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Das con apellido
Nieves Fern ndez
Hay d as especiales que an siendo laborables se convierten en fechas inolvidables y personales. Las fechas nos rodean y condicionan desde el d a en que nacemos, incluso antes, pues raramente coincide ste con el d a previsto para el parto, no siempre los clculos del ginec logo coinciden con los de la parturienta.
Nos aferramos a las fechas y transitamos por ellas a golpes de agenda y calendario. Das para nacer y para morir, d as para el amor o el desamor, das de ocio o de trabajo. Pero hay otro tipo de d as celebrados con ms o menos raz n en su onomstica, son los conmemorativos de mbito nacional e internacional de cualquier temtica y contenido.
Cada colectivo o parcela profesional reivindica su d a anual llamando la atencin con su problem tica, peticiones lgicas, pero es que al pobre calendario ya no le quedan fechas para darnos y se duplica y triplica lastimosamente como antes hiciera el santoral y como ocurre ahora con las prisas por conseguir determinados dominios en Internet. Y es que proliferan tanto los d as de... como en este tiempo las castaas; hasta setenta d as con apellido aparecen en un calendario conmemorativo del que exponemos algunos ejemplos por su curiosidad. Anoten y feliciten: Uno de enero, Da del Hijo; doce de mayo, D a del Nieto; veintiuno de mayo, Da del Ahijado y veinte de julio, D a del Amigo. Otras fechas a recordar seran D a del Dirigente de Personal o del Ftbol, del Malabarismo o del Pescador Deportivo, del Papa o del Matrimonio, del Pizzero o del Mec nico, del Bancario, del Trabajador de la Construccin o del Obrero Cartonero. D as para todos. Est visto que el ser humano es un animal de fechas, insatisfecho con las cl sicas del Padre, de la Madre y de los Enamorados. Dense prisa en buscar su Da o el pobre calendario se ver en la obligacin de ampliarse y multiplicarse en celebraciones multitudinarias aglutinando, sin querer como ya hace, a varios colectivos.
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