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Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Pi x Pi

Isaac Bigio
Isaac Bigio
viernes, 22 de octubre de 2010, 06:44 h (CET)
La letra griega Pi es un símbolo que identifica a la disciplina de la psicología, en las matemáticas a una constante irracional, en la economía a la inflación o a la ganancia y en la ley a quien entabla una demanda.

La sílaba latina ‘Pi’ es la primera que tienen los apellidos de los dos presidentes que ha tenido la derecha chilena en las últimas 4 décadas. Pinochet y Piñera representan la fase inicial y la actual del modelo monetarista que Chile impuso en los 1970s y que ha sido seguido por decenas de países.

La fórmula actual de la derecha chilena es Pi x Pi. Ello implica mantener y desarrollar la economía abierta iniciada tras la desmantelación del proteccionismo nacional y social de Allende, pero adaptándola a la nueva psicología mundial. En un contexto internacional post-guerra fría donde se valora a las democracias multipartidarias, Piñera busca extirpar del inconsciente colectivo la imagen de que Chile es Pinochet y, más bien, busca mostrar lo que él llama ‘la vía chilena de hacer las cosas’ que implica rescatar mineros con ‘solidaridad’ y ‘tecnología’.
Si los 4 gobiernos democristiano-socialdemócratas de 1990-2010 hicieron que Chile mantuviese el pinochetismo económico pero con reformas sociales y pro-derechos humanos, Piñera también busca un compromiso con las fuerzas a las que él ha desplazado del poder.

En el conflicto con los mapuches Piñera no les ha disparado como a los amazónicos de Bagua, no ha aceptado amnistiar a muchos torturadores, decidió invertir recursos estatales en rescatar a mineros del sector privado y no desarrolla una política externa tipo Uribe o Aznar de total confrontación al ALBA.

Piñera sostiene que Chile tuvo sus 12 años de vacas gordas que van desde Pinochet hasta los primeros años de la Concertación que le sucedió en el poder y que los últimos 12 años del régimen social-demo-cristiano fueron de vacas flacas. El promete que con él se pasa a otra época de vacas gordas, que la economía chilena ya está creciendo a un 7% anual y que su nación será en esta década la primera latinoamericana en entrar al Primer Mundo.

La Pi del primer presidente billonario de Chile no será, según él, sinónimo de inflación sino de ganancia. La Pi de la demanda que él entabla es ante la Bachelet a la que pinta como culpable de la desaceleración de Chile.

Para la izquierda, en cambio, la herencia de Pi y Pi les suena tan mal como esas dos sílabas juntas. El senador socialista Letelier, quien va en la delegación de Piñera, sostiene que las cifras que éste utiliza son manipuladas y que él pretende erradicar algunas conquistas sociales incluyendo el voto obligatorio.

El primer Pi impuso este con fuerza y reprimiendo a los sindicatos y a la izquierda. Su dictadura de 1973-1990 alteró radicalmente a una economía proteccionista y con una fuerte intervención estatal que apuntaba a amortiguar las desigualdades sociales, para promover una abierta, privatizante y de libre comercio.

En el ínterin entre el primer y segundo “Pi” Chile vivió 2 décadas y 4 presidentes de la más duradera coalición gubernamental socialdemócrata/democristiana de la historia mundial. Aldwyn, Frei, Lagos y Bachelet mantuvieron el modelo económico de Pinochet pero buscando darle un giro más social o pro derechos humanos.

Piñera se convirtió en el primer conservador chileno en ganar una elección presidencial en medio siglo porque giró más hacia el centro distanciándose abiertamente de la herencia de la dictadura. Hoy él apunta a convertirse en el presidente derechista más popular que haya tenido su nación y buscar abrir un nuevo periodo donde su corriente política domine el escenario político (incluso logrando que los socialcristianos prefieran unírsele a él que a los socialdemócratas).

La continuidad del modelo del primer Pi con la nueva imagen del segundo Pi es el “Pi x Pi” con el cual la centro derecha quiere hacer un contrapeso a los gobiernos izquierdista latinoamericanos y crear un modelo que les suplante.

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