Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

¡Traición!

Ángel Morillo (Badajoz)
Redacción
jueves, 30 de septiembre de 2010, 14:25 h (CET)
¿A las siete en la plaza? Vale. ¡A las siete con la megafonía preparada!… Y salíamos para el pueblo de la comarca a anunciar el mitin que allí se iba a dar esa noche. Lo recuerdo bien, como si fuera hoy: en algunos pueblos, caso de Quintana, cuando pasábamos por sus calles menos céntricas, las abuelas abrían el postigo tímidamente y nos saludaban con el puño en alto. Veían en nosotros la posibilidad de hacer reales sus sueños de libertad que tantos años habían permanecido secuestrados y una nueva ilusión por la vida y, sobre todo, por el respeto a su dignidad. Esos sueños de un mundo diferente con las mismas oportunidades para todos, con justicia social, trabajo digno y sin explotaciones, unas retribuciones aceptables para ser realmente libres e independientes, tolerancia, igualdad ante la ley, derecho a decir lo que se piensa sin temor a REPRESALIAS, fiscalidad equitativa y progresiva, representatividad proporcional, educación y sanidad sin privilegios, justicia impositiva, derecho a que se cuide el medio ambiente para disfrutar de un mundo más sano y respirable…, en definitiva, un Estado del bienestar propio del País desarrollado en el que, por cuna, “natura” había decidido que vivamos.

Pero, he aquí que después de más de treinta años de democracia, ¡traición!, un gobierno formado por personas afines al puño levantado se ha encargado de los derechos cívicos y laborales y quiere convertirlos, de un plumazo, en algo lejano e inalcanzable para la clase trabajadora. Sí. Porque eso es, nada más y nada menos, la reforma laboral injusta y arbitraria que trae aparejada una huelga general. Huelga, que es, por otra parte, quizás, la única salida, agotado el diálogo casi inexistente, para enfrentarse a las huestes –mejor, a las turbas- de quienes se han erigido en protectores del capital y de la especulación de los mercados financieros que, nadie duda, son los supervisores de los indicadores de sometimiento.

Noticias relacionadas

Políticos sin ética

Ética sin virtud es un cero a la izquierda

Afecciones del alma

La partitocracia se ha revelado como un problema para la democrática convivencia

Bienvenidas las iniciativas globales

Somos hijos del tiempo, pero también de la acción conjunta. ¡Aprendamos a organizarnos!

Cataluña en pie de guerra. Sólo el constitucionalismo salvará España

"Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos." Francisco Largo Caballero. (II República)

40 años de paz

La verdad es que ni tan buenos éramos entonces ni tan malos somos ahora, pienso yo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris