Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Catastrofe en el sudeste asiatico  

Tsunami

Juan Hern ndez
Redacción
martes, 11 de enero de 2005, 00:29 h (CET)
LA Tierra es una gorda egosta que gira por el espacio sideral como un derviche idiota, y valga la redundancia, mientras eructa, erupta, eruta, ruta, se pee y reg elda. Ha siglos que la vieja grosera practica turismo galctico para aliviar los sarpullidos de su piel y para ventilar con viento solar su coraz n de hierro caliente, 4.500 grados para ser exactos. Eso le complace tanto como cuando se dedica a fabricar hombres, para devolverlos luego al polvo, envueltos en supuraciones, flatulencias, diarreas y gastritis. Un asco planetario.

Ahora Gea se acaba de sacudir como un elefante recin salido de la charca, y del meneo han reventado algunas de sus postillas.

La muy guarra se ha lamido despu s, y con las babas del lengetazo se ha llevado por delante a decenas de miles de desgraciados.

Los supervivientes no se lo acaban de creer. A los vivos de entre los muertos se les ha quedado una cara de estupefacci n que es la misma que la de quienes han superado alguna catstrofe personal extrema.

Vagan como si le resultara extra o que la vida contine. Les parece una burla que el Sol contin e saliendo a su hora y por el mismo sitio de siempre. Y adems oyen el canto de los p jaros y el jugueteo de los nios con sordina melanc lica.

Pero lo que ms les desconcierta a todos ellos es ver c mo, para aprovechar el paquete turstico que ya ten an contratado, algunos tripudos y albinos hijos de la rica Europa extienden toalla o hamaca sobre las arenas de una playa que todava huele a cadaverina, o se ba an en las aguas de un mar tan bello como traidor que sirve todava de mortaja a otros cuerpos que arriban a la orilla, a caballo de olas m s compasivas que las del maldito tsunami.

Qu vida esta. Y s lo por broncearse un poco en medio del infierno.

Noticias relacionadas

Monumento al abuelo desconocido

Hemos visto abuelos que han sido el fiel guardián de sus nietos, horas y horas del día dedicadas a ellos, sin descanso ni pausa

120 años del arriado de la bandera española en La Habana

La ceremonia que simbolizó la renuncia de España sobre Cuba

Bersuit Vergarabat y el museo de grandes decepciones

Proyectos artísticos como Bersuit Vergarabat ayudan a transitar por este mundo aciago

Los taxistas, Ávalos (Fomento) y el control de los alquileres

“En el mejor de los casos, la consecuencia de fijar un precio máximo a un artículo determinado será provocar su escasez.” Henry Hazlitt

Foro de Davos y globalización

Es positivo que se reúnan muchos jefes de gobierno de todo el mundo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris