 Se empieza por entrar en descenso
Daniel Lázaro
Osasuna sumó el pasado domingo en Riazor su primer punto fuera de casa tras ocho meses y medio de continuas derrotas. Sin embargo, los navarros siguen sin ver puerta cuando juegan a domicilio y ya se encuentran en la zona de descenso a Segunda. “Menos es nada”, pensará la afición más optimista. El resto seguirá pitando frente al Málaga.
El fútbol ha mejorado notablemente, pero sigue faltando lo más esencial de este deporte: el gol. Al menos, los rojillos pueden aferrarse al Reyno de Navarra, donde no conocen la derrota y ya han caído cuatro tantos. Dejan Lekic no aprovechó su oportunidad en Riazor, donde no estuvieron ni Aranda ni Pandiani, y deberá esperar a nuevas lesiones de éstos –que las habrá–. El dueto de veteranos tiene garantizada su presencia en el once siempre que estén en condiciones.
Por otro lado, está el recurrente tema de los árbitros. El pasado domingo fue Camuñas quien vio su primera roja en Primera División, por definir como “chulo” a Pérez Lasa, mientras que el húngaro Vadócz veía como se le anulaba rigurosamente un gol que podría haber significado la victoria. De nada valen las lamentaciones a posteriori, aunque en el club se espera no tener que llegar a la drástica medida que Izco tomó dos temporadas atrás.
Sin el madrileño –sancionado por dos partidos– en el campo, Pamplona entera permanece con su sustituto como incógnita. Podría ser Calleja, que no ha jugado ni un solo minuto esta temporada, o más probablemente Masoud, que ya ha ocupado esa posición. O ninguno de ellos, pues Camacho nos ha sorprendido probando con Soriano en la banda izquierda. Con probaturas o sin ellas, no se pueden escapar los tres puntos del Reyno de Navarra.
|