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Etiquetas:   Entrevista   -   Sección:   Entrevistas

“Kevin Costner se consideraba un invitado al género”

Luis Berdejo, director de cine
Redacción
miércoles, 13 de octubre de 2010, 09:25 h (CET)
El director Luis Berdejo, vecino de San Sebastián, presenta estos días en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, en Cataluña, su primer largometraje como director, titulado “La otra Hija” (The New Daughter). El que fue coguionista del éxito de masas REC, fue labrándose un futuro a base de cortos tremendamente bien acogidos por público y crítica. Ahora, como director, presenta ésta película producida y realizada en Estados Unidos y protagonizada por Kevin Costner y por una joven Ivana Baquero (conocida por su papel en “El laberinto del fauno”). Con aire tranquilo, Luis Berdejo, se acerca a mi mesa y juntos buscamos un rincón donde poder charlar cómodamente. Me siento, se sienta, rec, empezamos…




Luis Berdejo.


Pol Mallafré / SIGLO XXI

Primero de todo, ¿Qué se encontrará la gente cuando vaya al cine a ver ésta película? Cual es el primer mensaje…
Sin duda con una película de suspense. Con un tono que nos gusta a todos. Es decir, una familia que va a un lugar apartado, nueva casa, nuevo colegio para los niños, nueva vida y que se encuentra con unos fenómenos extraños. Misterio que ya te tiene allí enganchado para saber lo qué es y como se resuelve.

Además, lo hemos tratado de una manera para que no parezca una típica película de género, tiene una apariencia un poco mas clásica. De acuerdo, se encontraran una película de misterio, sobrenatural, pero que por la forma no dirías nunca que es una película de género. Por cómo está rodada, cómo está iluminada con colores cálidos tiene un carácter familiar y para todos los públicos, pero lo cierto es que algo muy extraño sucede…

¿Cuál es el objetivo final de la película?
…(pensativo)… ¿el objetivo final de la película? bueno, yo creo que entretener, ¿no?...es decir, no hay un gran mensaje moralista, ni nada de eso…

¿A quién va dirigido? ¿A qué público?
Para la gente que quiera ver un drama familiar con un padre (Kevin Costner) que quiere lo mejor para su hija pero no sabe cómo hacerlo y también para toda aquella gente que le guste el cine fantástico.

Ahora hablemos del rodaje en Estados Unidos, ¿Reconoce alguna diferencia en la forma de trabajo americana frente a la española?
Bueno la verdad es que aquí nunca había hecho una película, sólo hice cortos, con lo cual no tengo suficiente experiencia como para saber si es mucha la diferencia…pero vamos, lo que me encantó, es que había un respeto brutal por un chico de 30 años que había llegado de España con solo dos cortos. Todo mi equipo de allí estaba a muerte conmigo e ilusionado por estar haciendo una película con un tipo europeo, joven y demás.

Por otra parte, también es verdad que el proyecto no lo he escrito yo y estaba atado a las decisiones económicas y de género. No puedes ponerte supercreador pues hay una línea muy clara de trabajo y no es necesario buscarse problemas, eso si, puedes encontrar brechas creativas y espacios para incorporar ideas y para ello son necesarias dos condiciones. Una, que ellos no vean que van a perder dinero, y dos, tus ideas tienen que parecer que han sido suyas! (ríe)

¿Podría contar alguna anécdota del rodaje?
…(pensativo)…bueno, un día se nos partió un Camera Car. Una estructura bastante grande que va atada a un coche. Pues bueno, imagínate, rodaje en el bosque a las dos de la mañana, con el ambiente cargado de mosquitos, lo articulamos todo durante horas, empalmamos el remolque al coche, colocamos las cámaras, nos montamos todos encimas y ¡plas! Se rompió en dos.

¿Cómo fue trabajar con Kevin Costner?
Es imposible quejarme, sinceramente fue maravilloso. Un tipo genial. Al principio era yo quien le temía por ver como trabajaría, como se llevaría con los niños, pero fue una auténtica sorpresa ver su actitud de trabajo. Al leer el guión se interesó mucho en el proyecto por el cambio de registro que suponía en él. Se tomó el rodaje como una oportunidad para ampliar sus registros. Él se consideraba, en cierta forma, un invitado al género y eso hacia que trabajar con él fuera un placer. En cuanto a su personaje, es la antítesis del héroe, escritor un tanto fracasado, hombre miedoso, patoso, torpe…estaba lejos de lo que él había hecho y quería probar.

¿Y en cuanto a la relación director-intérprete?
En cuanto a nuestra relación, no tuvo ningún problema en ponerse a las órdenes de un chico europeo de 30 años que sólo había hecho un par de cortos y eso lo valoré muy positivamente. Un día me dijo:”tu eres un chico muy inteligente ya que le dices a todo el mundo que sí y luego haces lo que quieres” y yo le dije, “¡eso es dirigir!” (ríe).

¿Y con los niños se portó bien?
Bueno, creo que eso fue lo mejor, tanto Ivana Baquero como el pequeño Gattlin Griffith estuvieron encantados de trabajar con él. Ivana dice de él que le sorprendió su generosidad y su familiaridad, pues algún día incluso les presentó su familia y fueron a comer a su casa. Además, ayudaba mucho al pequeño con su trabajo, le daba trucos para con la cámara, le decía; “imagínate que es como un láser, no lo puedes mirar, siempre tienes que esquivarlo, estar de lado”...y cosas así un montón, jugaba con ellos durante las esperas...en definitiva rompía la distancia que hay entre estrella y niño.

Usted también reconoce una pasión por la infancia y los monstruos, ¿de dónde sale ésta fascinación?
Pues no lo sé muy bien…yo creo que tiene algo que ver con la pureza y con que cada acto de la vida sea un descubrimiento. Yo celebro mucho la Vida. Agradezco estar vivo y agradezco éste momento. Y creo que el niño tiene mucho de esto. El niño es puro y vive cada acto de su vida como un descubrimiento y estar trabajando con ellos me ayuda a no olvidar éste amor por la vida.

Y trabajar con niños, ¿le gusta?
Si, es lo que mas me gusta y a su vez lo que más me atrajo del guión…Me encanta porque el trabajo se transforma en un juego…Obviamente, yo he sido niño y me gusta mucho jugar. Para ellos, el rodaje es como un juego y sobre todo para Gatllin, el niño protagonista de la película, toda esa experiencia fue un juego. El trabajo principal reside en hacerse amigo de él. Rodabas un rato y luego jugabas al fútbol. De verdad, a mi me encanta por esa pureza y ese descubrir constante…

Una cosa es obvia, te fuiste a EUA y muchos se estarán preguntando, ¿como lo hace un chico de San Sebastián trabajar en Hollywood? ...te llega una oferta un día...
Bueno, la verdad es que yo ya tenía un manager por allí que había conseguido porque él había visto mis cortos y apostó por mí. Con el tiempo, me mandó el guión de “La Otra Hija” y yo respondí que me encantaría hacerla si me dejaban cambiar algunas cosas…debieron preguntarse haber que proponía, lo leyeron y les debió gustar... y así empezamos el proyecto.

Ahora hablemos un poco más de ti… ¿Cómo empezaste en esto del cine?
Estudié artes cinematográficas en Urnieta, un pueblo cerca de San Sebastián, en una escuela que se llamaba SAROBE. Que, lamentablemente, ya no existe y que es la mejor escuela de cine que yo creo que ha parido la humanidad…y después me fui a la ECAM, donde estuve cerca de un año…y desde allí, pues nada, hice mi primer cortometraje (“...ya no puede caminar” 2001).

¿De donde salió su pasión por el cine? y ¿Por qué ésta fijación con el género?
El género no es que me guste más que otro…bueno…lo que si me gusta es lo sobrenatural, el misterio y el suspense…pero el horror puro, por ejemplo, no me gusta…

¿De donde nace mi fascinación por el cine? Pues imagino que de mi amor por el arte. Me gusta pintar mucho. Me gusta escribir. En fin, pienso que el cine es una consecuencia lógica de mis dos pasiones anteriores. Contar con imágenes.
Bueno, si te sirve, mi abuelo hacia cortos con Super8 y nos los ponía luego en casa. No conscientemente, pero supongo que eso se me fue quedando por allí. Llegaba mi abuelo emocionado: “¡familia he hecho un corto!”, apagaba la luz, y todos a ver su creación...y claro, algo se queda.

Tus primeros trabajos tuvieron también una gran acogida por parte de la crítica. Es decir, al principio le encontramos en la dirección y creación de cortometrajes, como son...ya no puede caminar. (2001) con mas de 40 premios, La guerra (2005) premiado con el Goya a Mejor Cortometraje de Ficción, y finalmente, For(r)est in the Des(s)ert (2006), premiado en Sitges como el Mejor Cortometraje…todos ellos con una larga lista de pequeños y grandes premios ¿Cómo percibe usted éste reconocimiento?
Hombre, siempre es agradable recibir premios…pero luego lo que no se me ocurre es hacer nada pensando en que te lo vayan a dar…es decir, ¿premios? yo quiero todos los del mundo…pero mover la cámara un milímetro porque así me lo van a dar, no lo haré nunca. El premio es una realidad que está allí pero no le hago mucho caso.

¿Tiene pensado cambiarse algún día, le veremos dirigiendo una película romántica o una comedia?
A ver, la siguiente película que haga me gustaría que fuera sobre un guión mío, es decir, escrito por mi y de los que ya tengo escrito ninguno es horror, terror…ni nada de eso, son dramas sobrenaturales y divertidos…lo que pasa, hablando en plata, es que el género es una vía mas corta que otras para tener la oportunidad de vender y darte a conocer.

Por último, miramos al futuro ¿tienes algún proyecto en mente?
Para dirigir no tengo nada, pero para escribir si, me paso todos los días, horas y horas escribiendo.

¿Aquí o al otro lado del charco?
Donde sea…allí estoy muy bien y muy feliz, pero vamos, aquí, allí o en Bombay.

Una ciudad: Santa Mónica, es donde vivo.
Una bebida: Una agua fría, con muchas íes…friiiísima.
Una comida: Ensaladilla rusa.
Un escritor: J. D. Salinger.
Una canción: Bohemian Rhapsody, de Queen.
Un actor: Junio Valverde. El niño con el que hice el primer cortometraje.
Una actriz: Miriam Giovanelli.
Un director de referencia: Terrence Malick.
Una película: Días del cielo (1978, EUA) de Malick. Es la mejor película que hemos hecho los humanos.
Por último, un plan perfecto: Madrugar, escribir, comer, paseo y cómic, y al final de la tarde, un partido de Ping-Pong.

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