo y que Obama y Zapatero son víctimas inocentes de una crisis provocada por el sistema financiero. También se podría conjeturar que las crisis económicas se provocan coincidiendo con el mandato de gobiernos progresistas. Desde luego no es difícil hacerse estas cábalas, viendo cómo se van sucediendo los acontecimientos. Pero sospecho que la cosa es infinitamente más compleja. Tanto , que no me extrañaría lo más mínimo que tanto Obama como Zapatero revalidaran sus cargos tras sus próximas comparecencias electorales... Para , que, inmediatamente después, los mercados vuelvan a dar otra vuelta de tuerca a la ya desahuciada clase trabajadora.
|