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El estreno del gobierno de Rubalcaba
Almudena Negro
No ha pasado ni una semana y la “señorita” Trinidad Jiménez, a cuyos partidarios por lo visto Tomás Gómez intenta laminar en Madrid, ha dejado por bueno al inefable y llorón Miguel Ángel Moratinos. La complicidad del gobierno de España con el régimen criminal de los hermanos Castro, como con Hugo Chávez y cuanta república bananera exista, es total y absoluta. Superado el sofoco de ser desautorizados por la Unión Europea, que ha pasado de hacer caso de la postura española con respecto a Cuba a dar la espalda a nuestra cancillería, ahí tienen el premio Sajarov que tan mal ha sentado en el PSOE otorgado al valiente Guillermo Fariñas, ha querido la flamante ministra de Exteriores dejar claro que el conchabeo con los tiranos continúa. En Cuba y en España. Porque esa es otra. No ha pasado ni un mes desde que ZP nombrara, ya lo anticipé y es lo más grave que viene sucediendo en España acaso desde el año 2000, un gobierno para el apaño con la ETA y la campaña del trágala ha comenzado. Nos desayunamos cada mañana con las intenciones gubernamentales de permitir a los asesinos de Miguel Ángel Blanco, recuerden que Batasuna es ETA, presentar candidatura en Ermua. Y caso de sacar representación, que malnacidos los hay a mogollón después de 30 años de educación socialista basada en la destrucción de las mentes y en el nihilismo tan propio del pensamiento postmoderno, a cobrar de los impuestos de los padres del joven asesinado a cámara lenta. Tal cual.
Jesús Eguiguren, el maltratador que ocupa cargo importante en el PSOE, declarará próximamente a favor del etarra Arnaldo Otegi ante la Audiencia Nacional. Entre hombres de paz anda el juego. A Zapatero una meliflua declaración de lo que ahora llaman eufemísticamente “izquierda abertzale”, antes MNLV –cuya vanguardia es ETA-, le parece suficiente como para permitir la vuelta de ETA a las instituciones, mancilladas por la presencia del crimen. Desde el PP Ignacio Cosidó ya ha advertido que los acuerdos, para mí que ya cerrados, ETA-PSOE, no serán válidos para un gobierno popular. Antonio Basagoiti, el tipo decente que mejor se conoce el percal, ya ha avisado: no vale con declaración alguna de ETA. ZP espera una como regalo de Navidad. Será una declaración-trampa con el único fin de que las víctimas sigan pagando las balas y las bombas vía presupuesto público. Por la gracia de ZP. Que hagan la travesía por el desierto y paguen por sus delitos, argumenta Basagoiti. Parece lo lógico. Por eso no será. Porque en España ya casi nada es lógico. Ni moral.
Mientras, parece que hay algo más que indicios acerca de una posible dimisión de Rodríguez Zapatero a finales de la primavera de 2011. El panorama, realmente, no podría ser más desolador. Y el PP de Mariano Rajoy desaparecido. Pero no en combate.
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