Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Lencería fina   -   Sección:   Opinión

Un loft para soñar

Teresa Berengueras
Teresa Berengueras
@berealsina
lunes, 18 de octubre de 2010, 06:36 h (CET)
Hay escenas del cine que siempre andan contigo, que te han causado un gran impacto, por el tema tratado, por la interpretación de tal o cual actriz o actor, por los sentimientos que te han despertado, miedo, pavor, ternura, alegría, deseo, diversión o por escenas de paisajes. Recuerdo que me llamó poderosamente la atención, la tengo grabada en el disco duro de mi cerebro, la imagen del loft de la periodista china con la que Mickey Rourke tiene una relación inexplicable en la estupenda película dirigida magistralmente por Michael Cimino, “Manhattan Sur”, en realidad la versión original lleva por título “Year of the Dragon”.

La periodista cuando no está en la calle haciendo directos se pasea por un amplio loft desde donde sus amplios ventanales tiene casi a sus pies el skiline de Nueva York y el Puente de Brooklyn, era una maravilla, todo a la vista, todo amplio, desde la cama la imagen nocturna de esa ciudad que nunca duerme, desde la cocina a la cama a medio hacer, un cierto equilibrio-desequilibrio en donde por supuesto estaba la mano experta de unos profesionales. En cine todo es posible.

Estoy hablando del año 1984 o quizá del 1985, en Barcelona nadie hablaba de este tipo de viviendas y los pocos que las conocían y las usaban eran personas que se dedicaban a realizar algún trabajo llamado bohemio, los burgueses aún creían en la casa i l’hortet y los trabajadores luchaban por seguir pagando la hipoteca de su piso de 74 metros cuadrados.

¿Un loft?, sonaba a invento americano, desde allí en los años cincuenta nos llegaban las primeras historias en las que tres barrios importantes como el de Tribeca, el Barrio del Oeste y el Soho habían visto como sus industrias habían ido abandonado las zonas para irse fuera de la ciudad en busca de más espacio, así fábricas y edificios grandes quedaron vacíos.

Los alquileres de los pisos en Nueva York siempre han sido para personas de gran poder adquisitivo, el espacio de terreno para construir en la ciudad no existe, esta problemática hizo que las clases con menor poder adquisitivo buscaran espacios fuera del centro para encontrar estas fábricas que de nuevo cobraron vida, pero no para uso comercial o industrial, no, se convirtieron en espacios para vivir, de esta manera se crea una nueva forma de vida, una manera de vivir que recuerda al modelo de los artistas que vivían y trabajaban en París en áticos, talleres y buhardillas, aunque, tengo que decirlo todo, en París éstos espacios siempre fueron muy chiquitos mientras que los de Tribeca, Soho o del barrio Oeste eran grandes superficies.

De cualquier forma este invento descubierto por personas de pocos recursos pronto fue tomado por los que, teniendo amplio poder adquisitivo, cambiaron el primitivo destino de esos amplios espacios convirtiéndolos en novedad, en moda y las viviendas donde en un principio colgaban las bombillas de un simple hilo se convierten en espacios lujosos que crean estilo en una nueva manera de vivir. Ya en Europa se estableció esta nueva forma de vivienda y hoy nos ocupamos de ello porque en Barcelona en la zona llamada @22 en el Passatge del Sucre, resultado de la rehabilitación de un conjunto de edificios de la antigua fábrica Compañía de Industrias Agrícolas de 1916, antigua destilería de alcohol ahora declarada de interés arquitectónico, han remodelado este antiguo espacio fabril convirtiéndolo en lofts.

Quienes se han dedicado a este proyecto han tenido en cuenta la preservación del patrimonio arquitectónico e industrial atendiendo a la convivencia y equilibrio entre las construcciones existentes y la superposición de criterios contemporáneos.

Hasta el 31 de este mes interioristas de largo recorrido profesional como Jorge Fuentes de Estudio F, Mariano Concha para Coco-Mat, Rai Pinto, Triana Vives, Josep Cano, Pia Capdevila, Ágata Samons y Francisco Cumellas han decorado 7 de los 29 lofts según el peculiar estilo de cada uno de ellos, los han puesto diáfanos, con pocos muebles, pocos accesorios, pero con clase para que todo el mundo pueda acceder a conocerlos y pueda encontrar las soluciones para la decoración de espacios amplios, en realidad se han buscado soluciones profesionales ya que a veces nos liamos para comprar un sofá para un piso; ¿cuánto más vamos a dudar en decorar un loft?, carecemos de práctica. La exposición es curiosa, agradable y se aprende.

La decoración de estos lofts se suma a la de otros siete lofts que albergan la exposición colectiva que lleva por nombre Loft in the air que reúne la obra de varios artistas residentes en Barcelona.

Estos lofts no están en las afueras de Barcelona, justo a dos calles tienen el mar, la playa, la zona que se ha puesto muy de moda pues allí se han instalado todas las empresas de comunicación. Es la parte de la Barcelona que siendo de toda la vida adquiere valor pues ya cuenta con el mar en su fachada principal. Además la exposición es gratis y hoy gratis ya no resulta ni el respirar.

Dérivée el alter work más alternativo

La boutique Dérivée se convirtió por unas horas en el alter work más alternativo de la Ciudad Condal. Es un espacio situado en la zona alta de Barcelona con un concepto de boutique que arrasa en las principales ciudades de moda de Europa como París, Roma, Berlín, Londres, Milán o Amsterdam entre otras, ahora acaba de llegar a Barcelona, no podía faltar, de la mano de una experta como Laure de la Baume.

Por unas horas en la boutique se citaron los dj’s internacionales del momento como Sammy Jo y Tani de lo Sccisson Sisters que hicieron las delicias de los invitados y acompañaron la pequeña muestra fotográfica de Daniel Riera.

La fiesta fue divertida, joven, nueva, vanguardista, y se respiró aire fresco algo bien distinto, generalmente, a lo que vivimos y asistimos día sí y noche también. Llegaron hasta la calle Sebastián Bach la simpática Bárbara de Senillosa, Eva Villalonga con su marido Rafa Soldevila, Neus Raig, Judith Andic, Janina Tarrés, Natalia Costafreda y Juan Corominas entre otros que a la hora de irse no encontraban el momento adecuado, no querían que se acabara la fiesta, deseaban una fiesta sin fin.

Realmente cuando se asiste a una fiesta es difícil quedarse más tiempo que el que exigen los mínimos modales, esta vez todo el mundo deseaba continuar para enlazar con la próxima. Fue una alegría.

Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XLIV)

El Vaticano no debe ser una panda de chorizos al estilo de Alí Babá y los cuarenta ladrones

República del Paraguay y República de Corea: Celebrando 55 años de Amistad

“Paraguay siempre ha estado apoyando a la República de Corea en el escenario internacional"

No hay verso sin verdad, ni poética sin verbo

“Contra el poder de avasallar, el deseo de hacer justicia"

Venció quien debía

La regeneración del PP, misión de P. Casado

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XLIII)

Hay que reconocer que en el Opus Dei han sido más pacíficos que Alejandro VI o Hitler. Se agradece
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris