Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Navegantes misteriosos

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
domingo, 31 de octubre de 2010, 10:53 h (CET)
Damos BANDAZOS a todas horas. El oleaje tempestuoso de la vida nos desplaza con sus embates, rudezas y brusquedades chocan encrespadas sobre los confiados personajes humanos. Esto se muestra con toda claridad en los noticieros y en las realidades ambientales más cercanas. Es un tumulto que percibimos a flor de piel. Pues bien, mencionamos sobre todo los cambios de onda groseros. Las cosas se complican si atendemos a los territorios menos evidentes, por rebuscados o por las ignorancias propias. Son muchos los campos cuya comprensión se aleja fuera de los alcances racionales. Pensemos sino en los NIVELES SUBCONSCIENTES, las fronteras desconocidas de la ciencia; o en esas inmensa posibilidades del más allá desconocido, fuera de los ámbitos filosóficos. ¡Cómo no vamos a dar bandazos metidos de lleno en ese mar encrespado!

La coyuntura a la que estamos sometidos nos tensa la cuerda al máximo. Son tantas las penalidades, cegueras, impertinencias y misterios, que precisamos de algunos toques halagüeños; de lo contrario el ánimo se derrumba sin arreglo posible. En palabras de Álvaro Cunqueiro, “el hombre precisa, en primer lugar, como quien bebe agua, beber sueños”; y yo añado, correctos aterrizajes. Porque sino, ¿Adónde va el vuelo? De ahí la dificultad de la coyuntura, los agarraderos son imprecisos. Los grandes conceptos se diluyen como azucarillos en la vorágine social del momento. En ese ambiente, el aterrizaje resulta quimérico. La ILUSIÓN es un contrapeso para una andadura tenaz.

De vez en cuando, pero sobre todo en torno al 1 de Noviembre, quizá no venga mal seguirle el rastro al transcurso de la vitalidad hasta la que hoy tenemos presente. Muchos sabios trataron de pergeñar las esencias, pero han ido tropezando con el tiempo, que no les permitió erigirse en oráculos incontestables. Con ellos, quedaron atrás, diluidos en ese tiempo cruel, plantas y fieras, hombres y mujeres. ¿Dónde se refugiaron tantos saberes? ¿Qué fue de las antiguas sensibilidades? Se trata de un RÍO PERMANENTE, con gotas de agua siempre renovadas. Escenas de amor y ternura, conflictos hirientes, ocupaciones habituales, deseos y aficciones, ensoñaciones y crueldades, rituales y servidumbres; se reproducen sin pausa en el mencionado río y nos dejan pletóricos de preguntas y vacíos de respuestas. Dicha continuidad se proyecta sobre los actuales habitantes del planeta, abiertos a los mayores interrogantes, con el protagonismo individual ineludible.

De amores y partidas cantó de manera magistral el recientemente fallecido Roberto Cantoral. Su famosa creación LA BARCA se mece entre las distancias, los olvidos y los pretendidos reencuentros. “Dicen que la distancia es el olvido, pero yo no concibo esa razón”, “Hoy mi playa se viste de amargura, por que tu barca tiene que partir”; son versos que habremos cantado en alguna ocasión. Abiertos a la esperanza, “Hasta que tú decidas regresar”, “A cruzar otros mares”. No entiendo a los sabiondos, que los hubo en todas las épocas, con el regusto pretencioso y amargo de conocer todas las respuestas; la barca se desliza por ríos desconocidos para todos, con la magia de unos trayectos que nos hacen palpitar. Por eso surgieron canciones como la que hoy comentamos, recuerdos y sensaciones, que circulan por las inmensidades.

No se puede dar un carpetazo brusco a todas estas sensaciones; el río de las diferentes gotas de vida sigue discurriendo sin que nadie pueda adueñarse de su realidad. Las preguntas antiguas siguen de actualidad. ¿De dónde venimos? ¿Cuáles son nuestros límites? ¿Existen otras metas? Aunque se oyen declaraciones rimbombantes que niegan o afirman de manera rotunda; se impone un mayor grado de HUMILDAD para el reconocimiento de las insuficiencias humanas. La negación absoluta o la proclamación abusiva de otras realidades, no son propias de quienes circulamos por estos ríos. Aquí estamos, aquí laboramos, gozamos o sufrimos; aunque la espita de venturosas esperanzas o de vacíos fríos nos comunica con otro tipo de sensaciones.

Se acuerdan de aquellos versos de Bécquer, “Los suspiros son aire y van al aire, / las lágrimas son agua y van al mar. / Dime, mujer: cuando el amor se olvida: ¿sabes tú a dónde va?”. El SUSPIRO es una de esas sensaciones con mucho contenido. El suspiro agotado…por la cansera. El suspiro inigualable…de amor. El suspiro abatido…tras la desaparición de un ser querido. El suspiro de ver alejadas…las buenas metas. El alocado suspiro…al observar que aún me queda un gramo de locura. Esa respiración suave y profunda enlaza con lo más hondo de los sentimientos, enlaza con el recorrido de aguas más profundas. Amores, actividades y compañías, se ponen en contacto estrecho con la realidad de cada persona. ¿Se podrán reducir estas vivencias a unas meras moléculas inquietas con su aniquilación final, sin remedio y sin otras relaciones posibles?

“Cuida que no naufrague tu vivir” canta La Barca de Cantoral. Frente a ese reto existencial, hoy fluyen RÍOS ARTIFICIALES con grandes pretensiones. A la primera presunción de modernidad, se repiten actitudes antiquísimas; la ciencia positiva será la rectora de la humanidad, con el desdén consiguiente hacia otras esencias. La inmensidad les queda demasiado grande a estas actitudes. Con tantas galaxias en la perspectiva del cosmos, se impone la fascinación por lo desconocido; el campo abierto para las intuiciones y esperanzas es de un infinito genial. Sorprenden los artificios de unos y otros para poner rejas a ese infinito. Los caminos construidos escasean, como ya dijo el poeta, uno hace su camino; entre los pocos conocimientos y las grandiosas incógnitas que nos circundan.

Frente a la desaparición de los seres queridos, abrumados por las desventuras de origen natural o las provocadas por la brutalidad humana, e inquietos porque los criterios se nos tambalean; no debemos perder de vista uno de los fenómenos inigualables del que somos protagonistas todos los días. Es un brillo especial que emana de la TOMA de CONCIENCIA, cuando nos damos cuenta de una ilusión, notamos un sentimiento, un anhelo o un recuerdo entrañable. Las explicaciones no alcanzan con precisión a estas maravillas. Los excesivos agujeros negros, sucios y apestosos, que nos van ensombreciendo la vida, no son suficiente impedimento para aquellos brotes de la conciencia. Estamos ante una de las realidades espléndidas, a la que podemos agarrarnos para la mitigación de pérdidas, miserias y tontunas de los humanos. Si nos da por el desprecio del brillo personal, eso ya circula por la hondura de otras libertades. Los retos y consecuencias derivados de todo ello, a la vista están.

Los destinos finales y los orígenes, es establecen en lo profundo de los grandes misterios. Ahora bien, no podemos partir de cero; el misterio no será un obstáculo para que apliquemos las mejores cualidades comunitarias. Si de alguna intuición disponemos, habrá de aplicarse a las andaduras terrenales. El regreso a las tradiciones y el recuerdo de los predecesores muertos, representan el punto de partida para las renovadas labores que nos correspondan. El Día de DIFUNTOS como un verdadero renacimiento.

Noticias relacionadas

¿Hijos del pasado o padres del futuro?

“Si no piensas en tu porvenir, no lo tendrás” John Kenneth Galbraith. Economista estadounidense

Personalismo

Poner el énfasis en la persona es lo característico del personalismo

¿Reaccionan los españoles obviando el tema catalán?

“La realidad es una esclava cuya obligación es obedecer” G. D’Annunzio

Criticismo liberador

La crítica saludable es el resultado de contrastar la realidad con la luz que irradia la Biblia

¿Es seguro que la tecnología esté al alcance de los niños?

Actualmente los riesgos se aceptan rápidamente con gusto
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris