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Etiquetas:   Lencería fina   -   Sección:   Opinión

Letizia no veta a Peñafiel

Teresa Berengueras
Teresa Berengueras
@berealsina
domingo, 17 de octubre de 2010, 08:42 h (CET)
Leo en el digital Vanitatis un titular que me sorprende: “Peñafiel: He sido vetado por la Princesa Letizia”. El corazón se me acelera, la taquicardia hace de nuevo aparición en mi vida profesional, ¡por favor Letizia¡ grito para mis adentros, otra vez todo lo tiras por la borda, todo el camino recorrido, todos estos años de aprendizaje se tiran por la ventana al vetar a un ex colega periodista, todo por ser crítico contigo, princesa.

Me paro, leo la letra menuda y Peñafiel dice que no le han invitado a la recepción del 12-O que da el Rey en Zarzuela después del desfile de las Fuerzas Armadas en el día de la Hispanidad. En ese texto Peñafiel afirma que por sexto año consecutivo, es decir desde 2004, justo el año en que el Príncipe Felipe se casa con Letizia, ya no le invitan a esa recepción real siendo uno de los que ha asistido y ha sido invitado todos los años que lleva como profesional. Dice Peñafiel en Vanitatis: “Soy crítico con los miembros de la Familia Real, pero educado”

Llamo a Jaime Peñafiel, me atiende con su siempre eterna simpatía, Jaime es una hombre elegante, con él he compartido plató en Canal 9 hace años y también compartimos tiempos de espera en el aeropuerto de Valencia, nuestros aviones salían con una diferencia de 10 minutos, pero generalmente en los tiempos de espera, merendábamos, a Jaime le gusta el pan tostado con sal y aceite y a mi también, se encargaba de ir a la barra y traer esa merienda. Luego, la conversación con él era amena, divertida, llena de información y matices. Es un hombre que se le ve venir, dice las cosas claras, sin tapujos y no le incomoda hablar claramente de situaciones difíciles.

Me dice que él nunca nombró a Letizia: “Sencillamente, no he sido invitado, no he nombrado a Letizia, para nada, no he sido invitado, ¿por qué no se me invita ni a la recepción ni a la entrega de los Premios Príncipes de Asturias?, esa es mi pregunta”

Añade Jaime: “Cuando en el programa La Noria me enfrenté a Anasagasti, le dije: “me va a obligar a defender al Rey, Anasagasti, que es muy duro y usa un lenguaje terrible me lo puso muy fácil cuando me asestó: “Con lo mal que te tratan en la Casa Real, no sé cómo les defiendes”. El Rey estuvo viendo el programa y me llegaron agradecimientos de su parte. Con una sonrisa sigue exponiendo la realidad de su situación: “Con el Rey no tengo problemas, el otro día estuve comiendo con Ramón Iribarren el Jefe de Prensa de Casa Real, una persona dialogante, que es comprensivo, es claro y transparente, la Casa Real jamás había tenido una persona así, que tratara como él a los representantes de los medios, hablamos distendidamente y ni con él ni con su equipo tampoco tengo problemas”.

Entonces, cómo es que un periodista como Peñafiel de largo recorrido profesional en la información y muy especialmente de trato exquisito, aunque crítico, con los representantes de la Monarquía no se sea tenido en cuenta en actos en donde caben tantos. Este año la recepción en Zarzuela acogió a unas mil personas, ¿por qué se excluye a Jaime Peñafiel?: “Nunca he dejado de asistir a esta recepción—sigue explicando Peñafiel—desde que se hace, siempre fui invitado, no lo he sido desde 2004” Le digo si ha hablado con Letizia después de aquel enfrentamiento en el que la princesa le dijo públicamente: “Tienes que hablar más con la Casa Real, tenemos que hablar tu yo”, me dice que no, que desde entonces no ha sabido más que lo que ha escrito. Le pregunto si ese puede ser el punto de inflexión para que la Casa Real o quién sea tome determinaciones: “Ahí acaba y empieza la historia”.

Me informa Jaime que llamó a la Casa Real para saber por qué no había sido invitado y me pone un ejemplo: “Si tú y yo tenemos unas excelentes relaciones y un día nos cruzamos por algún pasillo de TV, y no me saludas, te pararé y preguntaré qué es lo que te está pasando, hablaremos y llegaremos a un punto, pero querré sabe el por qué de esa situación. En este caso hice lo mismo y me dijeron que a lo mejor si iba se iban a producir tensiones”.

Peñafiel lo tiene claro: “Si me hubiesen invitado tampoco hubiera ido porque a mi no me gusta ser centro de atención y quizá se pudiera haber creado alguna tensión o incomodidad sobre todo en el besamos”

También comenta Jaime que llevándose bien con el Rey, con Iribarren y otros miembros de la Casa Real es posible que su no invitación haya sido debida a una mano de la que desconocemos nombre, cargo y funciones y que, tal vez, ha decidido por la princesa Letizia para evitar una innecesaria incomodidad.

También hablé con la Casa Real, en el departamento de prensa me comunicaron que la Princesa Letizia no es quién invita, invita el Rey y por lo tanto si Letizia no invita nunca puede vetar a nadie. Afirmaron que es verdad que este año no invitaron a Peñafiel y que en 35 años no tenían la relación a mano de los años que sí había sido invitado y los que no.

Aseguran que con mil y pico de invitados había una amplia representación de periodistas, de jueces, de abogados, de personas de la vida social española, pero que no estaban todos, imposible, pero estaban todos representados, todos los medios.

Este año, me dicen, se trató de buscar un equilibrio para que hubiera una variada representación, cúpulas empresariales, directores de medios, redactores y personas sin ninguna notoriedad, intentaron que todo el mundo se sintiera representado y me aseguran que los medios de información estaban ampliamente presentes en el acto.

Aseguran varias veces que no hay veto hacia Jaime Peñafiel y que este año no ha sido invitado pero lo pueden invitar en la próxima edición, que han intentado también que estén ahí un poco todos y no siempre los mismos, que se buscó un poco la rotación y que los medios de comunicación cada día somos más.

Y que, según se miren las cosas, los millones de españoles que no estuvieron ese día en Zarzuela también se podría enmarcar en que fueron vetados y eso no es así, ni muchos menos puede hacerse esta lectura.

Jaime Peñafiel puede gustar a unos y no gustar a otros, y a los de más allá dejarles indiferentes, es un periodista crítico, como la mayoría, excluyendo a los periodistas palaciegos, esos palanganeros de la Monarquía española que, a mi manera de ver , flaco favor hacen a la institución . Creo sinceramente que la crítica, con educación, es necesaria para que los que están aprendiendo a llevar adelante un cargo sepan por donde anda las rendijas y lo que hace falta solucionar.

A nadie le gusta que le digan que hay cosas que no funcionan o que hay que enmendar algo en nuestro trabajo, eso no gusta, pero es muy necesario, es la forma de llevar adelante las responsabilidades. Letizia debería estar encantada con Peñafiel, es un hombre simpático, lo repito, que habla de lo que ve y tiene mucha intuición y que tiene una amplia experiencia, eso se tiene, no se compra, no se vende, se consigue a base de patearse muchas informaciones y también de equivocarse mucho.

Conoce al Rey desde los tiempos en que tan sólo era un Príncipe impuesto por Franco, ha viajado con él, ha vivido cosas de las que nunca ha escrito, sabe lo difícil que lo tuvieron el Rey y la Reina para llegar hasta donde han llegado, ¿quién mejor que Peñafiel para alertar posibles “deslices” inoportunos?, hay pocos, muy pocos que tengan su bagaje en aspectos que atañen a la Monarquía.

Creo, sinceramente, que Letizia debería hablar de verdad, cara a cara y en privado con Peñafiel, entendería, ella puede ya que fue periodista, lo que Jaime explica en sus crónicas. Si los Príncipes, que tienen que ganarse al pueblo ya que éste es más juancarlista que seguidor de la dinastía de los Borbones, le pese a quién le pese, no lo van a conseguir por muchos libros que escritores y periodistas de cámara escriban diciendo que ya están listos para subir al trono, no están listos todavía, tienen que andar muchos kilómetros, les quedan muchas horas de trabajo y quizá, y que se me disculpe, con ausencia absoluta de vacaciones privadas pagadas por los españoles. No es el momento todavía. Nadie está preparado. Los baños de masas son hermosos, dan fuerza y coraje, pero aún están en sus inicios.

Y si es cierto que Letizia y Felipe tienen esos almuerzos y desayunos privados en su palacio madrileño deberían hacer lo mismo en las Autonomías con gente que les escuche y que pueda hablar claramente, con gentes que les transmitan la realidad del día a día , no para escuchar cantos de cisne que les alegren los oídos.

Y si se me permite creo que Letizia da pasos equivocados a la hora de acercarse al armario, ¿quién la asesora en su vestuario?, terrible el conjunto del 12-O, pantalón ancho, mas de la cuenta, ya sabemos que esta temporada se llevan otra vez los de pata de elefante, pero el de la Princesa esa mañana no era ni eso, tampoco la blusita era la más adecuada. Nunca diré que Letizia no pueda lucir un camisero, sí, pero adecuado, es más, en su boda con el Príncipe la Reina Rania lució una maravillosa falda larga, tampoco adecuada para la hora del día, pero estaba espléndida en una camisera adecuada para el acto. Letizia, ignoro si ese día escogió ella la vestimenta o bien la aconsejaron diciéndole que iría “única” en ese acto. Fue “única”, jamás acertada. Tiene altos y bajos, la imagen que a ratos a ella parece importarle más bien poco es importante, la Reina, y no comparo, es imposible hacerlo, siempre va perfecta, las Infantas el día 12-O estaban estupendas, con clase, a su lado a Letizia parecía que la había vestido su peor enemigo que espero no esté agazapado en cualquier ala de palacio.

Tampoco entiendo que Letizia, en olor de multitud, se pare a hacer declaraciones a una reportera y agradecerle la felicitación de cumpleaños que ésta le había enviado, estoy segura que Letizia recibiría muchas felicitaciones en ese día, ¿por qué darle las gracias a la reportera que representa a un programa donde reina la llamada “princesa del pueblo” que, lógicamente poco tiene que ver con Letizia, cada una ocupa el lugar que ocupa, no le quito nada a ninguna, ¿es menester que Letizia haga este gesto? ¿Para qué? ¿Acaso no hay otros medios que han pedido su presencia y no han recibido ninguna respuesta?, ni si, ni no, ni todo lo contrario, llega una nueva, monísima, se viste con el vestido, ya agotado de Mango, 69 euros, y Letizia le hace un guiño personal, ¿todos los demás que llevan años en este trabajo se están dando con un canto en los dientes. Si esto sigue así la República puede estar llamando ya a la puerta de las casas de los españoles.

Después de la intervención practicada en el Clinic de Barcelona ya le advirtieron que ni un puro de los que le mandaba Fidel. El Rey ha engordado, como toda persona que deja de fumar, tendrá que hacer dieta y al Rey le gusta comer de cuchara, incluso a causa de todo esto podría tener malhumor, mucho, pero es lo que hay, no por todo esto el Rey está enfermo y sigue con su trabajo. La Reina lo dijo hace tiempo : “El Rey se morirá siendo Rey”. Ignoro por tanto el por qué de esos libros afirmando que los Príncipes ya están preparados. Ahora Peñafiel llega con un nuevo libro bajo el brazo: “El Rey no abdica”, lo podremos leer a partir de noviembre. Esperemos que Letizia por causa de este libro no vuelva a enojarse con el colega. Sería una salida más de tono.

Del periodismo a la publicidad
Esta pasada semana me convocaron a uno de los muchos eventos que hay en la ciudad de Barcelona, era el jueves y tenía la agenda muy llena, imposible estar en todas partes, ni esta columna es un chicle ni yo soy El Espíritu Santo pero me decidí a asistir a la inauguración de la nueva sede de Puma en España. El acto era a las 19’00 horas aunque te advertían que iba a finalizar alrededor de la 11 de la noche, por lo tanto imposible compatibilizar este evento con otros. Bienvenida Puma, entre otras cosas porque es una empresa que nació en Alemania en el año 1948 y en España sólo tenía intermediarios, ahora ha creado en su sede de Cornellà setenta puestos de trabajo directos y otros setenta están distribuidos en los puntos de venta que hay en toda España.

En la inauguración estaban los directivos de Puma, algunos de los deportistas que ellos esponsorizan y una madrina, la periodista Sara Carbonero, últimamente el perejil de todas las salsas. Cuando me informaron que iba a estar en la fiesta de Puma, vía mail, pregunté a los que me convocaron si iba a dar una rueda de prensa, si había qué pedir hora para hacerle algunas pocas preguntas y me contestaron que no había rueda de prensa y que no era menester pedir hora pues venía dispuesta a contestar a todo el mundo (tengo el mail de respuesta).

Llegamos a la cita 200 periodistas, una barbaridad en Barcelona y más para la inauguración de una sede de material deportivo. El espacio del Photo call era pequeño, estábamos todos un poco hacinados, Sara llegó a las ocho de la noche una hora más tarde de la cita, se disculpó sin dar más explicaciones, no sabemos si fue el avión de Glasgow que la llevó a Madrid donde había estado el día anterior retransmitiendo un partido de la Selección, si llegó tarde a Madrid o si el puente aéreo Madrid-Barcelona se retrasó para que el comandante la pudiera contemplar un rato admirando su gélida mirada de espléndido verdor o porque la cazadora de Puma que llevaba no había llegado a tiempo para lucirla en el evento y tuvo que esperar, a los jeans, firmados por Diesel, se les había estropeado alguna cremallera que tuvieron que arreglar en el último momento. No sé, pero llegó tarde, una hora exactamente, incomprensible.

Posó de izquierda a derecha para cámaras, varias veces, sonrió de medio lado, de frente y hubo un momento que no habiendo más ángulos dejó de posar para entrar en un programa en directo para Telecinco, la cadena donde ella trabaja, entrevista especial y exclusiva para ellos, los demás estábamos esperando, bueno llevábamos mucho tiempo de pie esperando, forma parte de nuestro trabajo, supongo que lo organizadores siempre imaginan que los informadores tenemos que hacer muchos sacrificios para llevar a casa los garbanzos a final de mes.

La organización jamás nos dijo que Sara tenía un directo, hubiese sido un detalle que nos lo hubieran comentado: “Chicos, después de las fotos, tiene un directo, luego hablará”, pero no, nadie lo dijo, forma parte de nuestro trabajo ser muy comprensibles, pacientes todo el rato, con una sonrisa, de lo contrario, somos terribles, impacientes, malos e inoportunos por decir las verdades, la verdad no gusta, aunque todo el mundo la vea , todo el mundo esconde el ala, seguro que muchos piensan que por callar luego tienen regalitos en forma de de otras informaciones, ¿es posible eso?, me resisto a creerlo.

Acabó el directo y nos llegó el turno a la tropa de a pie, todos a una como en Fuenteovejuna, contestó, cinco-seis preguntas, algunas no le gustaron como la del colega de TV3 que le preguntó, algo así como ¿qué tal se te da la cocina?, le regaló a cambio dos manoplas, todo un gesto, las cogió se las miró y dijo que estaba allí porque Puma estaba relacionado con el mundo del deporte y esta había sido una buena razón para llegar hasta las oficinas que se estrenaban. No quiso hablar de Iker y fundió con la mirada a alguien que le preguntó que le sacaba de “sus Casillas” pregunta simpática, pero ella es muy seria y no tiene sentido del humor.

Tampoco acogió con agrado cuando se le dijo si no tenía miedo a perder su credibilidad como periodista al hacer publicidad: “¿En cuántas me habéis visto? En una???” y resolvió diciendo: “No, estoy viviendo un momento que creo que se va a pasar es como en todo” aparte del pelo Pantene, hace publicidad de Kellog’s sin calorías y la hemos visto por ahí con unos globos paseando en un Seat, se olvidó de todas estas publicidades por las que recibe un suculento aumento en su cuenta corriente, lo que menos le gustó, es cuando le dijeron que la anterior novia de Iker Casillas, hoy novia del torero Cayetano Rivera, Eva González había dicho de ella que era “guapa a rabiar”, dijo que eso no lo iba a contestar, se le dijo que los halagos no son nada malo ni del otro mundo y espetó:”¿queréis un titular?” le dijimos que sí: “a todos nos gustan los halagos, a la vista está de todos que ella es también muy guapa”. Sara no ha terminado todavía la carrera de periodismo y al preguntarle cuando tenía pensado hacerlo contentó con gesto adusto que lo haría cuando tuviera tiempo. No estaba por la labor de contestar a los colegas y eso se notaba, a mi lado alguien quería preguntarle si iba a seguir la carrera de las otras “chicas Berlusconi” de la cadena, una, Pilar Rubio, está rodando una película de piratas, a la otra, Tania Llasera, se le salió un pecho en medio de un programa. Seguro que hubiera fulminado con su mirada verde al osado preguntador.

Y su manager, una mujer a la que no tengo el gusto ni el placer de conocer, se la llevó en volandas, a mi, es lógico me quedaron preguntas de tipo profesional en el tintero, su atenta manager trata a los medios como pura escoria porque lo del otro día no tiene nombre e ignoro la parte de responsabilidad que tuvieron los convocantes del acto pero nos dejaron, y ya me perdonarán, con el culo en el aire. Yo a eso le llamo actos de personajes que llegan y “cogen el dinero y corren” quizá Sara ni se enteró pero todos los colegas que también lo son suyos quedamos muy engañados y eso no repercute en Puma repercute en la imagen de Sara, ¿le toca hablar con su manager? ¿tiene que atar de otra manera sus contratos? ¿una periodista puede despreciar a sus colegas que tan sólo están trabajando? ¿pensó Sara que los que escribimos en contra de los ingleses cuando se metieron en su contra de forma machista no nos merecíamos una mejor atención, aquel día nos sentimos casi tan engañados como ella? Recordemos que esta columnista vio como el The New York Times publicaba la columna en sus páginas para dejar entender el alcance del gazapo de los ingleses.

Pero estoy contenta, una empresa que fija su residencia en Cornellá de LLobregat es un privilegio en los días que corremos. La nueva sede de Puma está ubicada en el World Trade Center de esta localidad ubicada en el cinturón rojo de Barcelona, la sede tiene una superficie de 3.000 metros cuadrados destinados a oficinas, showrooms y almacenes. Han diseñado un espacio amplio de distribución abierta y fluida para crear un ambiente donde se perciba la unión y el espíritu de equipo.

El director general de esta nueva sede en España, Javier Ortega de la Cruz, en la hora de los parlamentos aseguró: “Hoy culminamos un recorrido que empezó en enero de 2010. Gracias a la colaboración de nuestros clientes, la confianza de los Partners, el respaldo de los medios y el apoyo de nuestra central en Alemania, hoy podemos abrir las puertas y dar la bienvenida al mundo Puma. En España es sólo el principio”.

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